Una industria grande para una nación próspera

EDITORIAL
“El día 22 de julio de 1932, reunidos en uno de los salones de la Unión Industrial Argentina, un grupo selecto de hombres de empresa columbraron la oportunidad de lanzar un llamamiento a los industriales textiles del país para agruparse en una entidad que tuviera por finalidad:
Defender los intereses de la industria textil, fomentar su desarrollo y perfeccionamiento, representar a sus asociados, promover el bienestar de los mismos y prestigiar el mejoramiento económico y moral de la clase obrera ocupada por la manufactura textil del país.

Signaron tales principios el Ing. FRANCISCO PRATI y don DESIDERO POZZI, por Hilanderías de Algodón; don MIGUEL CAMPOMAR y don J. SALVADOR CÓRDOVA, por Hilanderías y Fábricas de Tejidos de Lana; don RAÚL RICO PEÑA y don LAURENCIO ADOT, por Fabricantes de Tejidos de Algodón; don ERNESTO L. HERBIN y don ÁNGEL COLOMBO, por Fabricantes de Tejidos de Punto; don RAÚL LAMURAGLIA y don SIMÓN MIRELMAN, por Fabricantes de Tejidos de Seda; don JOSE ARENAS BRACERAS y don HENRI PIETTE, por Fabricantes de Tejidos de Lino y Cáñamo; y don ROBERTO FRASER y don MANUEL FONTECHA MORALES, por Manufacturas de Yute, Sisal y Anexos.

Como corolario de ello nació la Confederación Argentina de Industrias Textiles. La nueva entidad vino a cubrir la ya imperiosa necesidad de aglutinar en una organización las fuerzas empresarias de la industria textil argentina, que día a día tomaba mayor impulso al escapar de la órbita de los intereses particulares del reducido grupo de industriales que cimentaron nuestro desarrollo industrial, el cual más adelante habría de gravitar en los intereses económicos de la Nación.

La creación de la Confederación no fue producto de improvisaciones sino el fiel reflejo de la importancia que la industria iba adquiriendo. Las Cámaras que la formaron comprendieron el imperativo de la hora, cual era el de aunar esfuerzos por intermedio de un organismo representativo que armonizara intereses y actividades dirigidos al bien común: una industria grande para una nación próspera, como rezó siempre el lema de toda entidad de alto ideal constructivo y democrático que se gestó en la Unión Industrial Argentina.”

Hasta aquí la transcripción textual de lo que se decía el primer día de la actual Federación Argentina de Industrias Textiles FADIT (F.I.T.A.). El mismo espíritu, las mismas inquietudes y las mismas convicciones animaron a los cuerpos directivos que fueron sucediéndose a lo largo de los últimos tres cuartos de siglo y son las mismas que rigen hoy. Tampoco han variado en lo sustancial los motivos que fundamentan la existencia de FADIT. No ha perdido un ápice de vigencia la necesidad de aglutinar la función de interlocutor ante los organismos públicos de un vasto sector empresarial como el textil. Esa función exige la capacidad de analizar, evaluar y sintetizar la problemática del sector, y sobre esta base ejercer con eficiencia y autoridad el derecho de informar, proponer y peticionar.

La Ronda Doha y el futuro textil del país

Un tema central y permanente en las preocupaciones de la entidad es el de la competencia con el resto del mundo. Nunca será excesiva la insistencia en el papel decisivo que desempeñan las condiciones en las que se desenvuelve el comercio exterior sobre la producción, las inversiones y la ocupación laboral del sector y, junto con ello, la propia viabilidad de las empresas.

En la actualidad se están llevando a cabo negociaciones en la denominada “Ronda DOHA” de la Organización Mundial del Comercio (OMC), uno de cuyos objetivos es minimizar la protección de la actividad industrial. Este objetivo es capaz de dañar gravemente la producción industrial de los países en vías de desarrollo, en particular la producción textil de nuestro país.

El comercio mundial de textiles estuvo administrado bajo distintos mecanismos desde mediados del siglo anterior hasta que el ATV, sancionado en la Ronda Uruguay del GATT de 1994, iniciara el proceso de desmontaje progresivo del sistema de cuotas de exportación. Este sistema, como es sabido, tuvo por objeto central proteger las producciones textiles de los países centrales – esto es, EEUU y los integrantes del núcleo original de la UE, la Europa de los 15 – de las exportaciones de los países en desarrollo de bajos costos.

Este desmontaje, más allá de problemas de diseño que posibilitaron dejar para el final del proceso la entrada en “libre comercio” a las producciones más sensibles, no promovió medidas concretas y específicas que posibilitaran el desarme de las fuertes asimetrías productivas que existían y siguen existiendo entre los distintos oferentes mundiales, de forma tal que la competencia pueda desarrollarse bajo reglas sustentables. El conflicto, al finalizar el acuerdo, por lo tanto, era inevitable y está en pleno desarrollo.

Todos los estudios previos a la conclusión del Acuerdo concordaban en quiénes serían los beneficiarios y los perjudicados en el nuevo estado de cosas. China, India y Paquistán emergían, junto a otros oferentes del Sudeste de Asia, como los beneficiarios netos del fin de las cuotas. Y quienes resultarían tributarios de los efectos negativos se dividían en tres bloques nítidos:

• los países desarrollados, esto es EEUU, la UE y Japón, que durante décadas habían protegido sus producciones y mercados internos a través de las cuotas;

• los países en desarrollo que gozan de accesos preferenciales a los mercados desarrollados en virtud de acuerdos de libre comercio, o tratos especiales unilaterales otorgados por los países centrales; y

• los países en desarrollo no exportadores o exportadores de escasa relevancia, como es el caso de Argentina y Brasil y tantos otros, que verán afectados sus mercados internos. Estudios como el llevado a cabo por el USTR (Departamento de Comercio de EUUU) antes del fin del ATV indicaban que este bloque de países es el que resultaría mas afectado en el nuevo estado de cosas.

También los estudios previos pronosticaban:

• una importante deflación en los precios derivados de la caída de las cuotas;

• una elevación de la mortandad de empresas del sector en los países afectados negativamente por la liberalización comercial plena, acompañada de relocalizaciones productivas, y de un crecimiento del desempleo.

La Ronda Doha de la OMC, denominada Ronda del Desarrollo, fue lanzada con el objetivo de paliar el desbalance resultante de las negociaciones de la Ronda Uruguay del GATT de 1994 en detrimento de los países en desarrollo. En los hechos, sin embargo, se ha transformado en una disputa entre los países centrales que procuran llevar a cabo una relativa apertura de sus mercados agrícola-ganaderos obteniendo a cambio una amplia apertura de los mercados industriales y de servicios de los países en desarrollo, y estándares más elevados de protección a la propiedad intelectual.

Si el estancamiento presente de las negociaciones de la Ronda de Doha de la OMC no concluyera en el fracaso definitivo de la misma, y luego de retomadas aquéllas se avanzara a algún acuerdo en materia de bienes industriales, un nuevo factor de presión se añadiría a la cuestión textil: la perspectiva cierta de una baja generalizada de los aranceles de importación por parte de todos los miembros de la OMC, que tendría mayor intensidad para los países en desarrollo en relación a los centrales. Ello tendría un doble efecto sobre los países tributarios del fin del comercio administrado en textiles:

• acentuar la presión de las importaciones de los grandes exportadores sobre el mercado interno de los países centrales y de los países no exportadores o exportadores de escasa relevancia;

• licuar las preferencias de aquellos exportadores que se beneficiaban del ingreso de sus exportaciones a los mercados centrales en condiciones mas ventajosas que el resto de los oferentes, facilitando su desplazamiento a manos de los grandes exportadores.

La existencia en Doha de una ventana de “flexibilidades” para excluir a un determinado porcentaje de productos de tal recorte arancelario sólo podría morigerar relativamente los efectos previsibles de esta negociación.

En este delicado contexto, los agentes económicos sectoriales, a estar a la información disponible, vienen adoptando decisiones trascendentes en todo el Mundo. Todos los días se anuncian cierres productivos, nuevas alianzas, relocalizaciones productivas y cambios en la localización de nuevas inversiones. Pero tales decisiones tienen un significativo margen de incertidumbre. Reducir ese margen tiene un elevado componente de políticas públicas. A este respecto puede afirmarse que no hay respuestas eficientes a la problemática planteada a escalas nacionales. Los cursos de acción para un desenvolvimiento racional de la actividad textil deberían ser replanteados a escala global.

Mientras ello no ocurra, y considerando la significación que el sector tiene para el desempeño de nuestras economías en los planos de las cuentas externas, del nivel de empleo y del balance fiscal, tocará a los niveles regionales y nacionales adoptar las medidas que posibilitan las actuales reglas, y otras que eventualmente puedan establecerse, para preservar actividades productivas que como la textil tienen, al menos en Argentina, una trayectoria más que centenaria.

Lic. Emilio Colombo

Revista BASE TEXTIL Nº 148

~ por chulavistadigital en 25 mayo 2009.

Una respuesta to “Una industria grande para una nación próspera”

  1. Hola! muy interesante el blog! recien lo descubri buscando estampado para la materia tecnicas de indumentaria de la facu, voy a la UBa en Buenos Aires.La verdad me parecio super interesanteee el blog! y muy completo! asi q felicitaciones!!
    yo tengo un blog de diseño con algunos trabajos de la facu de Diseño d eIndumentaria de la FADU y diseñadores argentinos!
    destellosdefantasia.blogspot.com

    saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: