La industria y geografía textil: fibras naturales y artificiales, hilados y confección

http://img.directindustry.es/images_di/photo-g/secador-de-radio-frecuencia-para-la-industria-textil-229212.jpg

La i.t. satisface una de las necesidades vitales del hombre, como es el vestido, que sigue en importancia a la alimentación y la vivienda. Su trascendencia es enorme desde el punto de vista histórica, pues ha sido la base del desarrollo económico de casi todos los países del mundo (v. REVOLUCIÓN INDUSTRIAL). Siendo una actividad primaria, ha tentado siempre a los pueblos en vías de desarrollo, por ser muy baja su relación capitalproducto y por contar con un mercado en potencia amplio y seguro. Además, conforme se incrementa el desarrollo, la importancia de esta industria disminuye, pero sin dejar de tener un considerable porcentaje de participación en el producto industrial bruto. La i. t. hizo prosperar, en muchos casos, a la metalúrgica, cuyo ejemplo en España es la región catalana.

1. Geografía textil. Lana. Puede considerarse como el textil más primitivo en los países del Mediterráneo, donde tuvo un gran desarrollo la cría de los ovinos (V. ÓVIDOS); Italia, Grecia y Mesopotamia fueron los principales centros laneros de la Antigüedad (v. LANA). En la Edad Media, España con su raza merina ejercía la supremacía mundial lanera. Esta hegemonía duró varios siglos hasta que en 1723 fue importada la raza merina por Sajonia y se hicieron famosas las «lanas electorales», sucesoras de las hispanas y de rápida expansión por el continente europeo. En Europa, naciones como Bulgaria, Albania, Yugoslavia, Grecia, Turquía, Rumania y Polonia, tienen una pujante industria lanera. La URSS, con millones de ovejas merinas, astrakanes suaves y lana fuerte de Siberia, abastece su mercado interior. Alemania tiene el núcleo de maquinaria para tejer e hilar, en centros textiles importantes como Chemnitz y Wuppertal. Francia posee los centros fabriles de estas fibras en Roubaix y Tourcoing, y subsisten los antiguos como Sedan y Reims. Gran Bretaña es el centro lanero más importante del mundo. A ello contribuyen las lanas de Cheviot y la importación de lana australiana. Milán y Barcelona poseen en el Mediterráneo la primacía en cuanto a las mejores calidades textiles laneras.

Los principales países productores son, en orden de importancia: Australia, República Sudafricana, Argentina, Nueva Zelanda, Chile y los del Mercado Común. Australia, con un tercio de la producción mundial, exporta el 98% de la que produce. Es excelente su cabaña ganadera, con un rendimiento por animal triple del normal. En el núcleo sudamericano, los primeros países son: Argentina, Uruguay y Chile. La calidad de la cabaña no es buena, debido a cruces; producen una lana gruesa y pesada, inferior a la merina. Los puertos de Rosario, Deseado, Bahía Blanca y Grallejos en Argentina, Montevideo en Uruguay, y Punta Arenas en Chile, son las puertas de salida de su producción. La República Sudafricana ha desarrollado el comercio de la lana de una forma sorprendente, con lanas de buena calidad; los puertos principales son: East London, Port Elizabeth y Durban. Los Estados Unidos compran casi la misma cantidad de lana que producen, e importan lanas finas de Australia y África del Sur. Su ¡.t. se concentra en el Estado de Nueva York y en Nueva Inglaterra. En España, según cifras del Ministerio de Agricultura, la producción de lana en 1970 ascendió a 20.800 t. y se importaron 19.500 t.

Algodón. Es el textil más difundido y puede considerarse prehistórico. En América Central se han descubierto momias cubiertas de este tejido. La cuna de esta fibra parece ser la India, en la rica región de Punjab. Al final de la Edad Media, el Sur de España, junto con Turquía y Siria, abastecían a Europa. El éxito del algodón (v.) reside en su universalidad, ya que puede mezclarse con lana y seda, y hoy en día con muchísimas fibras artificiales (V. FIBRAS).

El algodón se puede dividir a grandes rasgos por su procedencia, que indica normalmente su calidad: americano, egipcio e indio. Estados Unidos es el mayor productor de algodón; el de Georgia, por su finura y longitud de fibra, está considerado como el primero del mundo. Brasil consume casi toda su producción y exporta una pequeña parte a Europa. México y Perú son pequeños cultivadores que se autoabastecen. El algodón egipcio, conocido mundialmente como jumel, es de fibra larga y color mantecoso. Prácticamente se exporta toda la producción; los rendimientos por hectárea son excelentes, y la calidad es superior a la media americana. El cultivo algodonero del Nilo se ha extendido al Sudán. El algodón indio es el de peor calidad, debido a su fibra corta, suciedad y color amarillento. China es otro coloso productor y elaborador. La industria de este sector se encuentra en Shanghai. Los árabes introdujeron la semilla en España, cuyas tierras del Guadalquivir fueron sus primeras plantaciones. Hoy en día se cultiva en Badajoz, Cáceres, Huelva, Sevilla y Cáliz.

La industria española consumió 120.000 t. de algodón virgen en 1970. Inglaterra es un país eminentemente elaborador; su abastecimiento provenía en principio de las colonias: India, Egipto, etc. La industria británica algodonera es extraordinaria en cuanto a organización y producción. Manchester (v.), en el Lancashire, es el gran centro industrial de tejidos y primer mercado mundial del algodón; siendo Liverpool (v.) la entrada del algodón de ultramar y el puerto textil más famoso del mundo. Alemania, Francia e Italia son países elaboradores de algodón. Japón y su industria algodonera han desplazado a los ingleses de los mercados orientales, y su penetración en Europa es un hecho.

Seda. Tiene su origen en China, de donde pasa a Extremo Oriente. Hacia Occidente alcanza el Turquestán, Irán y Asia Menor. Penetra en el Mediterráneo a la caída del Imperio romano. China y Japón son los máximos productores. Japón exporta el 90% de su producción a EE. UU., lo que ha hecho de Nueva York el centro comercial más notable del mundo. Milán y Lyon son dos centros importantes y colaboran con los grupos sederos suizos. En España aparece en el s. VIII, traída por los árabes. Hoy la seda (v.) se concentra en Murcia, Valencia, Alicante y Almería, y su industria utiliza también fibras artificiales y sintéticas, como viscosa, acetato, nilón, poliéster, etc., lo cual exige sucesivas adaptaciones.

Fibras artificiales y sintéticas. La historia de las nuevas fibras es reciente; todavía no han pasado cien años desde que se patentaron. La primera fábrica se montó en Francia en 1890, y sus procedimientos están caducos. A principio de nuestro siglo, la producción mundial de fibras naturales era de 4 millones de t., y las fibras químicas tenían carácter experimental. En 1950, la producción de fibras químicas representó el 15% de las naturales. La producción de fibras naturales y químicas en 1972 fue de 24,7 millones de t., de las cuales 10,2 millones son artificiales y sintéticas, lo que supone el 41% de la producción total. Se puede prever que para el a. 2000 el consumo de fibras textiles se acercará a los 40 millones de t., con un consumo de 11 a 12 Kg. por hab. En estos momentos nos encontramos ante una evolución textil. La demanda mundial de los manufacturados textiles seguirá creciendo, no sólo en razón del aumento de la población sino también como consecuencia de un nivel de vida más alto.

La fabricación de fibras artificiales en España data de 1906, y las patentes de la viscosa pertenecen a la Société Générale de Soie Artificielle, de Bruselas. En 1972, el consumo de fibras químicas en España fue de 200.000 t. frente a 130.000 de fibras naturales, con un aumento del 23% con respecto al año anterior. Hoy fabrican fibras artificiales y sintéticas nueve empresas, con una producción valorada en 18.500 millones de pts. La producción nacional se dividió en: rayón textil, viscosa y acetato, 14.289 t.; poliamida, 33.216 t.; poliéster, 38.238 t.; acrílicas, 36.858 t.; poliuretano o spandex, 166 t.; hilados artificiales, 570 t.; y sintéticos, 2.495 t.

2. Diversificación y estructura de la industria textil. Sector algodonero. La industria de este sector se compone de hilatura, hilatura-tisaje y tisaje solamente. En el proceso para fabricar un hilo, la mecha pasa por una serie de máquinas (v. TEXTIL, MAQUINARIA); las últimas en intervenir, según sea el tipo a fabricar, son las llamadas selfactinas o continuas. Están compuestas por husos, cuyo número varía según el tamaño y características de la máquina. El huso es la unidad utilizada para medir el tamaño de las hilaturás. El telar o máquina de tejer se toma como unidad para evaluar la dimensión de una fábrica de tejidos o tisaje.

La i. t. algodonera ha tenido infinidad de críticas, debido a su estructura horizontal, fraccionamiento empresarial, etc.; todo ello es característico de un sector con más de 200 años de existencia. La atomización industrial se caracteriza por un grupo de empresas de pequeña y mediana dimensión, que concurren al mercado sin posibilidad de ejercer la más mínima influencia sobre la oferta, por lo que la competencia es perfecta en este mercado. Hoy en día, este sector, por influencia de las fibrasartificiales y sintéticas, ha desvirtuado por decirlo así el tradicional nombre de «sector algodonero», convirtiéndose en «sistema algodonero», por el tipo de maquinaria que lo procesa. En los últimos decenios, muchos países han reorganizado su i.t.: Gran Bretaña, Japón, España, etc.

El inventario mundial de husos y telares para tejer algodón, al 31 dic. 1969, era de 135.839 husos y 2.682.379 telares, repartidos de la siguiente forma (los países se citan en orden a su importancia): África (Egipto, República Sudafricana, Argelia, Etiopía, Nigeria y otros): 3.697 husos y 77.087 telares. América (EE. UU., Brasil, México, Argentina, Canadá, Colombia, Chile y otros): 30.560 husos y 463.398 telares. Asia y Oceanía (India, China, Japón, Pakistán, Formosa, Turquía, Hong-Kong y otros): 54.476 husos y 1.228.331 telares. Europa (URSS, Alemania Occidental, Italia, Gran Bretaña, Checoslovaquia, España y otros): 47.106 husos y 913.263 telares. En 1970, entre las diez primeras empresas textiles del mundo figuraban ocho algodoneras, de las que cinco eran norteamericanas y tres japonesas. Estas diez empresas empleaban 271.000 personas y sus ventas ascendían a 6.000 millones de dólares.

Por la crisis de energía se tiende a reducir el consumo de fibras sintéticas, como consecuencia de la escasez de productos petroquímicos, y se incrementa la demanda de fibras naturales y artificiales. El consumo de algodón en América del Sur aumentó en más del 25% en la década 1960-70. América Central está demostrando mejor tendencia general hacia el algodón. México ha registrado un aumento en su consumo.

El sector algodonero en España. No ofrece duda en cuanto a lo que representa para la economía nacional. La organización de la i.t. algodonera comenzó en 1960, y en 1969 se llevó a cabo un plan de reestructuración. Por subsectores, las empresas afectadas suponían 11.113 obreros, 213.214 husos y 9.898 telares. La mayoría de la maquinaria se destinó a chatarra. Para el cálculo del número de husos y telares que debían ser retirados se tuvo en cuenta no sólo el total del potencial, sino sus características, así como su rendimiento, con objeto de que no se produjese un desequilibrio.

Principales producciones: hilados, retorcidos, tejidos, calcetería, géneros de punto y manufacturas diversas.’ Sector lanero. Las nuevas fibras también han incidido en este sector. En principio, parecía que la i.t. debía tener mayor desarrollo en países con mano de obra abundante; sin embargo, la i.t. lanera no parece cumplir esas predicciones, debido al avance de la tecnología, que ha hecho que las inversiones en este tipo de industria sean las mayores en el ramo textil, a causa también del aumento de la materia prima. La i. t. da ocupación al 25% de la mano de obra textil; el valor de su producción supone el 31,3% del total textil. La industria lanera se encuentra en los países más desarrollados del mundo: Japón, Mercado Común, EE. UU. y URSS. La exportación del Japón y la Comunidad Económica Europea supuso el 90% del total en 1968.

El inventario de husos de lana peinada (sistema de elaboración para fibra larga) y cardada (fibra corta), en miles de unidades, durante 1968, era como sigue: Reino Unido, 3.104,7; Italia, 1.830; Japón, 1.165; Francia, 1.060; Alemania Occidental, 964,3; Polonia, 680; España, 565; Bélgica, 480,7; Australia, 305; Portugal, 262,7; México, 197,6 (fuente: Wool Textile Organization). La media mundial del consumo de lana en 1968 fue de 0,4 Kg/hab. En la misma fecha: Uruguay, 8,2; Bélgica, 3,8; Gran Bretaña, 3,2; Australia, 2,7; Nueva Zelanda, 2,5; Francia 2,2. Europa consume un tercio de la producción mundial. España produjo 35.000 t., según la FAO (1968).

El sector lanero en España. Esta industria en España es eminentemente familiar. La existencia además de gran número de empresas manufactureras, que trabajan por cuenta ajena, hace preciso distinguir entre dimensión aparente y real. La dimensión real de la empresa es la suma de su capacidad productiva más la que subcontrata en régimen de manufacturera. En 1969 había 1.105 establecimientos de hilatura y tejeduría de lana, con 49.634 productores. Solamente nueve empresas tenían más de 500 operarios, y de uno a cinco en 491 establecimientos. Para evitar esta atomización industrial, se arbitraron una serie de medidas: incentivos fiscales a la concentración y legislación sobre mínimos industriales, sobre dimensión de la industria. El plan de reestructuración de la industria lanera afectó a los elementos productivos de la hilatura, de forma que, de un total en 1964 de 411.000 husos, los afectados fueron 96.585, es decir, el 23,5%; los husos afectados representaban el 26% de la producción de hilados de carda y el 40% sobre los de estambre del total nacional, y supuso un incremento en la producción total del sector del 15% en carda y el 12% en estambre.

Los telares instalados en esa fecha eran 7.152 y los afectados 1.216, es decir, el 17%, que representaban el 18% de la producción total, y el incremento productivo fue casi del 11%.

Las principales producciones fueron: hilados (46.846 toneladas), retorcidos (15.142 t.), tejidos (37.289 t.), calcetería (239.000 docenas de pares), otros géneros de punto (3.599 t.) y manufacturas diversas (3.711 t.). El sectorconsumió 23.827 t. de lana, 3.820 t. de fibras celulósicas, y 26.306 t. de fibras sintéticas. La importación en 1972 fue de 14.538 t.; y la exportación de 2.548 t., 1.170 t. menos que en el año anterior. Este sector está totalmente liberalizado, y las importaciones a España provienen de Australia y Nueva Zelanda. A mediados de 1973 subieron los precios en un 225% en relación a las anteriores subastas, debido en parte a la compra masiva de estas materias por parte de Japón.

Sector seda y fibras artificiales y sintéticas. Se entiende por industria sedera la que sigue la tradición, el estilo y la forma de la actividad textil que anteriormente se realizaba exclusivamente con seda y ahora utiliza las fibras artificiales y sintéticas. Las especialidades de esta industria son: hilaturas de seda, productores de rayón y fibras sintéticas, torcidos y similares, tejidos (forrería, visillos, fantasía, etc.), pasamanería (cintas, blondas, tules y bordados), redes de fibras artificiales y sintéticas, géneros de punto (calcetería, medias, etc.), tintes estampados y acabados. En 1970, la producción mundial fue de 3.480.000 t. de fibra e hilo artificial, y 4.890.000 t. de fibra e hilo sintético. Su presentación en el mercado varía por el grosor, color, brillo, estiramiento, rizado, etc. (V. FIBRAS).

El sector seda y fibras artificiales y sintéticas en España.

Las principales producciones fueron: hilados (2.352 t.), retorcidos (9.459 t.), texturizados (6.518 t.), tejidos (32.476 toneladas), calcetería (6.412.000 docenas de pares) y otros géneros de punto (2.346 t.). El sector consumió: 412 t. de capullos de seda, 15.734 t. de fibras celulósicas, 32.629 t. de fibras sintéticas, y 14.785 t. de hilados. En 1970 la exportación supuso 19.632.311 dólares: 4.629.696 dólares de hilados, hilachos y floca; 4.767.286 dólares en tejidos de rayón, acetatos, sintéticos y seda; 10.235.329 dólares de cintas, mantillas, medias, calcetines, ropa interior y de hogar, tejidos tubulares, etc. (Dirección General de Aduanas). Por países, y según su importancia, se exportó a EE. UU., Alemania, Inglaterra, Francia, Holanda, Suiza, Iraq, etc; en total, a 40 países.

Sector fibras diversas (yute, esparto, sisal, lino, etc.). De todas las fibras naturales y artificiales, el yute (v.) representa el 12% del volumen físico; el cultivo y los fabricantes se concretan en la India y Pakistán. Al hablar de producción y consumo nos referiremos globalmente al yute y fibras similares. La industria la componen: hiladores-tejedores, hiladores puros y tejedores puros.

La industria yutera en España. En 1950, la industria hiladora estaba constituida por 26 hiladores-tejedores y cuatro hiladores puros, con un total de 54.790 husos, de los que 11.868 habían sido instalados en eJ siglo pasado y 29.210 antes de 1926. En la tejeduría pasaba algo similar, pues de 4.027 telares sólo 1.003 tenían menos de 20 años. Esta industria fue la primera que modernizó su maquinaria. De 1962 a 1964 se achatarraron 17.937 unidades husos y desaparecieron ocho empresas y 1.051 unidades telar (producción de un telar de 100 cm. de ancho útil). El número de empresas en 1971 era de 38, el de obreros 4.180, el de unidades-huso 31.183, y el 95% de husos automáticos.

Las principales producciones fueron: fibra de yute (25.954 t.), esparto 13.470 t.), sisal (14.544 t.), lino (1.834 t.), otras fibras (246 t.), hilados y retorcidos (54.601 toneladas) y arpilleras (25.594 t.). El uso de envases de plástico y sintéticos, como el propileno tejido, hicieron por un lado que disminuyese esta venta, aumentando el tejido base de yute para la fabricación de alfombras tipo «tufting».

Sector confección. Se incluyen todas las empresas, cuyas principales producciones pueden ser: prendas exteriores e interiores para hombre y mujer, prendas militares, deportivas e infantiles, prendas complementarias y de uso doméstico, artículos de lona y otros productos confeccionados en serie. Las materias primas de esta industria son: básicas y auxiliares. Las primeras se componen de tejidos de todas las fibras, hilos de coser, cueros curtidos, plásticos, etc. Las materias auxiliares son: botones, cremalleras, encajes, adornos, hebillas, etc. El género de punto se puede considerar un subproducto de la confección. Hong-Kong es la capital del mundo de la confección; cuenta con 3.200 fabricantes de vestidos. Siguen en importancia Japón y Taiwan. En Europa, son países importantes en confección: Italia, Francia, Austria, Suiza, Gran Bretaña, Bélgica y España.

La confección y género de punto en España. Son actividades fuertemente expansivas en los últimos años. Según datos de la Comisaría del Plan de Desarrollo, en 1965 había alrededor de 5.000 empresas, de las que un 90% empleaban hasta 25 productores; un 6,43% entre 26 y 50; un 2,15 entre 51 y 100; y el 1,42% más de 100. Esta industria utiliza trabajadores en sus domicilios; la relación en 1968 era de 0,55 obreros a domicilio por cada obrero en taller. La proporción disminuye según aumenta el número de operarios en taller y por la modernización de la maquinaria, por lo que en el II Plan de Desarrollo se preveía para 1972 el empleo en el sector de 172.000 personas, de las cuales 130.000 lo harían en el interior de las empresas. El personal femenino representa el 75% del total de la mano de obra. Las regiones más importantes en cuanto al número de establecimientos productores son: Cataluña, Castilla la Nueva y Levante, lo que representa el 60% de los establecimientos y el 68% de la mano de obra empleada.

El empleo generado resulta poco menos que imposible determinarlo, debido a la mano de obra a domicilio. No obstante, el número de obreros afiliados a la Mutualidad de la Confección en 1972 era de 160.000; y en género de punto, 83.700. La productividad, medida como producción media en pts. por persona, fue en ese año de 390.600 pts., con un incremento del 5% sobre el año anterior. Los empresarios prevén que para alcanzar los 81.000 millones de pts. de producción es necesario invertir unos 1.200 millones de pts. En 1972 se invirtieron alrededor de 1.000 millones de pts., superando en un 10% al año anterior.

J. I. COTELO VILLARREAL

Textil, Industria – CanalSocial – Enciclopedia GER.
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.


N. de la R.: La palabra textil es un adjetivo que viene del latín “textilis”. Se aplica a toda clase de confección de trama o tejido.

Hasta el siglo XX eran cuatro las fibras usadas para los tejidos: el algodón y el lino que provienen de sendas plantas, y la seda y la lana, que son fibras animales. Posteriormente, y con el descubrimiento y desarrollo de los polímeros plásticos, se generalizó el uso de fibras artificiales, como el nylon y el poliéster.

Wikipedia

About these ads

~ por chulavistadigital en 12 junio 2009.

Una respuesta to “La industria y geografía textil: fibras naturales y artificiales, hilados y confección”

  1. Buenas.
    Somos una Empresa fabricantes de colchones, necesitamos proveedores de lamina de sisal, compra minima 10 contenedores.
    Urgente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: