La crinolina: primera moda francesa

1.3 La crinolina: primera moda francesa

Prensa de moda y escuelas de moda
La elegancia de las damas está asociada a las hermosas espaldas de la Emperatriz y a las pomposas faldas heredadas del Antiguo Régimen (la monarquía abolida). Quizás el carácter español tiene las más notables aptitudes para la fiesta; el francés para el refinamiento y la ostentación.

La Emperatriz, a la vez española y francesa, unió en su persona ambos caracteres y los desarrolló a conciencia. Se hizo rodear de las más bellas mujeres y, recuperando el buen gusto de la corte de Louis XVI, con sus predilecciones marcó la moda de todo París. Una persona importante en el círculo de relaciones de Eugenia de Montijo es la princesa de Metternich. Naturalmente ambas son las primeras y más importantes clientas de Worth. Ello hace que el modisto no sea el que, como sus antecesores, acuda al domicilio de sus clientas sino que sean éstas las que se sometan a la espera en la antesala del atelier. No faltan quienes califican a Worth como el peor modista de todos los tiempos (James Laver es el más importante de sus acusadores); hay indicios de que no supiera dibujar un solo figurín; pero nadie como él imprimió a esta profesión el empaque (panache) del que han disfrutado los famosos que le han sucedido.

Los gustos de la Emperatriz, París, en suma, hacen que las sedas italianas y las lanas y los encajes de Inglaterra sean sustituidos por lanas de Normandía, encajes del norte francés y sedas lyonesas. Grandes fábricas tejen para la moda de París.

Vestido en tafetán y raso de seda, cinta de seda con terciopelo (Barcelona, 1850-1855). Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009
Vestido en terciopelo labrado fondo tafetán de seda; pasamanería de seda. (España, 1855-1860). Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009
Por lo general, en contra de este permanente espíritu de fiesta imperial, los tejidos son más bien austeros, aburridos: lisos, tristes de color. Sobrefaldas y túnicas de tafetán, falla, terciopelo, moiré, rasos… Sin embargo, Worth no era francés. Charles Redfern, que creó el traje de chaqueta femenino, tampoco. Pero todo en la moda, elegancia y modernidad, nacía en París y se extendía desde allí a toda Europa.La crinolina de los años cincuenta era un círculo perfecto, cuyo centro lo ocupaba el cuerpo de la mujer. A mediados de los sesenta, la crinolina se abrevia por delante y se prolonga en la espalda, lo que le permite a la dama ser tomada del brazo y bailar con  comodidad. Entra en la moda el zapato femenino, que se llevaba oculto y del que puede verse la punta al caminar o bailar.Con la princesa de Metternich, importante dama en la corte de Eugenia de Montijo, los corsés se hacen menos rígidos y más cortos. El busto femenino mantiene su importancia, con hombros naturales, senos marcados, escotes generosos y cintura estrecha. Esta línea de moda se llamó princesa.

Dcha.: La crinolina del 1850

Prensa de moda y escuelas de moda

La crinolina fue defendida por intelectuales de la época, como el prolífico Theófile Gautier en su ensayo De la Mode (1858); pero no fue ésta la única trascendencia artística y literaria de la moda. El economista Adolphe Blanqui escribió: el genio creativo francés tiene para nosotros la misma significación que la metalurgia y las minas de carbón para Inglaterra.

Desde los sesenta existen importantes revistas de moda, sobre todo en París. La Mode se venía publicando ya desde 1841; otras fueron: Les Modes Parisiennes y Journal des Jeunes personnes. Lemonier crea en París la primera escuela de moda. Aquellas aparatosas enaguas de crin conservan su volumen en la nueva vestimenta femenina; pero se va a dar en ella un cambio básico, inspirado, según se cuenta, en la Exposición de Londres de 1851: la inmensa red de nervios de acero que realizó Paxton en el Cristal Palace sirvió para que Tavernier sustituyera la armadura de crin de la crinolina por una jaula (cage) de aros metálicos, que hacía a la falda más ligera y elástica, conservando el volumen que era causa de admiración y símbolo de feminidad refinada. El nombre de crinolina se siguió utilizando para este elemento que definió la moda de todo el segundo Imperio.

La cage. A partir de 1856, la armadura de crin de la crinolina es sustituida por una jaula de aros metálicos.

    • Un día corre el rumor de que la Emperatriz asiste a un baile sin crinolina: la reina Victoria de Inglaterra y la emperatriz de Austria dejan de llevarla.
    • En el 1866 la crinolina es sustituida por enaguas con aros en el bajo.
    • En el 1869 comienzan a llevarse bajo las crinolinas pantalones de encajes, de largo hasta algo más de las rodillas.
    • La moda sale del vestuario de fiesta y se amplía a la vestimenta de día, ropa deportiva (los trajes de amazona) e infantil.
    • El estilo parisino incorpora prendas extranjeras (pocas, pero críticos e historiadores franceses le dan gran importancia a este hecho): boleros (chaquetas) españoles, prendas zuavas e italianas (a lo Garibaldi), manteletas (capas, propiamente), y chales de Cachemira.
    • En todo el segundo Imperio el símbolo de la moda es, como queda dicho, la crinolina. Los cambios registrados en la moda a lo largo de todo el período son pocos y, más que nada, cambios externos y complementarios. Pero la moda, como fenómeno social e industrial, queda instituida.
  • SÍNTESIS DE MODA

SÍNTESIS DE MODA 1850 1870

    • A lo largo del Segundo Imperio, la levita que llamaban a la francesa evolucionó  convirtiéndose en la jaquette.
    • El frac, cortado en talle y con faldones estrechos y largos, quedó para la noche. El redingote, para las ocasiones de ir muy vestido.
    • Hacia 1865 aparecen las primeras chaquetas, de inspiración inglesa, llevadas sobre pantalón a rayas. Al final del período, la chaqueta y pantalón se confeccionan en el mismo tejido y se acompañan de chaleco; conjunto parecido ya al traje actual.
  • MODA MASCULINA

    • Cuellos de terciopelo o raso, solapas de raso o seda, corbatas estrechas o anchas con gran nudo.
    • Los altos funcionarios visten más variado y con más lujo, usando colores diferentes para cada cargo y función.
    • Hubo en París algún intento, pero poco importante, de liderar la elegancia masculina al estilo de los dandies ingleses: Si embargo nadie llegó a la altura del elegante George Bryan Brummell, aquel íntimo amigo del Príncipe de Gales, después Jorge IV.
    • La vestimenta para el deporte ecuestre se componía de pantalón estrecho y levita.
  • DETALLES

Un último dato a resaltar, por su importancia, deviene del carácter industrial de la moda: el cosido a máquina cambia las dimensiones de producción; no sólo ha nacido la Alta Costura, ha nacido una industria llamada confección, porque ahora pueden hacerse ya grandes cantidades de prendas.

  • Aparecen los grandes almacenes, como puntos de venta.

  • El invento de Worth termina siendo una empresa de creación, hecho que reúne para siempre los dos elementos: creación de moda y empresa de moda.

~ por chulavistadigital en 18 julio 2009.

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