Indumentaria del siglo XVIII: importancia de la ciencia, industria y comercio

•10 Julio 2009 • Deja un comentario

1. Panorama político y social del siglo XVII. 2. La nueva cultura en la Europa Occidental. 3. La importancia de la ciencia, la industria y el comercio de los tejidos. 4. Síntesis de moda

18th century lady's waistcoat

Chaleco femenino, c. 1770, confeccionado en brocado de seda trenzada; el trasero y las cintas de sujección en seda shantung; el forro en lino. Destacan los finos bordados de seda sobre el color melocotón de la misma trenzada. Esta rara prenda, con forma de corsé exterior, podían vestirlo las damas bajo un vestido a la inglesa, para rellenar el delantero cuando montaban a caballo. Desde luego se trata de una prenda tomada del guardarropa masculino de la época. Foto catálogo-ventas VINTAGE-textile.

Federal period waistcoat

Chaleco de caballero, c. 1790-1805, aparecido en una subasta en Nueva Inglaterra, pudo ser confeccionado en Ingalterra o en América con género importado. Bordado (por supuesto, a mano) sobre satén de seda negra y forro de lino color beige.; el trasero en el mismo lino del forro; botones forrados en seda y bolsillos de tapas.  Foto catálogo-ventas VINTAGE-textile -VER MAS INFO

1. Panorama político y social del siglo XVII

El día 1 de noviembre del año 1700 muere Carlos II, último de los Habsburgo que dirigió el imperio español. Las presiones en torno al rey muriendo son ciertamente novelescas, superando con mucho cualquier ambición política que se quiera imaginar. Varias veces las potencias europeas se reúnen para discutir cómo se repartirán los dominios del rey que está muriendo sin sucesión. Las presiones sobre la sucesión son tan absurdas que incluso el nuncio (embajador) del Papa lo acusa de endemoniado (hechizado, se dice) y lo exorciza. A pesar de eso el rey desfalleciente tiene la lucidez de decidir la mejor opción entre los herederos postulados: Felipe de Anjou, de la familia reinante en Francia. Al reinar Felipe de Anjou con el nombre de Felipe V, al Rey Sol se le plantean dos opciones contrapuestas: cumplir lo pactado anteriormente con demás potencias europeas o cumplir el testamento de Carlos II, y reeditar el imperio español, esta vez con Francia en la jefatura; su ministro Torcy dice: Si la guerra es inevitable, se hará para defender la cusa de la justicia, y la justicia es el testamento. Luis XIV, en el palacio de Versalles, proclama rey de España a su nieto duque de Anjou; es más, llega a reconocer los derechos sucesorios de Felipe a la corona francesa. La respuesta es inmediata: la gran Alianza de la Haya, fruto de la cual Francia y España, el abuelo y el nieto tienen que luchar solos contra Alemania, Inglaterra, Holanda, Dinamarca, Prusia, Portugal y Saboya. Se llega al tratado de Utrecht, que modifica sustancialmente el mapa político europeo y la correlación de fuerzas. La supremacía española se disuelve. Comienza la grandeza marítima de Inglaterra. Una última etapa del siglo es la independencia de los Estados Unidos, reequilibrando la balanza con un contrapeso un poco alejado de Europa.

2. La nueva cultura en la Europa Occidental

Al mismo tiempo, algo se modifica también en la dinámica de cambios de la sociedad europea.

Por una parte, en los países al oeste de Elba, orientados hacia el liberalismo, una burguesía libre y activa confirma su posición en el comercio y participa en el reciente crecimiento industrial. Al contrario, al este de Elba, la autoridad señorial limita los progresos sociales en las clases medias y bajas y los atasca en una situación feudal poco favorable a los cambios económicos.

Hay entonces una civilización que empieza a distinguirse no sólo como europea sino europea occidental, que se forma sobre las nuevas potencias marítimas. En la zona oriental, solamente pequeñas élites asimilarán estos cambios, aislando a las masas populares y excluyéndolos de los avances culturales. Es sobre todo pues gracias a corrientes intelectuales y espirituales como se harán los intercambios internacionales, y el traje, expresión del gusto y el refinamiento, se volverá uno de los medios de interrelación cultural entre los pueblos. Abajo del Elba, frontera cristiana e intelectual del pensamiento occidental, las modas cambiarán no solamente en los cortesanos y los nobles sino en todo el mundo: es así que es la sociedad y no sólo a ciertas clases sociales donde llegan los cambios en los modales, en la fantasía, en la búsqueda del placer, causas en fin que modifican nuestra forma de vestirnos; razón de más para que precisamente en esta época salga tan beneficiada la indumentaria femenina, mientras que el traje masculino había mantenido su preponderancia sobre el de la mujer hasta aquel tiempo.

3. La importancia de la ciencia, la industria y el comercio de los tejidos

En todo este capítulo dedicado a la historia de la moda hemos venido recalcando la importancia que el progreso de la industria el comercio inciden directamente en el desarrollo de la moda. Durante el siglo XVIII esto se acentúa de una forma tal que parece como si ambos factores lo hicieran a propósito.

En Inglaterra, las industrias del tejido se transforman rápida y completamente gracias al nuevo mercado que ofrecen las colonias españolas, a la abundante importación de algodón de la India y a la extensión de las factorías-sederías creadas al final del siglo anterior por los hugonotes exiliados de Francia.

La fabricación de los paños sigue siendo la base de la actividad británica; pero el algodón, que entra en gran cantidad a pesar de las limitaciones legales, abre a la industria un nuevo campo, mayor aún por el Tratado de París cediendo India a Inglaterra al final de la Guerra de Siete años.

Además nuevas invenciones están aumentando de manera muy notable la producción de los tejidos de todas las clases. Resumimos algunos inventos a continuación.

La nueva lanzadera volante (abajo) de John Kay en 1733, consigue aumentar considerablemente la velocidad de tejido. Ello provoca mayor demanda de hilos (y, por consiguiente, la subida de sus precios), empujando a inventar mejores máquinas de hilar.

La antigua tricotadora de Lee (que citamos en el subcapítulo anterior) es perfeccionada por Jedediah Strutt.14.000 máquinas de tricotar hay en 1750.

Samuel Crompton en 1775 construye la mula hiladora (su Spinning mule, también llamada Hiladora Hall-i’-th’-Wood, en recuerdo del pueblo donde vivía el inventor), que mejora mucho la Spinning Jenny.

Estas 4 ilustraciones proceden de Wikipedia y son publicadas bajo Licencia de documentación libre GNU

La Spinning-Frame, 1767. Richard Arkwright es un fabricante de pelucas que en 1762 contrata a John Kay y desarrollan una nueva máquina de tejer con tres juegos de rodillos apareados que giran a velocidades diferentes. Mientras estos rodillos producen un cabo de espesor correcto, otro juego de husos los juntos. La máquina pudo producir un hilo más fuerte y de mejor calidad que los producidos por la Spinning Jenny.

En 1785 se instala la primera máquina a vapor para mover un telar de algodón, ingenio inventado por el escocés James Watt sólo un año antes; ello da de por sí una idea suficiente de cuán importante era el textil para la industria en Inglaterra. Inmediatamente, tejedurías e hilaturas se desarrollan considerablemente en Manchester para el algodón, en Norwich para la lana y Coventry para la seda. Esta aparición de la mecanización implica una reducción de los precios de coste y los tejidos ingleses, por ser los más baratos, conquistan los mercados mundiales.

El auge del algodón tuvo una repercusión menos deseada: el tráfico de los esclavos. En efecto, los negreros de Liverpool transportaban cargamentos de algodón de la India o a través del Atlántico, de los nuevos Estados Unidos de América, donde el cultivo del algodón se daba ya desde el siglo XVII, de Virginia a la Carolina del sur, Georgia y la Louisiana. 45.000 esclavos negros se vendían al año en las plantaciones inglesas del Nuevo Mundo. Es precisamente este abastecimiento de mano de obra de África lo que permite proporcionar la materia prima a la gran industria del Lancashire.

Una de esas compensaciones que la Historia se da a sí misma ocurre entonces; y es que el gran auge del tejido de algodón, más barato y nada ostentoso, además de significar un revolución en el vestido tan grande como la de la seda en la Edad Media, produce también una suerte de democratización en Europa, en cuanto que suscita el gusto por lo sencillo: las telas al estilo hindú, los linones de algodón, las batistas, gasas y muselinas. También tenemos en cuenta que ello significa un duro golpe para la industria de la seda.

En las primeras décadas del siglo llegan también los grandes postulados científicos de Isaac Newton; y sus investigaciones sobre la luz y el color tienen una gran importancia en las técnicas del tintado que enseguida mejoran. Newton define los llamados colores primarios y después J. T. Mayer establece los principios químicos de estas mezclas, llegando a obtener 91 matices principales y 9.381 tonalidades de color discernibles por el ojo humano. Sobre estas bases entonces se buscaron las condiciones de fabricación de estos colores. Estas nuevas posibilidades de tonos compuestos, medias tintas y gamas ofrecían a los fabricantes de tejidos numerosas combinaciones de colores. Durante todo el siglo aparecen logros científicos de los que los tintoreros extraen aplicaciones prácticas. Berthollet descubre en 1791 el blanqueo mediante el cloro.

De estos adelantos, la vestimenta obtiene una gran variedad de colores, la decoración es más rica, el gusto más refinado.

4. Síntesis de moda del 1700 hasta 1850

La época es tan convulsa política y socialmente que seguir los avatares de la moda ligada a ella es un trabajo mucho más extenso del que podemos hacer aquí. Todos lo acaecido determina cambios en la indumentaria, algunos formalmente, con leyes que no cesan en su intento de modular los cambios, y otros con leyes no escritas, como fueron las guerras y la pobreza que éstas ocasionaron. La Revolución francesa, como insurrección que era por la libertad, debiera haber traído una libertad incuestionable en cuanto a la indumentaria, sin embargo era también una coacción contra ciertas costumbres de moda. En todo caso, se da una incesante sucesión de cambios que, vistos desde hoy, parecen de verdadero furor. Si algo se puede extraer con certeza de esta larga etapa es que el individuo, y no una clase social o la corte, toma por fin como iniciativa propia modificar su indumentaria. Ésta cuestión es precisamente la que constituye un último y definitivo precedente de moda.

Bajo el reinado de Luis XVI de Francia (1643-1715) y durante la Guerra de los Treinta Años, en la indumentaria destaca precisamente la falta de uniformidad, que hacía ver un vestuario distinto de una ciudad a la otra que le era vecina. Por destacar algo en contra, cabe recordar la prepotencia de las Leyes de Indumentaria dictadas por la corte de Versalles y cómo se esfuerza París por difundir su moda hacia el resto de Europa.

Le sucede un período de Regencia (1715-1730) y la llegada del joven rey Luis XV, que prácticamente desmontan el rigor del protocolo versallesco. La consecuencia más notable es que el carácter ceremonioso de la indumentaria cede el paso a una neta frivolidad. Vestidos más finos y ligeros, unidos a fuerte influencia de lo oriental.

Aparece la falda de amplísimo vuelo soportado por una armadura de ballenas (extraída en verdad de la ballena) que forma la llamada cesta. Hasta 1780 las faldas son exageradamente amplias. Su incomodidad está ya en desuso a finales del siglo (la Revolución francesa).

Al movimiento artístico del Barroco sucede del Rococó (1730-1789). La vestimenta reaviva un tono excesivamente aristocrática, por un lado, y militarista por otro.

El Rococó recarga de adornos los vestidos y busca acentuar un erotismo nuevo y muy pujante. La seda recobra su interés como tejido que acentúa la decoración. Faldas voluminosas y busto muy ajustado. El corsé es la prenda más de moda. El estilo rococó podría ser la única uniformidad de vestimenta que se da en toda Europa.

La burguesía, que ya es una calase social definitivamente asentada, determina una vestimenta diferenciada para cada uno de los gremios profesionales: los artesanos importantes, los banqueros, los comerciantes, los hombres de leyes, se distinguen por su indumentaria característica, adaptada a su oficio. El final del Rococó es la Revolución francesa.

Las prendas se hacen más cómodas y prácticas; las modas que sobreviven del antiguo régimen se han simplificado. La sociedad modifica sus relaciones intersexuales. Todo es fruto también de la culminación de la revolución industrial inglesa y los cambios económicos que ello supone. Pero es de notar que pierde más ornamentación el traje del hombre que el de la mujer, en el que se descubren los senos y destacan cada vez más.

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Arriba: Vestido en damasco de seda, con cintas de seda. Catalunya 1735-1740. Corsé bajo el vestido, marcando el busto y alzando los senos. Col. M. Rocamora; Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009.

Abajo: Corsés, Catalunya 1750-1800. Estructura hecha con varillas de caña, ballenas o bien metálico, forrados con tejidos labrados en seda. Destinado a darle una forma especial y concreta al torso de la mujer, comprimiendo la cintura y elevando los senos.

En todo este capítulo dedicado a la historia de la moda hemos venido recalcando la importancia que el progreso de la industria el comercio inciden directamente en el desarrollo de la moda. Durante el siglo XVIII esto se acentúa de una forma tal que parece como si ambos factores lo hicieran a propósito.

En Inglaterra, las industrias del tejido se transforman rápida y completamente gracias al nuevo mercado que ofrecen las colonias españolas, a la abundante importación de algodón de la India y a la extensión de las factorías-sederías creadas al final del siglo anterior por los hugonotes exiliados de Francia.

La fabricación de los paños sigue siendo la base de la actividad británica; pero el algodón, que entra en gran cantidad a pesar de las limitaciones legales, abre a la industria un nuevo campo, mayor aún por el Tratado de París cediendo India a Inglaterra al final de la Guerra de Siete años.

Además nuevas invenciones están aumentando de manera muy notable la producción de los tejidos de todas las clases. Resumimos algunos inventos a continuación.

Catalunya, 1715-1718, vestido en terciopelo de seda, bordado en oro y plata. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009

Tres tipos de vestidos en tres estilos, identificados con tres países diferentes.

En la foto superior: a) En el lado izquierdo de la foto, vestido a la polonesa acanalado listado y espolinado de sea, felpilla y metal, bordado en seda y metal, encaje de pita (Catalunya, 1780-1785). Amplía la parte trasera del vestido, desde la espalda. b) En el lado derecho de la foto, vestido a la francesa, acanalado y espolinado de seda, bordado en seda y metal, encaje metálico, también alargado con la cola (España, 1755-1760).

En la foto Izda.: Vestido a la inglesa (París,1780-1790) en tafetán de algodón estampado. Retoca el torso, más estilizado aquí, y amplía las caderas, como en los modelos anteriores.  Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora.


Fo

Barcelona, 1789-1800. Vestido de algodón, bordado en seda e hilos dorados. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. Colette Bergés. Barcelona, 1795-1800. Vestido y spencer. Vestido en batista de algodón bordada de lentejuelas, pasamanería de metal; spencer en raso de seda bordado con lentejuelas.

Catalunya, finales del XVIII,  vestido en batista de algodón bordada. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. familia Forn-Homs.

Abajo: Catalunya, hacia 1820. Izda. de la foto: Vestido: lampazo de seda, tul y batista de algodón bordada. Dcha.: Raso labrado de seda y cinta de raso de seda con relleno. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009

España, 1830-1835. Raso de seda estampado, encaje de algodón. Torso y cintura marcados por el corsé que viste la dama, con varias enaguas superpuestas bajo el vestido.. Mangas que nacen ajustadas y hacen una ampliación exagerada desde el codo. En el video podemos ver la extraordinaria calidad del estampado sobre la seda, con la durabilidad de colorantes que aún se aprecia después de más de 150 años. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009.

Francia, 1830-1835. Vestido y pañuelo sobre los hombros, en tafetán de algodón estampado. al contrario que el vestido español, aquí están ampliadas las mangas en la parte superior y más ajustadas desde el codo. En el video puede observarse la fina ornamentación que ha sido estampada sobre toda la pieza de algodón en que se ha confeccionado este vestido. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009.

Arriba: En el lado izquierdo de la foto, Francia, 1825-1830, vestido en tafetán de seda. En el lado derecho de la foto, Catalunya, 1835, vestido en tafetán listado de seda. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009. Abajo: Video resumen de Moda Imperio

Con la moda imperio (1804 -1815) el vestido pierde el volumen de la crinolina pero en muchos casos una cola lo alarga por detrás.

La silueta rectilínea se alarga mediante esa cola del vestido.

Telas transparentes muestran el cuerpo; se destapan los brazos, produciendo el efecto de alargamiento (contrario a las mangas anchas y/o abullonadas).

La cintura se desplaza hacia arriba y se marca bajo el pecho.

El escote se mantiene en los vestidos de fiesta pero se reduce en el vestuario común. Indudablemente, la corte napoleónica está de moda y sus fiestas en París son el gran escaparate.

Aparece el pantalón largo, para los caballeros.

BIBLIOGRAFÍA
Historia general de España, Espasa Calpe.
Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.
Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.
Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.
Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.
El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.
Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.
Histoire du costume, François Boucher, Flammarion, Paris, 1983
Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

Moda imperio y masculina del Siglo XVIII y XIX

•10 Julio 2009 • Deja un comentario

Con la moda imperio (1804 -1815) el vestido pierde el volumen de la crinolina pero en muchos casos una cola lo alarga por detrás.

La silueta rectilínea se alarga mediante esa cola del vestido.

Telas transparentes muestran el cuerpo; se destapan los brazos, produciendo el efecto de alargamiento (contrario a las mangas anchas y/o abullonadas).

La cintura se desplaza hacia arriba y se marca bajo el pecho.

El escote se mantiene en los vestidos de fiesta pero se reduce en el vestuario común. Indudablemente, la corte napoleónica está de moda y sus fiestas en París son el gran escaparate.

Aparece el pantalón largo, para los caballeros.


Barcelona, 1789-1800. Vestido de algodón, bordado en seda e hilos dorados. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. Colette Bergés. Barcelona, 1795-1800. Vestido y spencer. Vestido en batista de algodón bordada de lentejuelas, pasamanería de metal; spencer en raso de seda bordado con lentejuelas.

Catalunya, finales del XVIII,  vestido en batista de algodón bordada. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. familia Forn-Homs.

España, 1830-1835. Raso de seda estampado, encaje de algodón. Torso y cintura marcados por el corsé que viste la dama, con varias enaguas superpuestas bajo el vestido.. Mangas que nacen ajustadas y hacen una ampliación exagerada desde el codo. En el video podemos ver la extraordinaria calidad del estampado sobre la seda, con la durabilidad de colorantes que aún se aprecia después de más de 150 años. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009.

Francia, 1830-1835. Vestido y pañuelo sobre los hombros, en tafetán de algodón estampado. al contrario que el vestido español, aquí están ampliadas las mangas en la parte superior y más ajustadas desde el codo. En el video puede observarse la fina ornamentación que ha sido estampada sobre toda la pieza de algodón en que se ha confeccionado este vestido. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009.

Arriba: En el lado izquierdo de la foto, Francia, 1825-1830, vestido en tafetán de seda. En el lado derecho de la foto, Catalunya, 1835, vestido en tafetán listado de seda. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009. Abajo: Video resumen de Moda Imperio


La indumentaria masculina

Napoleón se proclama emperador en 1804 y dice a sus militares vístanse como quieran.

Aparece el pantalón largo.

La caída de Napoleón es la Restauración (1815-1820) por los Borbones, que pretenden borrar todo rastro de la Revolución. El Gobierno luchó de todas sus fuerzas para una vuelta a las condiciones políticas y culturales que habían existido antes de la Revolución, y el traje se sentía en el deber de ser una imagen fiel de las intenciones de los nuevos príncipes restablecidos. Pero sólo obtuvieron un éxito muy relativo.

En el 1800 aparece el Don Juan en la moda. En Inglaterra, este tipo tiene un nombre propio y se llama George Bryan Brummell (1778-1840). Se nos ocurre una forma sencilla de describir el estilo donjuanesco de Brummel en palabras de hoy: “es un tipo al que todo le sienta bien”. No es el suyo un vestido amanerado o rebuscado sino al contrario, es su sencillez lo más atractivo.

Aparece el frac y se consolida el pantalón largo.

En 1829 el compositor alemán Felix Mendelssohn (1809-1847) da un concierto en Londres, para cuya asistencia se exige a los caballeros vestir el frac.

Barcelona, 1795-1800. Casaca, doble acanalado de seda; chaleco: sarga de seda bordada; pantalón, tafetán de algodón. La levita negra y el pantalón largo en blanco definen el frac que se exigió como vestuario de etiqueta en el concierto de Mendelssohn que mencionamos antes. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009

Catalunya, hacia 1775, taje de caballero compuesto de casaca, chaleco y calzón que llega hasta por debajo de la rodilla, terciopelo labrado en seda y bordado en seda. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009

Camisa de caballero, c. 1830, confeccionada en lino blanco con volantes de algodón blanco, abierta por delante, para cerrase con lazos y sin aberturas laterales; el cuello es de un alto como para plegarse sobre un lazo o corbata; los puños ce cierran con botones forrados, uno en cada puño. Foto catálogo-ventas VINTAGE-textile.

Los trajes populares en el Madrid de finales del siglo XVIII

De Izda. a dcha., 1. Traje de majo, tafetán de seda, pasamanería y cintas de seda.  2. Traje de majo, chaquetilla y chaleco: tafetán de algodón estampado, pasamanería y cinta de seda; calzón: punto de seda.  3. Traje de maja, terciopelo de seda y pasamanería de plata, cintas de seda y botones de plata; falda: tul de algodón bordado.  4. Traje de majo, terciopelo de seda, pasamanería y botones de plata. Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona, Col. M. Rocamora. Foto © Quim Puyol – EDYM, Es. 2009

BIBLIOGRAFÍA

Historia general de España, Espasa Calpe.

Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.

Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.

Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.

Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.

El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.

Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.

Histoire du costume, François Boucher, Flammarion, Paris, 1983

Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

Indumentaria del siglo XVII: París como foco del arte y la cultura

•8 Julio 2009 • Deja un comentario

1. Panorama político y social del siglo XVII. 2. Síntesis de la indumentaria de este siglo. 3. La importancia de la industria y el comercio de los tejidos. 4. Los colorantes y los tejidos estampados. 5. Los encajes. 6. La indumentaria del pueblo entra en la moda.


El precedente de moda que intentamos explicar en este período histórico no es estudiando la vestimenta sino las materias primas, la entrada de la industria y el comercio en su transformación y los textiles, cuyo consumo se diversifica, ampliando el uso de la vestimenta en cantidad y calidad.

Francia, finales del XVI principios del XVII. Indumentaria masculina. Foto de la Exposición CHRISTIAN LACROIX, HSTOIRES DE MODE, Les Arts Décoratifs, musée de la Mode et du Textile, Paris, coll. UFAC

1. Panorama político y social del siglo XVII: París como foco del arte y la cultura

Si el 1500 se caracteriza por la preponderancia del estilo español en la indumentaria europea, en el 1600 es Francia, y Holanda en menor medida, quien impone su indumentaria en un vasto territorio. Con perspectiva histórica, se vislumbra  ya cómo van a funcionar ya las corrientes de la moda en el futuro. Ello tiene que ver con la idiosincrasia del pueblo francés y, por focalizarlo mejor, con la personalidad propia de una ciudad, París, que va a mantener esas características de “grandeur” para toda su historia. Desde este siglo, París se está construyendo con su peculiar fisonomía de esplendor, cultura y arte. El rey Francisco I, vencido por Carlos V en la batalla de Pavía, es una admirable paradoja, porque desde entonces la capital del reino francés va creciendo a base de embellecerse; podríamos exagerar un poco diciendo que crece más como una gran colección de arte que como crece una ciudad, pero en cierto modo es así. Todos los monarcas compiten en construir palacios y monumentos. Tal foco de admiración no puede por menos de ejercer también como centro creador y difusor de moda.

La importancia y el ímpetu de los movimientos artísticos y culturales en este siglo también son una gran contradicción respecto a la situación de guerras, divisiones políticas y luchas religiosas casi permanentes. El empuje del arte influye en la evolución de la indumentaria más que todo lo demás, haciéndola cada década más refinada y elegante. Y los protocolos sociales inician también esta misma evolución hacia modales de cortesía y delicadeza desconocidos hasta entonces. Esto además sin olvidar la ayuda de las economías que crecen. Todo ello conformará una nueva estética, que ya no será solamente cortesana sino social, porque la vida se concibe de forma diferente. En Francia se dictan también leyes suntuarias, pero ni Richelieu ni Mazarino son capaces de imponerlas y París nunca las cumple.

Italia y sobre todo España ven desaparecer la supremacía que ejercieron en el siglo anterior, sólo algunas princesas españolas inspiran ciertas modas. La Holanda independiente y la Francia que crece en absolutismo se imponen en los cambios que aparecen en la vestimenta. La influencia de las Academias y el nuevo movimiento artístico que es el Barroco están presentes en estos cambios de moda e incluso se corresponden, potenciando la imaginación y la virtuosidad de los creadores de moda. Lo mismo que en el Barroco, en el vestido la moda es la preciosidad, rompiendo con la rígida simetría del XVI. Sin embargo, la importancia que ha tenido el Renacimiento aun se hace notar y no deja entrever todavía un verdadero nuevo estilo.

Aunque decae tanto la influencia española sobre la moda en Europa, no decae la reputación de los sastres españoles, que son requeridos desde todas partes y se sigue hablando de un corte español.

2. Síntesis de la indumentaria de este siglo.

  • El jubón que visten los hombres aparece con hombreras, para ampliar los hombros y perfilar el torso.
  • El jubón femenino es ajustado y lleva unas faldillas que van cosidas al jubón a la altura de la cintura, ampliando las caderas; para sujetar las faldillas en esta posición, se colocaba un rollo de tela relleno (el verdugado de tambor) debajo de la falda.
  • A partir del 1680, la blusa-cuerpo con ballenas es rígida, ajustada y alargada, con las mangas cortas y ahuecadas dejando pasar las de la camisa, también ahuecadas y terminadas por un volante de encaje.
  • Para defenderse del frío, las mujeres llevan vestidos superpuestos. Manteletas, en forma de bufanda, incorporan un capuchón.
  • El longevo rey de Francia, Luis XIV, sufre una enfermedad que lo deja calvo: aparece la peluca, que no tardando mucho va a ser un furor de moda.
  • Lo que hoy llamamos trajes regionales un cada uno de los países europeos, en realidad son los trajes que Europa viste en la segunda mitad de este siglo XVII.
  • Del antiguo manto español nace la mantilla española, (vigente hoy todavía en la indumentaria tradicional).
  • La prosperidad creciente de la clase burguesa deja a ésta definitivamente inmersa en el mundo de la moda.

El desarrollo de la maquinaria en hilaturas y tejeduría, así como el incremento del comercio en materias primas, incide directamente en una mayor producción de indumentaria, que también la diversifica (incluso con nuevas prendas, como el camisón de dormir). Todo ello permite que también las clases populares, especialmente artesanos y empleados administrativos, burgueses más o menos ricos, entren a contar en el consumo de indumentaria.

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En el vestido femenino, las faldillas van cosidas al jubón, a la altura de la cintura, ampliando las caderas. Terciopelo de seda, bordado en oro y pasamanería, hacia 1605. Museo Textil y de la Indumentaria, Barcelona, Es. Col. Rocamora. Foto Edym, 2009 Junto al modelo del 1600 se ve otro vestido del siglo XXI que recupera la idea del jubón ajustado y de las faldillas con volumen, ahora con tejidos ligeros y elásticos, que eliminan la antigua rigidez. Modelo de Emilio de la Morera , Londres, 2008.

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Chupa de heraldo; Amplia los hombros y perfila el torso.  Terciopelo de seda, con cierres y botones metálicos. Hacia 1650. Museo Textil y de la Indumentaria, Barcelona, Es. Col. Rocamora. Foto Edym, 2009

3. La importancia de la industria y el comercio de los tejidos

En 1662, el Parlamento inglés prohíbe toda importación de los encajes de Flandes. Los comerciantes ingleses intentan, sin éxito, traer obreras flamencas para fabricarlos en Inglaterra. Los contrabandistas se dedican a falsificar los documentos de las mercancías compradas en Flandes y éstas aparecen en la Islas Británicas como producto nacional. Ejemplos elocuentes de cuánta importancia adquirió la industria textil y cuánto y cómo aumentó el comercio de la materia prima textil.

En general, se puede afirmar que toda novedad aparecida en cuestión de indumentaria en este siglo adquiere enseguida tamaño e importancia tan considerable que los gobiernos de cada país actúan de inmediato, para contrarrestar los perjuicios que su descontrol puede ocasionarles. No sólo para materias primas, lana, algodón, lino, seda; lo mismo para los colorantes y los nuevos tejidos, cuando aparecen.

En la mitad del siglo XVII la industria textil alcanza tal tamaño que resulta determinante en la economía de todos los países. Faltos de experiencia en la política económica que requiere la nueva situación, en Francia y sobre todo en Inglaterra se suceden absurdas regulaciones que no hacen sino crear desconcierto, neutralizar la creatividad de los artesanos y causar hambre y agitación entre los obreros y campesinos. Es interesante anotar aquí que el consumo de los tejidos aumenta en gran medida porque los trabajadores comienzan a vestirse más y mejor que en el siglo pasado. El incremento del consumo y de la producción se ayudan mutuamente; entre ambos dan origen a la diversificación de tejidos.

En el norte de Europa hay tejidos de lino antes de la romanización, al igual que ocurre en el Oriente Próximo. En el escudo de la Asamblea de Irlanda del Norte hay flores de lino. Pero la calidad de los tejidos de lino hechos en Holanda en este siglo no son ni siquiera imitados de lejos por los fabricados en otros países; y de ahí el temor de los ingleses.

La mayor calidad requerida a estos tejidos exige de la lana también una mejora como materia prima. La mayor parte de las productoras de lana del continente europeo y de las exportadas a Australia y Argentina en los siglos XV al XVIII, proceden de la merina española1, traída a España por los árabes benimerines (procedentes de lo que ahora es el Norte de Marruecos) a principios del siglo XIV, cuando invadieron y poblaron una parte de la actual provincia de Cádiz. Toda Europa compra lana en la gran feria de Medina del Campo (Valladolid, España) y en Segovia está el mayor almacén de lana merina.

La gran competidora de la lana es la seda, proporcionada sobre todo por Italia, exportadora de telas para trajes, y por España ; la seda de Murcia se emplea sobre todo en pasamanería. Por otra parte, la seda levantina y la de China abastecen un muy importante consumo europeo.

Aunque la seda es, en el traje rico, el tejido ciertamente más empleado, se debe tener en cuenta la competencia que le hace pronto el algodón bajo la forma de los tejidos estampados.

4. Los colorantes y los tejidos estampados

Desde mitad del siglo, vistosos tejidos de algodón, estampados en vivos colores entran en el mercado europeo de mano de comerciantes portugueses, que los traen de Asia. Enseguida se hacen famosos entre la gente elegante que, aun reconociendo que no son precisamente como sus ricas telas de lino y seda, los adoptan para el vestuario doméstico: las mujeres hacen con ellos delantales y los hombres los adoptan en su batas caseras. El favor de estas telas tintadas crece aún a la ocasión de las visitas de embajadores orientales y su escasez relativa aumenta su fama al mismo tiempo que su precio, casi inaccesible para las mujeres de la burguesía ; por eso industriales sagaces buscaron producir a bajo coste las telas similares; pero otra vez la legislación proteccionista prohíbe la importación de esta telas y ahora la naciente industria europea que se estaba especializando en ellas. La policía francesa incautaba estas telas en el mercado de Saint Germain y las hacía quemar; en algunas provincias, mujeres eran despojadas de sus “vestidos indios” en la calle por la policía.

Las investigaciones hechas en este tiempo en materia de colorantes textiles ofrecen un interés especial, no sólo por su lado técnico sino también por la novedosa variedad que significó para la moda. Por otra parte, la telas tintadas tienen aquí su importancia por el nuevo papel que jugaron en la confección, extendiendo el uso del algodón, considerado hasta entonces como una industria textil inferior. La lencería en la clase media pudo aprovechar el algodón abarato, mientras los ricos seguían fieles a la tela de lino. Es de esta forma como se extiende el uso del popular camisón.

Al final del siglo, Inglaterra y Holanda disponían de colorantes de ultramar de excelente calidad. Pero son los tintoreros franceses quienes consiguen verdadera variedad y calidad de tinturas.

5. Los encajes

En el siglo XVI abundan los bordados sobre el tejido. Después se extraen hilos del tejido y se borda sobre los que quedan; cortando la tela , se borda en los agujeros. François Boucher cuenta de manera anecdótica cómo aparecieron los encajes: las obreras italianas tuvieron la idea de enlazar hilos del borde de la tela y de bordar sobre estos hilos sueltos; el punto in aera había nacido. En España se llama punto de ganchillo, tejido con un solo hilo y con una aguja especial, en forma de ganchillo. El encaje de bolillos, también abundante en España, es del mismo tipo. Enseguida el punto de ganchillo se extiende por todos los países y las damas de la clase popular lo adoptan como arte doméstico, del que existen verdaderas obras maestras.

Está por demás sobrado que otra vez las dichosas leyes suntuarias quieren atajar esta moda. Richelieu, que en principio lo prohíbe tajantemente, no tarda mucho en adoptarlo ostentosamente en su propio vestuario cardenalicio y cortesano; quisieron que las tejedoras venecianas formaran obreras francesas. Este tipo de encaje se hace famoso en la Normandía y Borgoña. Todos los países y regiones van añadiendo su impronta al género de ganchillo, al nuevo encaje de moda, y así son famosos también los valencianos, en España, tanto como los venecianos y los normandos.

6. La indumentaria del pueblo entra en la moda

  • La sencilla vestimenta popular sigue manteniendo el estilo de la etapa anterior. Las mujeres llevan falda hasta los pies, que levantan para el trabajo (falda remangada y atada en la cintura).

  • La blusa sigue más o menos ajustada al busto.

  • Los hombres llevan blusón normalmente más holgado, con alguna abertura abotonada. Esta  la camisa es a menudo de tela bermejuela e incluso de cáñamo entre los campesinos. Pero es el algodón sin tintar (el permitido por las restricciones gubernamentales a la importación) lo que abunda en la vestimenta popular y hace que, además, ésta se diversifique.

  • Pantalón de media pierna. Sombrero de fieltro, de ala ancha.

  • Abundan los paños gruesos, sargas; el paño de lana fina es utilizado por los artesanos, la gente de oficio, más profesionalizada.
    Abunda el color oscuro o mate, gris o marrón; el negro domina las sayas de las mujeres.

  • Botones de plata, bandas de terciopelo, bufandas de tafetán, ponen una nota de lujo sobre estos tejidos sin otro resplandor.

  • Por lo general, está más vestido el obrero ciudadano que la gente del campo.

  • La sarga del artesano marca la gran diferencia con el terciopelo y la seda del noble y del gran burgués: uno viste lo estrictamente necesario, otro se distingue con lo superfluo.

  • Finalmente, volver a recordar que la indumentaria de este siglo XVII, junto con los atuendos complementarios de ésta, van a fijar lo que se viene llamando después y ahora los trajes regionales. Y ello está también relacionado con la extensión de la indumentaria hacia lo popular, que adoptaron la de nobles y altos burgueses en su forma más simplificada.

NOTAS

Lana merina. Ver una más amplia exposición de la lana en la sección de tejidos, en el Capítulo 6.

Trajes regionales. Puede verse una larga colección de trajes regionales españoles y de algunas colonias en el documento anexo con este mismo nombre.

BIBLIOGRAFÍA

Historia general de España, Espasa Calpe.

Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.

Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.

Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.

Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.

El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.

Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.

Histoire du costume, François Boucher, Flammarion, Paris, 1983

FUENTE: EDYM

Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

François Boucher, Ob. cit. p 283

La industria textil y el desarrollo en Argentina.

•6 Julio 2009 • Deja un comentario

Revista BASE TEXTIL Nº149

La actividad productiva textil, tras la progresiva contracción verificada a lo largo del año 2001, que encontró su sima en marzo de 2002, comenzó desde entonces una sostenida recuperación de la que, en términos generales, no ha retrocedido hasta el presente.

El punto más alto de la actividad textil en la década pasada se encuentra en el año 1997. A partir de allí se inicia un sendero de languidecimiento progresivo de la actividad productiva sectorial, que se acelera en 2001 y comienzos de 2002. Al finalizar el primer semestre de 2007, el nivel de producción física textil se encuentra 20% por encima de 1997 y alrededor de 50% por encima del nivel del año 2000.

En términos globales cabe caracterizar la recuperación del nivel de actividad sectorial registrada en los años recientes como un proceso de reactivación, es decir, como un proceso de progresiva utilización de la capacidad productiva instalada. Cabe decir que la industria textil argentina se halla, desde hace ya varios meses, en una situación cercana al pleno empleo de su capacidad instalada.

No obstante, nuestros cálculos del consumo aparente textil nos indican que, con ese nivel de utilización de los equipos productivos, nuestra industria sólo alcanza a abastecer alrededor del 40% del mercado doméstico. El 60% restante es atendido por la oferta de importaciones.

La industria textil argentina tiene, por consiguiente, un largo camino por recorrer, como abastecedora del mercado doméstico, además del posible incremento de la oferta de exportaciones. Para transitar ese camino deben satisfacerse algunos requisitos fundamentales. Ante todo, la industria textil deberá, superada en lo fundamental la etapa de reactivación de la capacidad instalada, ingresar en un proceso de crecimiento, cuyo motor esencial es la inversión. Crecimiento implica, primero, asumir el riesgo de invertir para, luego, asumir el posterior riesgo de producir más y mejor.

La OMC y la Ronda DOHA

La Organización Mundial del Comercio (OMC) se halla dedicada a conseguir una sustancial reducción de la protección arancelaria a los bienes industriales para todos los países miembros.

Este objetivo tiene su fundamento en el enfoque del comercio internacional de David Ricardo basado en la ventaja comparativa, enfoque que constituye la visión dominante en la materia hasta nuestros días. Según esta teoría, a los países les conviene especializarse en la producción de los bienes para los que son relativamente más competitivos en la arena internacional, puesto que de este modo obtienen ganancia en el comercio. Siguiendo este paradigma del librecambio (el comercio internacional totalmente libre de restricciones y regulaciones nacionales), la OMC desde su origen como Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT), en sucesivas “Rondas” ha impuesto crecientemente reducciones en los niveles arancelarios de los países miembros. Este criterio pretende ser llevado a límites extremos en la Ronda Doha que actualmente se desarrolla, si bien el objetivo enfrenta ostensibles resistencias y contratiempos. El hecho es que la normativa de la OMC, una vez sancionada, se torna de cumplimiento obligatorio para los países miembros.

En nuestro modo de ver, no es admisible que todavía se siga empleando el enfoque de la ventaja comparativa – un concepto nacido en la Inglaterra de la Revolución Industrial, hace doscientos años – para comprender el complejo mundo productivo del presente. A lo largo de esos doscientos años transcurridos desde los albores de la producción industrial, en el mundo económico y social que conocemos, los países avanzados, o países desarrollados, o como quiera denominárselos, evolucionaron invariablemente como economías industriales. Ello no quiere decir – como otrora pretendía David Ricardo con su exitosa propuesta de abolir las llamadas “leyes de granos” – que esos países actualmente desatiendan sus producciones primarias. Precisamente todo lo contrario, como puede advertirse en los debates de la Ronda Doha y la defensa enconada de los países centrales de su producción agrícola y ganadera.

Tampoco es admisible – y lo es menos aun, si cabe – que la OMC obligue a los países miembros a ceñirse a esa desactualizada receta comercial. No lo han hecho hasta ahora, a pesar de las limitaciones crecientes impuestas en materia arancelaria, y el comercio internacional ha evolucionado positivamente de manera ininterrumpida.

En este campo merece señalarse que algunos estudios de especialistas en los últimos años tienden a poner en duda la validez general del criterio de la ventaja comparativa para la optimización del crecimiento económico. No es nuestro cometido internarnos en estos análisis, pero sí entendemos pertinente puntualizar que la resistencia práctica de países, sectores y empresas a ponerse las cadenas de una obviedad engañosa no carece de acompañamiento teórico solvente.

Es preciso reconocer que el objetivo central de toda política económica debe ser el logro de niveles crecientes de bienestar para la población a través de altas tasas de desarrollo de su sistema productivo. El comercio internacional es, en función de ese objetivo principal, un instrumento importante, pero está muy lejos de ser un fin en sí mismo.

El tema no está en reclamar la eliminación de la protección y los subsidios a la producción primaria a los países del Norte, como contrapartida de la eliminación de los aranceles a los bienes industriales, más allá de la intolerablemente injusta asimetría que ello representa. Lo que sí corresponde subrayar enfáticamente es que si las economías pujantes y potentes del mundo moderno son todas economías integradas, sería justo reconocer el derecho de los restantes países a transitar similares caminos y aspirar a un destino semejante.

La política comercial externa

El cometido de la política comercial externa es tornar viables las iniciativas privadas en un marco de compatibilidad general. Debe descartarse de plano la idea de seleccionar, desde una supuesta posición omnisciente, cuáles habrán de ser las actividades autorizadas a sobrevivir y – cual pulgar de Calígula – decretar la defunción de las restantes.

Todos los países industriales se caracterizan por contener prácticamente todas las actividades de la industria manufacturera, en mayor o menor grado. En ninguno de ellos se ha impuesto una selección a priori como condición para un desarrollo económico óptimo. Lo que seguro caracteriza el proceso de desarrollo de los países avanzados, es la creciente diversidad y complejidad de su estructura productiva.

Si, imitando al demiurgo de Platón, contemplamos el desarrollo de los países avanzados como el paradigma a partir del cual habremos de construir nuestro propio destino, es preciso atender a los rasgos característicos del proceso que los llevó a su estado actual, antes que contemplar sólo el punto de llegada.

La alta tecnología nació, precisamente, a partir del suelo nutricio de una matriz productiva de creciente diversidad y complejidad. Ese progresivo y pujante desarrollo económico, social y cultural es el que la hizo posible. El notable nivel de desarrollo de los países centrales no surge a partir de la alta tecnología, como si esa fuera la condición para generar crecimiento económico, sino que, a la inversa, la tecnología de punta emerge y se desarrolla a medida que crece la diversidad, la complejidad y la imbricación de las actividades productivas entre sí y con el sistema científico y tecnológico.

Muchas actividades productivas calificadas como de tecnología intermedia o baja, hacen uso de insumos consumibles, insumos componentes y bienes de capital de alta tecnología. Más aun, el desarrollo de estos bienes está gobernado por su destino final. Si el criterio de privilegiar la producción de bienes de alta tecnología tuviese validez universal, la producción de muchos de éstos perdería sentido, como es el caso, por ejemplo, de la maquinaria para producir hilados o calzado deportivo. Si, en cambio, se acepta que dicho criterio carece de validez universal, ese criterio ingresa en el terreno de lo opinable, lo discutible o, peor aun, en el terreno de la arbitrariedad.

Lo cierto es que, en los hechos, los países avanzados no se privan de contar con la más amplia variedad de producciones, inclusive con las más primarias, tendiendo a descartar sólo aquellas dañinas para su medioambiente. En particular, la industria textil se halla presente en todos ellos y no parecen totalmente dispuestos a prescindir absolutamente de ella, como tampoco de otras industrias tradicionales.

La industria textil argentina, independientemente de sus especificidades y particularismos, necesita – para subsistir, crecer y perfeccionarse – una política comercial que le permita evolucionar frente a la competencia externa y acometer racionalmente los desafíos de aumentar la inversión y la producción. El empresario es esencialmente un tomador de riesgos. Del cálculo de ese riesgo y de la evaluación de alternativas emergen sus decisiones de producir (o no producir) y de invertir (o no invertir). La medida del riesgo del empresario industrial, el costo de oportunidad de producir textiles, está en el precio y el volumen de las importaciones.

El Mercosur

Hay dos tópicos estratégicos, la política comercial externa y la promoción industrial, que deben ser compatibilizados en la unión aduanera del Mercosur.

La actualidad regional se caracteriza por la notoria disimilitud de las políticas económicas de sus miembros y, en especial, de los dos socios principales. En particular, han habido fuertes diferencias en las políticas fiscales llevadas a cabo por nuestro país y por Brasil. Las políticas de incentivos a la producción y a las inversiones en Brasil fueron acumulando sus efectos a lo largo del tiempo, profundizando asimetrías y generando desequilibrios competitivos. Estas divergencias, además de entorpecer el proceso de imbricación de las economías participantes, son proclives a desembocar en tensiones y conflictos y dan lugar a costos operativos.

Por otra parte, la frontera económica externa está lejos de lucir armónica. Tampoco muestra hasta el momento el Mercosur una política comercial externa coordinada ni acciones concertadas en los foros internacionales.

La asociación de economías relativamente semejantes, como son las que conforman el Mercosur, abre la posibilidad de aprovechar la ampliación del mercado para los países miembros, generando economías externas y de escala para sus producciones. Los instrumentos promocionales deben ser compatibilizados y, en lo posible, uniformados en la región, a riesgo de generar o profundizar desequilibrios y asimetrías, dando lugar a situaciones inequitativas, capaces de entorpecer y aun poner en peligro el desarrollo asociativo.

Por su parte, la política comercial externa debería ser encarada con firmeza en forma conjunta por los países socios del Mercosur. No es ocioso subrayar que una común política de comercio exterior constituye el rasgo más sobresaliente y significativo de toda unión aduanera. Una acción concertada ante los organismos y foros internacionales es un factor de peso de gran importancia en pos de los objetivos estratégicos de la unión.

La promoción industrial

El desarrollo armónico y espacialmente equilibrado de la actividad económica en todo el país es una de las metas a demandar en la construcción de una política integral de desarrollo. La persecución del equilibrio espacial en la economía doméstica es, en cierto modo, una réplica conceptual del equilibrio que se reclama en el nivel mundial. Por tal motivo, es insoslayable que la promoción regional sea uno de los capítulos importantes de un programa de desarrollo.

Por otro lado, el objetivo de una ocupación efectiva del territorio nacional tiene incuestionables fundamentos económicos. Las asimetrías, los desequilibrios y las falencias en los niveles de desarrollo representan costos para la economía en su conjunto y su corrección, por su parte, es capaz de proporcionar una contribución importante al desarrollo económico global. En este terreno, la promoción económica regional es un instrumento de significativo valor.

Si fuese del caso encarar la renovación de la política de desarrollo regional, debería procurarse, ante todo, que sea de aplicación general y que abarque a la totalidad del territorio nacional, en busca de un equilibrio en la intensidad de los incentivos a otorgarse a las distintas regiones del país.

En segundo término, en lugar de la pura desgravación tributaria sobre los montos facturados, debería premiarse la generación de valor agregado. Con ese fin, los instrumentos promocionales deberían disponerse de modo que la tasa de incentivo esté vinculada a esa agregación de valor.

Por último, una nueva promoción regional e industrial debería estar dirigida exclusivamente a incentivar la producción dentro de nuestro territorio, descartando, como principio general, el empleo de la promoción de importaciones. La generación propia de divisas genuinas y la optimización de su gasto constituyen prioridades básicas de toda política de desarrollo. Este criterio cobra mayor relevancia aun en la actual situación de nuestro país, dado el compromiso de pago de la deuda externa refinanciada.

En términos generales, en el futuro la promoción industrial regional debería ser un instrumento orientado a incentivar la producción y las inversiones en todo el territorio nacional, equilibrado, armónico y eficaz como incentivador de la generación de valor y de inversiones. No se trata de conceder privilegios monopólicos o prebendarios; se trata, en cambio, de tornar viables el incremento de la producción y las inversiones en todo el ámbito de nuestro territorio, a partir de instrumentos de aplicación general.

Lic. Emilio O. Colombo

N de la R:A partir de hoy quisiera compartir con uds. notas y editoriales publicadas por la revista BASE TEXTIL, un referente de suma importancia dentro del ámbito textil, moda, tecnología y mercado argentino. En esta oportunidad, la Editorial Nº 149.

Evolución de la indumentaria en el Siglo XVI

•6 Julio 2009 • Deja un comentario

1. Panorama político y social del siglo XVI

Al estudiar el vestido de la Europa occidental del siglo XVI se puede detectar una cierta obsesión por condicionarlo a la influencia que tuvo la política imperial española. Es verdad que el poder de Felipe II puede resultar abrumador; es verdad que el peso de la Inquisición fue sobrecogedor en todo el ámbito social y, por tanto, también atenazó una indumentaria que podría haber evolucionado de otra forma más libre y creativa; la reacción de las poderosas monarquías católicas contra la reforma protestante también condicionó la manera de vestirse. Pero es indudable que en este siglo, y para la posteridad, el humanismo que irradió el Renacimiento se impuso sobre todas las mordazas y este fue en definitiva el resultado: La Europa renacida y emprendedora que configuró lo que todavía seguimos llamando civilización occidental.

El poder del trono de Felipe II impone, en buena medida, una forma de vestirse en todos sus dominios, sabiendo que ello formaliza e identifica quiénes son sus súbditos. Pero tal poder político también es paralelo a la riqueza que genera y la corte no sólo provoca rechazo de los sojuzgados sino también admiración y deseos de ser emulada. Aun está lejos el tiempo en que la alta burguesía adopta las costumbres ostentosas de la aristocracia; pero todo llegará, porque la sociedad tiene sus constante mecanismo de acción y reacción.

Mas si el estilo de la indumentaria española se impone en buena parte de Europa de la mano de Felipe II –una indumentaria de rigor pero también ostentosa de lujo y riqueza– no es ésta la única vía de influencia del estilo y el gusto español. Ya desde el sigo pasado, una familia española, los Borja (Borja en España y Borgia en Italia) se ha trasladado a Roma y se adueña del gran poder que ejerce el papado. Cuando el Papa Rodrigo Borgia (Alejandro VI) muere en 1503, su hijo César Borgia (Duque de la Romagna) y su nieta Lucrecia Borgia (Duquesa de Modena y Ferrara) ejercerán el gran mecenazgo (prolongado con la dinastía milanesa de los Sforza) del Renacimiento: son los patrocinadores de Miguel Ángel, Tiziano, Leonardo y el Bosco; puede afirmarse que no existe en toda la historia de la cultura europea un caso de influencia familiar tan importante como este. Lucrecia Borgia será la mujer que más moda haya impuesto en toda la evolución del vestido occidental y también en la forma de ejercer esta influencia.

Y el hecho más relevante en esta dinámica de cambios está insertado también en esta política imperial: los descubrimientos. En 1492, Cristóbal Colón se encuentra con el continente que luego se llamó América; en 1498, Vasco de Gama rodea África y llega a la India. Dos mundos se van a descubrir mutuamente. La importancia del comercio veneciano se desplaza a Sevilla y Lisboa, que polarizan el tráfico de Europa hacia América, por un lado, y hacia Asia por el otro. Pero Sevilla y Lisboa son nada más que dos bolsas de comercio del mercado en el que interviene toda Europa. La Casa de Austria, reinante en España, facilita que los comerciantes alemanes intervengan de inmediato en este mercado; también franceses y flamencos. Ante la nueva situación, las importantes ciudades italianas reaccionan y rearman sus organizaciones comerciales y bancarias; Venecia, Milán, Florencia, Génova, recobran un nuevo impulso. Europa absorbe materias primas llegadas del exterior: algodón egipcio, americano y de la India, seda de los países del Medio Oriente, productos que Europa transforma y consume y que convierte en riqueza. Hay una nueva distribución comercial: Lyon y Amberes serán principales plazas financieras; grandes manufacturas de lana se asientan en Inglaterra, Francia y los Países Bajos, haciendo olvidar la vieja estructura artesana; la primera máquina de tricotar se inventa en Nottingham, en 1589 por la exigente necesidad de aumentar la producción de lana tejida.

De América llegan grandes cantidades de oro y plata hasta el centro de Europa.

El clérigo inglés William Lee, en 1589, inventó una máquina de tricotar para que su esposa aumentara considerablemente la producción de un género de punto en lana. Esta máquina inventada por Lee va a conseguir que a mitad del siglo siguiente (el siglo XVII) los tejidos de lana merina española sean una importantísima industria textil europea. Ello transformará el panorama agrícola europeo: tierras de cultivo vuelven a ser pastizales de ganado lanar. El desarrollo del textil mecanizado tiene mucho que ver en la formación de una nueva clase social, los obreros de las fábricas, que impulsarán los grandes movimientos ideológicos en la Europa del futuro. Parece ser que el invento de Lee y el género de punto no tuvo buena acogida política en Inglaterra y cuentan que Lee murió en la miseria en París, en 1610.

Tejidos finos comienzan a fabricarse (precedente de moda) y el lujo en la indumentaria se amplía y se consolida. Una segunda rama de materias primeas vienen de países exóticos y entra en el mercado europeo: los tintes naturales.

Este incremento notable en el uso de los tintes es muy importante en cuanto a modificar la indumentaria (otro precedente de moda), puesto que se trata de materias primas destinadas a transformación de los tejidos. El índigo de India y Ceilán, el palo de Brasil, la cochinilla de Armenia, la jena de Arabia, el palo campeche (azul violeta) de América. La importancia de los tintes en el textil va a alcanzar su cima a mitad del siglo XVII.

Las ciudades europeas experimentan un gran crecimiento poblacional. Lyon, París, Venecia, Florencia, Londres, Munich, Nuremberg rondan los 100.000 habitantes. Son grandes centro administrativos y los ricos equiparan a los cortesanos en el gusto por la vestimenta; la corte ya no detenta la exclusiva en el buen vestir. Venecia, que nunca había ensombrecido su esplendor, acapara la atención de la nueva clase alta europea y todos quieren participar en la ya famosa vida social veneciana y florentina.

El aumento de la demanda provoca mayor producción textil y ello suscita el primer movimiento de obreros especializadlos que traspasan fronteras, desde unas fábricas a otras que se están haciendo más importantes, de Italia a Lyon, Tours, Paris, que abastecen a la corte y a los nuevos ricos.

La ornamentación de la indumentaria italiana es copiada en los otros países europeos.

Cuando culmina la mitad del siglo los precios han subido demasiado. Las guerras de religión ayudan al empobrecimiento. Familias de aristócratas arruinados se alían con otras de burgueses ricos. Los trabajadores y campesinos sufren más que nadie la pobreza y se empobrece también la indumentaria en general, aunque las pinturas de la época, que sobreviven hoy en los museos, no hablan del pueblo sino de la corte y las clases altas de la ciudad.

Ver el cuadro completo alta resolucion edición disco o a descargar Izda.: La emperatriz Isabel de Portugal (1503-1539), esposa de Carlos V. Tiziano, 1548. Óleo sobre lienzo. Museo del Parado. Foto del museo. Suntuoso vestido, el tocado a la portuguesa, las joyas y el abanico.

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BIBLIOGRAFÍA

Historia general de España, Espasa Calpe.

Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.

Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.

Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.

Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.

El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.

Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.

Histoire du costume, François Boucher, Flammarion, Paris, 1983

Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

2. La indumentaria española en Europa y su evolución fuera de España

En toda Europa, el estilo de vestimenta más sobresaliente e influyente durante la Baja Edad Media es el de la vestimenta Italiana, pero ésta empieza a decaer cuando Europa occidental sale del régimen feudal y las monarquías emergen y configuran estados-naciones más poderosas que la fragmentación política del norte italiano, cuyas riquezas, además, son ambicionadas por los nuevos poderosos. Al final del siglo XV la indumentaria en Italia está dominada en parte por los estilos procedentes de Francia y Alemania y sobre todo por el estilo español, que definitivamente impone Lucrecia Borgia, de ascendencia española.

  • La gran expansión de la moda española es consecuencia del gran poder de Carlos V (Carlos I de España) cuando hereda los reinos de España y se crea el imperio español en la corona que se ciñe la Casa de Austria. Este poder es tal que todo lo que acontece en el reino de España va a influir en los países europeos:

  • Los descubrimientos de Cristóbal Colón acrecientan el prestigio español.

  • La colonización de América crea un raudal de riqueza en forma del tráfico inmenso de metales preciosos hacia el centro de Europa, financiando (entre otras cosas) el lujo renacentista.

  • El final de las guerras de Granada y la expulsión de los moriscos unifica la Península Ibérica, añadiendo más entusiasmo a la difusión de la moda española.

  • El triunfo de Carlos V sobre Francisco I, en la batalla de Pavía, confirma el predominio del emperador sobre el tablero europeo.

Al momento de heredar el trono, Felipe II no necesita más que su voluntad para imponer la moda española en la gran parte de Europa donde reina. Es la vestimenta austera y recatada de un rey que vive el rigor de su religión católica. En ella predomina el negro tanto como la ausencia de adornos; se dice que en la corte del Escorial ni siquiera los bufones vestían colores chillones. La vestimenta femenina aleja a la mujer de toda voluptuosidad. La rigidez evidente en las prendas obliga a los cortesanos a permanecer especialmente erguidos, lo que transmite una imagen de cierta superioridad.

La primera modificación del vestuario se introduce cuando los cortesanos comienzan a hacer ostentación de riqueza, con metales preciosos y pedrería que llega de las colonias e incorporan además ricas telas de seda y holanda. La corte reacciona contra este uso y se promulgan las sucesivas leyes suntuarias, destinadas a combatir no sólo el lujo sino cualquier desviación de la estricta observancia religiosa dictada por la corte. Se prohíbe el uso de ornamentos y se coarta, por tanto, la disponibilidad de los nuevos recursos con que cuenta el país y el perfeccionamiento de los artesanos que crean el vestuario.

Los países que no están bajo el imperio español adoptan algunas modas españolas y especialmente aquello que escapa a las restricciones legisladas. En Italia, la pintura de la época muestra prendas recargadas, con terciopelos que sirven de apoyo a ornamentos espléndidos, cinturones de piedras preciosas, cadenas, anillos de oro, collares de perlas, pectorales de rubí y esmeraldas. Otros artistas añaden a las manos de su modelo artículos de lujo que hacen notar su rango social y su riqueza.

Más tarde, la Reforma luterana y la Contrarreforma católica dividen Europa: los protestantes del Norte se apartan de la severidad de la vestimenta española mientras que los católicos del Sur se atienen a las normas de indumentaria impuestas por la Contrarreforma.

En Italia la moda española es aceptada hasta tal punto que se critican alguna influencias de otras extranjeras. Venecia puede ser la excepción, pero lo es de forma que al estilo español se añade el lujo y la belleza del estilo propio veneciano, que es Lucrezia Borgia. Al negro y a los colores oscuros añade los bordados en oro.
Fuente: edyn

En el retrato del Emperador Carlos V, pintado por Tiziano, podemos distinguir los calzones altos en forma de tonelete, que llegan hasta un poco por encima de la rodilla. El cuello de la camisa asoma un poco sobre el cuello del sayuelo con vasquiña. Como prenda de encima lleva el  jubón, de mangas a bandas y abullonadas y sobre el jubón la chamarra de piel. El sombrero-boina plana, lleva adornos de orfebrería.

Del cuello cuelga un pequeño collar con el Toisón de Oro. La bragueta es tan notable como en una armadura y tiene la misma función que en ella, protección. Del puñal en la mano derecha pende una enorme borla de pasamanería.

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BIBLIOGRAFÍA

Historia general de España, Espasa Calpe.

Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.

Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.

Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.

Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.

El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.

Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.

Histoire du costume, François Boucher, Flammarion, Paris, 1983

Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

El emperador Carlos V con un perro. Tiziano. Hacia 1533. Museo del Prado. Foto del museo.

La historia de la moda. El traje de los Reyes Católicos, el Siglo XV

•4 Julio 2009 • Deja un comentario
En el CAPÍTULO 1Historia de la moda antigua y moderna

HISTORIA ANTIGUA

1 El punto de partida histórico. 1.1 El Precedente de la moda: desde el final del siglo XV hasta mediados del siglo XIX. 1.2 La Historia de la moda: de mediados del siglo XIX a la actualidad. 1.3 Consideraciones en este estudio.

/2 El vestido de Isabel la Católica. 1. Introducción. 2. Marco histórico. 3. El personaje. 4. Generalidades sobre su vestuario. 5. Prendas femeninas más usuales en la España de los Reyes Católicos. 6. Leyes suntuarias en la época de los Reyes Católicos. 7. Análisis iconográfico del cuadro La Virgen de Los Reyes. 8. Notas. 9. Bibliografía.


1. El punto de partida histórico

La historia del vestido tiene sus inicios en los tiempos más remotos de la historia del hombre. No osamos pronunciarnos sobre cambios bruscos en nuestra evolución del vestuario, pues ya hemos visto sobradas razones en torno de la indumentaria, incluso de la más arcaica, y, a ese respecto, no nos sentimos tentados a especular tanto como para constreñir determinados períodos históricos, que en tiempo real duraron muchos años, que se dieron en muchas generaciones de hombres y mujeres, y reducirlos a lo que hoy llamamos un cambio de estilo como si no fuera más que el resultado de una ecuación instantánea. Debe estudiarse la moda globalmente, sin caer en la tentación de ser tan parciales que el espíritu de la moda, tan cambiante en las tres últimas décadas, nos lleve a pensar que la moda es un fenómeno efímero, vano y sin fundamento. Es por cuestión de espacio y por concretar mejor la materia de estudio por lo que gran parte de la historia del traje la dejamos para los tratados de Antropología, Historia del Arte y lo que en definitiva se viene llamando con propiedad Historia del Vestido. Pero el aspecto de la moda que la relaciona con la industria y con el diseño sí nos interesa, para encuadrar en ello nuestra profesión, primero, y para que el complejo fenómeno de la moda actual no quede desligado de lo que la moda ha sido. Es decir, nos interesa la parte industrial de la moda y su estructuración, porque esto es el enfoque del diseño: el diseño de moda.

La segunda intención, la de conectar la moda pasada con la moda actual, es proponerle al estudiante que mantenga permanente atención a este propósito; porque la moda actual, que es tan compleja, que no se atiene solamente al interés por la vestimenta sino por el aspecto integral del individuo, puede ser la culminación del desarrollo ininterrumpido de las modas pasadas y la integración de la moda en la cultura del ser humano, social y urbano.

Consecuentes con este propósito, presentamos un boceto histórico en dos partes: la primera como El Precedente de la moda, y la segunda parte como una síntesis de la Historia de la moda. Para nosotros, existe una diferencia fundamental entre ambas épocas históricas en cuando a la indumentaria: en la primera nace la importancia dada al hecho de vestirse, motivada por la ostentación de riqueza, el gusto por el lujo, la distinción social expresada con el vestido; en la segunda lo que nace es concretamente un producto industrial y de consumo llamado moda.

1.1 El Precedente de la moda: desde el final del siglo XV hasta mediados del siglo XIX

El punto de partido elegido es aquel en que el Viejo Mundo se transforma.

Para comprender cómo cambia el mundo en las fronteras de los siglos XV y XVI, hagamos esta breve consideración: Hasta finalizado el siglo XV Europa ignora América y sabe poco de Asia y África. En el final del siglo XVI y durante todo el XVII los europeos conocemos un Nuevo Mundo; distintas civilizaciones se encuentran, se acercan, se imitan.

En ese mundo antiguo, sobre todo en la Europa occidental y meridional, van a ocurrir cambios importantes en un marco de monarquías y principados, aunque el resto del continente permanecerá en principio dominado por el régimen feudal. Es ésta una recomposición consecuencia de matrimonios principescos, que hará desaparecer entidades políticas heredadas de la Edad Media (el ducado de Borgoña, 1493 ; el ducado de Bretaña, 1532) y nacerán otros nuevos estados (Aragón y Castilla en España, País de Gales en Inglaterra). Es la nueva Europa con menos estados y más homogéneos, afirmándose el carácter nacional de cada uno ellos. En Italia no cambia nada y Venecia mantiene su independencia. Dos grandes ducados de Rusia y Lituania y el reino de Polonia, en el Este; tres reinos escandinavos en el Norte y el reino de Inglaterra en el Oeste. La Europa occidental y sur-oriental la forman los reinos de España, Francia, Nápoles y Cerdeña por una parte, y por otra, el Sacro Imperio Germánico de Carlos V y el Imperio Otomano de Soliman El Magnífico. Por añadidura, muy pronto el Sacro Imperio Germánico y los reinos de España se funden en uno solo, el Imperio Español, desbordando con mucho el continente europeo. Pero no sólo el mapa de la indumentaria deja de coincidir con el viejo esquema político sino que aquel empieza a evolucionar con mayor fuerza, empujado por el renacimiento artístico y literario, que culmina en el siglo XVI y que recupera la dignidad para el cuerpo humano. Es el Renacimiento. El arte y la cultura de este movimiento se implican en la indumentaria: se buscan modelos nuevos y variados para vestir, se combinan líneas, colores, volúmenes, se hacen tejidos nuevos buscando armonía y, decididamente, elegancia. Se recupera el orgullo de la belleza física y el disfrute del placer.

Un diseñador de moda no puede por menos de hacer un ejercicio imaginativo y pensar qué hubiera sido el Renacimiento, en pos de la belleza y la perfección humana, de haber contado con los medios industriales que nos encontramos al final del siglo XIX.

Y es justamente para prologar este inicio por lo que nosotros introducimos aquí un subcapítulo especial: El vestido de Isabel La Católica, por la importancia del personaje en todos los sentidos, por ser mujer y porque ciertos prejuicios, de sobra infundados, la han discriminado injustamente contra el interés que el vestuario femenino tiene en la Historia de la moda.

1.2 La Historia de la moda: de mediados del siglo XIX a la actualidad

Arrancamos el estudio de esta síntesis histórica de la moda en el punto en que comienza a darse la interrelación entre las tres cuestiones a estudiar por quien va a ser un diseñador de producto de moda: la industria textil, la moda y el diseño de moda. Este momento histórico es la segunda mitad del siglo XIX. Estos ciento cincuenta años los dividiremos en varios períodos hasta llegar a la actualidad, con la aparición de los estilistas y, finalmente, después de 1983, la nueva concepción de la moda: el look, que incluye no sólo la indumentaria sino todos los complementos de moda y la completa apariencia personal, el cuerpo humano tanto vestido como desnudo. En cuanto al ámbito geográfico de este resumen histórico, nos referiremos especialmente a la Europa occidental y, en cortas alusiones, a los Estados Unidos y Japón.

1.3 Consideraciones generales en este estudio

Un diseñador de producto de moda tiene obligación no sólo de conocer la historia de ésta, también debe estar capacitado para comprenderla y reinterpretarla. Asumiendo este deber profesional, aquí no estamos haciendo precisamente un resumen histórico de cómo nos hemos vestido desde el inicio de nuestra civilización hasta hoy (historiadores son otros; nosotros no pretendemos escribir la historia), sino hacer una exposición crítica de la historia de la moda. Es decir, leyendo a los historiadores, nosotros intentamos no sólo conocer los hechos sino analizarlos buscando las causas de por qué ocurrieron y desglosando las consecuencias; nos interesa la evolución histórica de la indumentaria con sus propias implicaciones sociales de tipo ideológico, moral y estético. Este es nuestro postulado inicial, como queda dicho en el capítulo preliminar Vestirse, adornarse, transformarse.

Cada autor crítico que se implica en la historia de la moda lo hace dedicándose a uno, varios o todos los aspectos de la moda. El historiador contempla todos a la vez, porque la evolución en la indumentaria tiene aspectos geopolíticos, económicos e incluso religiosos. Al diseñador le interesan esos aspectos pero no le servirían de mucho si de este estudio excluyera el análisis de las indumentaria en sí misma, cada vestido, cada prenda, cada pieza y las modificaciones y transformaciones que en ella se dan a lo largo tal historia; y no solamente refiriéndose a la indumentaria, también a los complementos de ésta y lo que ésta significa en cuanto a la transformación de la apariencia del individuo que se viste.

La interpretación de la historia del vestido y de la moda es para el diseñador tan importante como la historia misma. Por esta razón, a la hora de una lectura de la historia, al diseñador le interesa más que a nadie conocer al historiador o al crítico, al autor; sus motivos a al escribir, sus razones de historiador o de analista son importantes cuestiones a tener en cuenta para poder contextualizar la materia estudiada. En resumen, diremos que hay una historia geopolítica del vestido y de la moda; una historia económica y social; una historia religiosa; una historia de la estética en la vestimenta. Y lo que más nos interesa recalcar: Que hay una historia de la moda propiamente dicha, desde que comienza la revolución industrial y aparece la sociedad de consumo, y otra que es la historia del precedente de la moda, que comienza con la desaparición de la pobreza medieval y al iniciarse la creación de riqueza en las naciones europeas de la Edad Moderna: la vestimenta es ya un signo de identidad, que irá evolucionando con el paso del tiempo y que se inscribe en los demás aspectos sociales de cultura, de arte y de relaciones sociales entre países, comunidades, clases sociales e individuos.

Puede decirse que Francia es el único país del mundo donde la moda forma parte de su historia. Christian Dior realiza el primer pase de modelos que se conoce en todo el mundo, el primer desfile de moda, y lanza la tendencia y línea de moda llamada New Look. La sociología de la moda en Francia requeriría un estudio de superioridad incomparable a lo que aquí podemos hacer. Sencillamente queremos dar someros apuntes, porque sí nos parecen importantes para entrar en la historia de la indumentaria y de la moda. Uno: los historiadores que nos convencen son los capaces de adoptar una visión global de la evolución de la indumentaria, considerando todos los factores que han intervenido en esa historia genuina de cambios que es ésta; y dos: que la indumentaria como tal nos interesa más que ninguna otra cosa, aunque no por eso la desliguemos de sus raíces en la política, la economía, el arte y la ideología y todo aquello que atañe al comportamiento del ser humano viviendo en sociedad. Es decir, somos diseñadores de producto de moda y vestimos y adornamos la ciudadanía de acuerdo a su comportamiento social; no a la inversa. No diseñamos costumbres sino que las vestimos.

Finalmente, puntualizando el capítulo que iniciamos ahora, estudiamos la historia de la indumentaria y de la moda para conocer cómo se vistió, se adornó y creó su propia apariencia cada una de las comunidades humanas y las personas en cada momento histórico que vivieron.

1. Introducción

A veces hay que ser extremadamente generosos en el estudio de la Historia para que ella nos conceda de su riqueza el don más preciado: Comprensión. Hay períodos en ella que incluso para los profanos resultan interesantes y hay otros que hasta para los estudiosos carecen de atractivo; pero, naturalmente, hay que juntarlos todos para que la historia de la Historia sea completa.

En lo relativo a el traje tal vez el personaje gigantesco de Isabel la Católica no tenga más que una pequeña significación en la realidad objetiva; en la ficción y en el mito es otra cosa, como veremos más adelante, pero no se le puede pasar por alto. Y no se trata de que vayamos a buscar donde sabemos que no hay sino de, en principio, medir las distancias y después estudiar lo que sí hay; y de lo que no hay por qué no. Tratándose de una tan gran dama deberíamos sospechar que su ropero seria enorme; sin embargo es bien reducido. ¿Por qué?

Este subcapítulo tiene como base documental gráfica el cuadro anónimo La Virgen de Los RR CC, que se conserva en el Museo del Prado.

La Reina Isabel La Católica. Fragmento de La Virgen de los Reyes Católicos, obra anónima de 1490. Óleo sobre tabla Madrid, Museo del Prado. Foto del museo.

2. Marco histórico

La Baja Edad Media termina el año 1453 con la caída de Bizancio en poder de los turcos, pero para la Historia de España algunos autores sitúan este límite al final del siglo XIV; es lógico: La historia de los Reyes Católicos no se puede medir en dos mitades, en dos historias distintas. Cuando Isabel muere en 1504, el Nuevo Mundo ya se conoce y las Españas son un estado moderno; para nosotros la Edad Moderna empieza aquí.

Los siglos XIV y XV configuran la parte transcendental de la Baja Edad Media en la Historia de España.

A principios del siglo XIII los reinos de León y Castilla quedan unidos en la corona de Fernando III El Santo. El rey que le sucede, Alfonso X El Sabio, lleva esta corona casi hasta final del siglo, 1284, y es en la cultura, mucho más que en la política, donde su reinado resultó decisivo. Las escuelas de investigadores y traductores que él fundó y mantuvo, en las que trabajaban sabios árabes, judíos y cristianos y a las que vinieron estudiosos de toda Europa, significaron que todo el acervo cultural de la antigüedad se archivara y no se perdiera. Visto desde hoy, conseguir tal cooperación cultural, tal ecumenismo resulta asombroso por su modernidad.

No solamente quedaba por terminar esa larga historia llamada Reconquista, cuya esperada conclusión mantenía todo entredicho; imposible adivinar qué ocurriría después y mientras tanto, puesto que continuaban las revueltas o de los nobles y empezaban las luchas dinásticas entre los grandes reinos de la península: Portugal, Castilla, Navarra y Aragón; las Españas eran una composición y descomposición permanente de reinos y heredades. Toda la Baja Edad Media se escribe en dos capítulos principales que son simultáneos entre si, uno de guerras y otro de casamientos, particularmente a partir de 1369 con la llegada de los Trastámara a la corona de Castilla y León.

El final del siglo XIV se sacude con el horror de la primera gran matanza de los judíos en España y el año 1391 puede ser considerado como una de esas fechas que marcan una nueva época. Al fanatismo por e l poder feudal, nobiliario y real se suma el fanatismo religioso que también necesita poder. Si en el año 1492 no se hubiera descubierto ese Nuevo Mundo, sin esa última salida triunfante, con la terrible persecución contra judíos y la tormentosa Inquisición, con la dominación árabe vencida, el saldo político de los Reyes Católicos, a pesar de los pesares, podría haber sido cero.

Pero volvamos al principio del siglo XV.

Juan II de Castilla, en su larguísimo reinado (lo fue desde niño y durante cincuenta años), quiso hacer valer su talante de hombre culto y su política conciliadora y de largo alcance pero no lo consiguió. Tal momento histórico prometió el máximo esplendor y sus protagonistas en todas las cortes bien se empeñaran en ostentar sus lujos y sus poderes; sin embargo, las pasiones llegaron a ser guerras fratricidas y dieron al traste con todo. En esta circunstancia de ruina, de odio, desastre y vergüenza, nace Isabel de Castilla, la Católica, un jueves santo 22 de abril de 1451, aunque las circunstancias propiciaron que ni siquiera tengamos su partida de nacimiento.

De la pena que daba vivir en aquellos días queda en nuestra literatura una expresiva constancia; son las Coplas-elegías que Jorge Manrique escribió a la muerte de su padre Don Rodrigo (1476), meditación sobre la nada de las cosas, el desprecio a la vida y el poderlo de la muerte. Para este poeta castellano, la pérdida de su padre, e l conde, fue el centro de una angustiosa depresión.

Isabel de Castilla, cinco apuntes al principio de su historia:

1) Hija de una reina hermosa, Isabel de Portugal

Dios vos hizo sin enmienda

de gentil persona y cara

… cual Giotto no vos pintara

… Ilustre reina fermosa[1]

2) Nacida en Madrigal de las Altas Torres, en un modestísimo palacete de ladrillo y tapial.

Ni su partida de nacimiento ni su fe de bautismo existen hoy. No consta que su padre el Rey estuviera

presente en su nacimiento[2].

3) A los dos años de edad, su padres quedan ensangrentados con e l ajusticiamiento de su primer ministro-valido-privado, Don Álvaro de luna.

4) Su padre muere cuando ella apenas ha aprendido a hablar; tres años de edad. Su hermano preferido Alfonso, su compañero de juegos en la infancia, muere también pocos años después. Queda doblemente huérfana de afecto.

5) Enrique, su hermano mayor hereda el trono. Enrique tiene una hija, Juana, pero es desheredada (La Beltraneja) por no ser tenida como hija del rey. Isabel hereda el trono y será la última reina de Castilla y León. Su matrimonio con su primo Fernando de Aragón se celebra a escondidas, sin dispensa papal.

¿Cabe mayor cúmulo de adversidades y contradicciones en torno a su persona, para el principio de la historia de una reina que llegó a ser lo que fue?

Cuando Isabel asume la pretensión de ser reina tiene que enfrentarse a casi todo, porque incluso sus más poderosos partidarios, sus pretendientes, no la prestan un apoyo para ella sino que la pretenden ambicionando su corona. Esto es aplicable hasta para el pretendiente con quien se casa, cuestión que ella da por zanjada de forma bastante unilateral en el mismo día de su proclamación como reina.

Suele ocurrir que grandes personajes históricos su aspecto político y su aspecto privado ofrecen dos personalidades distintas, como perteneciendo a dos diferentes personas, pero en el caso de Isabel la Católica no es así; al menos no lo es desde su matrimonio.

3. El personaje

Si hubiera que elegir una sola palabra para definir el carácter de Isabel la Católica, diríamos que ella era obstinada. En un estudio tan modesto como este, sería demasiado pretencioso querer exponer con rigor las múltiples facetas de esta obstinación; pero nos hacemos una idea de su labor política, porque es lo que define su vida. Describimos en muy grandes rasgos qué fue esta labor.

En primer lugar, asegurar su ascensión al trono, en los años que van desde su matrimonio hasta la muerte del rey, su hermano Enrique IV.

Desde el principio del reinado, superar la crisis feudal, creando un orden social nuevo en el estado que ya se llamará solamente Castilla.

Le añade a esta unidad política otra unidad: religiosa; a base de sangre y fuego, como es bien sabido, lo que la llevó a ser la Muy Católica Reyna. Pero no puede negarse que ésta era la garantía para sostener la nueva situación.

Organización de la hacienda del reino: institución de impuesto de estado y su recaudación. Ensayo y puesta en marcha de los primeros presupuestos nacionales, empeño este que no se da por logrado sino al final de su vida de reina.

Si a todo lo anterior se añade que la reconquista de la península se consuma solamente doce años antes de su muerte y que la unificación de todos los reinos de los que iba a ser España se logra cuando ella ya ha muerto, podemos comprender la ingente tarea política que Isabel llevó a cabo en sus 36 años de reina.

Parece difícil imaginar que a esta señora le quedara algún tiempo para dedicarlo a sus cuidados personales.

Pero hay otra cuestión fundamental: la suya era una corte ambulante.

Tomamos como referencia una etapa de diez meses, que van del junio del 1478 a marzo del 79. Una etapa que obligatoriamente tendría que haber sido tranquila, porque es el tiempo en que viene al mundo quien debiera haber sido su heredero, el príncipe Juan. Y nada más lejos de la tranquilidad. Ese verano lo pasa la reina en Sevilla, donde da a luz a la vez que arden las primeras llamas de la Inquisición y que son los días más crueles y dolorosos la reina Católica. En octubre se traslada a Córdoba y en noviembre está ya en Trujillo, Cáceres; después viaja a Medellín, Mérida, Montánchez, y vuelta a Trujillo. Para tratar la paz con Portugal, se acerca a la frontera, llegando a Alcántara a mediados de Marzo. Reina que vivía a lomos de una caballería, ¿cómo podía vestir? Si a esto añadimos que en cuanto a alojamiento andaban más o menos de prestado[1], ¿cómo es posible vestir bien viajando constantemente y con escaso equipaje?

[1] Los Alcázares sevillanos pertenecían ya a la Corona, pero las estancias durante los viajes eran propiedades de los nobles partidarios de la reina.

4. Generalidades sobre su vestuario

La cuestión de la fortuna personal con que contaba la reina es imprescindible que la tengamos en cuenta. Puede decirse que la mayor riqueza que disfrutó fue la dote recibida de su rico suegro, Juan II de Aragón. Pero ni en esto tiene suerte. Aunque la boda sea la mejor ocasión que tiene para lucirse una novia, Isabel (después de rechazar a varios pretendientes), al casarse con su primo Fernando, tiene que hacerlo a escondidas, en casa de sus amigos los Vivero de Valladolid (porque no tiene aun la dispensa papal), en ausencia de su hermano el rey y en contra de su voluntad, y en ausencia también de sus padres hace años fallecidos. ¿Puede haber boda más deslucida y descompuesta para una joven promesa de reina?

La descalificación más cruel que la mala fama le ha venido dando a doña Isabel es que era “un desastre de mujer”[1].

Sin embargo, para una señora tan indecente como dicen, sencillamente resultaría imposible realizar las proezas políticas y diplomáticas que ella realizó. No fue sólo la pura política y el ejercicio de poder lo suyo; supo conseguir además el mayor de los éxitos diplomáticos de aquella época: Poner al sumo Pontífice de su parte.

Para ser objetivos hay que descartar la nefasta influencia de los cronistas de la época. Isabel, podemos estar seguros, ni anduvo sucia por la vida ni se vistió con los escudos de todos los reinos ni con demasiados oropeles. Hay que tomar en justa medida la constancia documental.

5. Prendas femeninas más usuales en la España de los Reyes Católicos

a. Prendas más interiores: la camisa y las calzas

a.1 Camisas

Por influencia árabe, camisa labrada, bordada con pasamanería superpuesta. Las camisas listadas se adornaban con cintas de diversos colores cosidas a la tela y las escacadas llevaban adornos ajedrezados. La camisa se veía en el exterior por las mangas.

Aparecen, por evolución, distintos tipos de mangas:

a) Mangas abullonadas: La costura del codo se cerraba en varios puntos con cintillas dejando ver la camisa en bullones.

b) Mangas abiertas transversalmente, bien en la sisa o en el codo. A través del cordaje de unión se veía la camisa.

c) Manguitos: al reducir la parte superior de las mangas quedaban los manguitos atados por cintas.

d) Mangas con bocas amplísimas que colgaban lateralmente.

e) Mangas mucho más largas que los brazos que cubrían.

a.2 Calzas.

Cubrían las piernas y el cuerpo hasta la cintura. Podían ser: a) a la usanza occidental, de paño fino y ajustadas; b) a la manera mora, de fino lienzo, anchas, plegadas y arrugadas.

b) Corpiños y faldetas

b.1 Corpiño

Sobre la camisa se ponían un corpiño ajustado, normalmente sin mangas, llamado también cos o corpezuelo.

b.2 Faldetas

Faldas interiores que quedaban parcial o totalmente ocultas por los demás vestidos; se lucían cuando las mujeres llevaban recogida la falda del vestido.

b3 Prendas para vestir el cuerpo.

a) Un conjunto muy utilizado era el formado por un cuerpo (gonete o sayuelo) que llegaba por debajo de, la cintura, y una falda llamada vasquiña.

b) Existían también trajes ajustados que marcaban l a cintura e iban forrados de lienzo para conseguir tersura. Se llamaban sayas y briales; en Aragón a la saya se la llamaba gonela.

c) Los vestidos plegados estuvieron de moda en Europa hasta mediado el siglo XV. Tenían una serie de pliegues en forma regular sin que se conozcan los métodos para obtenerlos. En España se convirtieron en característicos del tercer cuarto de siglo.

d) Otro traje, de influencia francesa, llevaba un escote de pico con un reborde, tira de piel o terciopelo, y se ceñía con una faja que marcaba el talle más bien alto.

e) Los sayos moriscos femeninos estaban hechos con dos telas distintas que combinaban, haciendo medio sayo de una y medio sayo de otra, o combinando jirones alternados cosidos unos a otros; solían ser combinaciones de brocado con otra tela.

f) Y por último, lo verdugos. Inventados por Juana de Portugal, esposa de Enrique IV, para disimular su estado de buena esperanza (madre de Juana “la Beltraneja” qué se supone no era hija de su marido). Eran aros de mimbre que se cosían en la parte exterior de la falda, recubriéndolos con una tela contrastada por color y/o textura con ella; así eran también elementos de adorno. Pronto aparecieron los verdugos de tela que eran más flexibles y se solían llevar en las faldillas interiores, con un traje abierto encima. A finales del siglo XV desaparecerían para reaparecer como verdugado, en el reinado de Carlos V.

b4. Los trajes de encima

Solían llevarse encima de las prendas anteriores. Eran holgados, sin costura en la cintura y por lo general se llevaban sueltos y despegados del cuerpo.

Existían dos familias de trajes de encima:

Familia A

Hábito, largo, cerrado y vueludo.

Monjil, como el hábito, pero más corto.

Ropa, abierto de arriba a abajo, bien delante, bien en los costados, bien en ambas partes a la vez.

La cota, que no tenía mangas.

Familia B

Loba, capuz y el tabardo. Estos tenían aberturas laterales para sacar los brazos y si alguno tenía mangas eran perdidas, pendientes de los hombros y no cubrían los brazos.

b5. Los mantos

Estos han sido un rasgo típico del traje medieval español.

Dos tipos deben ser destacados por su carácter original:

a) Los mantos con una sola manera o abertura para el brazo. Estaban cortados en forma de capa o de segmento de círculo y cubriendo ambos hombros o colocados de modo que dejaban uno de ellos al descubierto.

b) Las mantillas de aletas. Formados por tres paños, uno ancho que cubría la espalda y dos estrechos que formaban los delanteros. Una prenda similar, pero en corto, se llevaba durante la primera mitad del siglo XV y se llamaba mantonet en Cataluña y mantolina en Castilla. Mantilla era el nombre de un manto femenino rico que podía ser de aletas o paños.

b6. Tocados

a) Tocas. Consistían en una pieza de holanda, lienzo o seda, cortada de forma sencilla, que recibía un hombre diferente según el material.

b) Alharemes y almaizares. Los cristianos españoles adoptaron las tocas moras que consistían en una pieza de tela larga y estrecha que se enrollaba a la cabeza o a una especie de rosca encajada en ella. Los alharemes eran de telas de lino blancas o amarillentas; mientras que los almaizares se hacían de sedas de diversos colores. Se utilizaban en los viajes con uno o dos extremos colgando para taparse el rostro.

c) Cofias y albanegas. Se hacían de tela, de red o de ambas.

d) Tranzado. Era una cofia con una larga cola dentro de la cual se metía el pelo recogido en una sola trenza. Se hacia de holanda y podía bordarse en seda. En torno a la cola se enrollaban o entrecruzaban cintas.

e) Cuernos. Eran tocados en forma de dos protuberancias redondas o muy afiladas, adornadas con velos y de influencia francesa.

f) Tocados de rollo. También de influencia francesa, consistían en un rodete relleno y forrado de tela.

g) Bonetes. Tocados altos que podían ser apuntados o troncocónicos.

h) Finalmente, las mujeres utilizaron también el sombrero, tocado con copa y ala, pero solamente cuando iban de viaje.

b7. El calzado.

a) Calzados de cuero que cubrían solamente el pié: zapatos, zapatas y servillas. Estas últimas se hacían con pieles finas y muy flexibles.

b) Calzados que cubrían el pie y parte de la pierna: Borceguíes, que eran de cueros finos, teñidos de vistosos colores, y se utilizaban conjuntamente con las servillas.

c) Calzados de gran suela de corcho: alcorques, chapines y zuecos. Hacían crecer en estatura a las damas y solían estar profusamente adornados con plata y oro. Junto con otras modas españolas, pasarían a la Italia del Renacimiento y desde allí a otros países de Europa en el siglo XVI.

6. Leyes suntuarias en la época de los Reyes Católicos

En estos tiempos fue generalizado el afán de la gente por vestir telas de seda, de forma que para contener el gasto excesivo y para demarcar las distintas categorías sociales se sucedieron las leyes suntuarias. Los Reyes Católicos promulgaron varias pragmáticas al respecto.

El 2 de septiembre de 1494, en Segovia.
El 30 de octubre de 1499, en Granada.
El 28 de enero y el 6 de junio de 1500, en Sevilla.
Otra, ya muerta Isabel, en 1515.

A lo largo del Capítulo 1 hablaremos varias veces de las leyes suntuarias. En estas pragmáticas domina un estrecho criterio en el que se llega a hacer imposible usar lo poco que existía de riqueza nacional. La pragmática de 1499 hace prohibiciones al tiempo que algunas concesiones: Los caballeros podían llevar toda la seda y el oro que quisieran, pero sólo cuando fueran armados. Las familias que mantenían caballo podían usar alguna prenda totalmente hecha de seda y guarniciones de ella en las ropas de paño. Otra excepción son los maestres capitanes de naos, que podían usar seda si cabalgaban a caballo pero no si lo hacían en otra bestia no tan noble.
Todo esto trajo problemas con determinadas regiones como Zamora, Asturias y Vizcaya, ya que estas prohibiciones iban contra adornos tradicionales y antiguos de la región. Esto fue corregido en enero de 1500 a través de una carta a los procuradores del reino.

En 1506 estos mismos procuradores, reunidos en Valladolid, hicieron una propuesta de modificación que no fue atendida y que distinguía cinco categorías de diferenciación por la riqueza del traje:

Los grandes de título.
Los caballeros señores de vasallos, los regidores de Ciudades y villas y los doctores.
Los mercaderes y hombres honrados que tuvieran trescientos mil maravedíes de caudal.
Escuderos con caballo.
Mestre de naos y contramaestres.
Los oficiales artesanos.
Los labradores.

Para los grandes se pide sedas sin restricciones y para los labradores paños bastos.

En la pragmática de 1515 se suprimen las concesiones especiales para los que tenían caballo y se hacen disposiciones para los oficiales, menestrales de mano, obreros y labradores.

Anteriormente, fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina, en 1477 hizo una detallada y cáustica crítica sobre el vestir de la época, de la que extractamos lo siguiente: Es pecar vestir muchas prendas a la vez o en tamaño y longitudes diferentes. V. gr.: jubón, sayo y balandrán y camarro y capuz; manto, bonete y sombrero; tres faldetas y saya brial; sobresana y faja y cintero y ropa; mangas de más de una vara de alto; chapines de un codo de alto… También es pecar tener mucha ropa y mudarse a diario por apetito de vestir demasiado. Demuestra que el exceso es pecado de soberbia contrario a la humildad… Buscar mil maneras y novedades en el traje, con distintos colores al que da la lana natural, es vanidad: jubones de  fustán, seda, paño, e incluso brocado; mangas de distinta manera, enteras, trenzadas, cerradas, abiertas; pellotes, aljubillas, sayos, sayuelas con muchos pliegues en las caderas, contra la composición de los varones; bonetes dobaldos, sanos o hendidos, morados, bermejos, verdes,…. Habla sobre los excesos femeninos, desde los cabellos azufrados a las diademas y tranzados muy vistosos,… y se ponen bonete sin vergüenza en su cara… Con verdugos parecen las mujeres focas marinas… Por muchos de estos motivos merecen las mujeres pena de excomunión. Además de darnos la evidencia de cómo le caían las mujeres, no deja nada que no sea pecado, a no ser por agradar al marido, cuando entonces es no más que pecado venial.

7. Análisis iconográfico del cuadro La Virgen de Los Reyes Católicos

Analizamos la vestimenta de la reina Isabel y de su hija la infanta Juana de Castilla.
Isabel lleva un tabardo (ropa de encima) cuyo escote de ángulos obtusos tiene un reborde contrastado en color y material y profusamente decorado. Esta prenda abre por delante hasta, parece, la altura de la cintura, donde posiblemente se ciñe con un cinturón; las mangas son pendientes y abiertas de arriba a abajo. Lleva un brial de terciopelo adamascado con motivos italianos o moriscos realizados en oro. Las mangas de la camisa aparecen abullonadas por manguitos así mismo bordado en materiales preciosos. Un gran collar de filigrana de oro adorna su escote sucediendo a los bordes del vestido. Sin duda la reina luce este collar por representar en el cuadro una composición ceremonial a la que asiste su tan querida hija doña Juana. Hay en el collar un pendentif grande en el que destaca una gran piedra verde, ágata, tal vez, o malaquita. En cuanto al peinado es un estilo a la italiana, tipo paje, con flequillo, rematado con una corona real.
La infanta Juana viste un tabardo bermellón con aberturas laterales, formando las mangas, y otra abertura en la parte trasera que llega hasta la cintura. Va forrado de una seda blanca adamascada y con ribetes en forma de galón bordados en oro al igual que el de la reina. El escote es así mismo trapezoidal, con un ancho vivo bordado de pedrería. Se ajusta mediante un cinturón de seda blanca, marcando el talle alto. El brial interior, de brocado anaranjado, lleva las mangas abiertas por la sangría de codo, atadas con cintillas separadas y dejando asomar la camisa en bullones. El peinado de la infanta es de tranzada de fino lienzo blanco, posiblemente holanda, sin el característico cordaje que solía acompañar este tocado.
Ver el cuadro completo en alta resolución edicón en disco o a descargarLa Virgen de los Reyes Católicos, fragmento. Obra anónima de 1490. Óleo sobre tabla. Madrid, Museo del Prado. Foto del museo.

BIBLIOGRAFÍA
Historia general de España, Espasa Calpe.
Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.
Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.
Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.
Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.
El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.
Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.
Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

La historia de la moda continua con
Indumentaria del siglo XVI

Silueta femenina del siglo XX: desde 1900 a 1950

•4 Julio 2009 • Deja un comentario

Éste es un muy buen estudio gráfico de la silueta femenina a lo largo de los primeros cincuenta años del siglo XX. Haciendo clic sobre las imágenes podrás ver muchas más sobre los años que se especifican.

Link to free costume history silhouette images 1900-1910

1900-1910

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1910-1913

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1938-1939

1940 1941 1942
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1945

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1947 New Look 1948 1949 -1953 1940-1950 Coats 1940-1950 Dresses 1940-1950 Suits 1940-1950 Evening Dresses

Fuente: http://www.fashion-era.com

Moda, ¿por qué? Ensayo sobre historia y sociología de la moda

•3 Julio 2009 • Deja un comentario

1. Vestirse/adornarse/transformarse. 1.1 La cultura de la adaptación y la cultura de grupo. 1.2 Razones para vestirse. 2. El dimorfismo sexual.  3. La moda y la gran división social.

En todas las historias, en todas las leyendas, en todos los cuentos siempre encontramos al hombre vestido, se nos habla de sus adornos, de sus peinados y de sus trajes; nadie puede imaginar a un hombre viviendo absolutamente desnudo de ropas, de pinturas, de colgantes, de símbolos, de amuletos.

Todas las formas constituyentes del medio humano han sido diseñadas por los hombres. La creación de las formas ha sido una imposición de la condición de la especie. Así definimos cultura como “forma de adaptación extracorporal de un animal, el primate humano, a un medio hostil”. El hombre crea su entorno material gracias a la capacidad creativa de su mente y a su habilidad manual. El entorno artificial en que se expresan los conocimientos adquiridos de una colectividad configuran su propia cultura.

Objetivamente, el hombre es lo que hace (André Malraux). Y Clyde Klukhonn define cultura como la manera de vivir de un pueblo, … el legado que el individuo recibe de su grupo, referido no sólo al aspecto interior del ser sino a lo exterior, material y tangible.

1. Vestirse/adornarse/transformarse

En todas las historias, en todas las leyendas, en todos los cuentos siempre encontramos al hombre vestido, se nos habla de sus adornos, de sus peinados y de sus trajes; nadie puede imaginar a un hombre viviendo absolutamente desnudo de ropas, de pinturas, de colgantes, de símbolos, de amuletos.

Repasando someramente la historia del vestido, o la historia del traje, en cualquiera de los autores, en cualquier idioma, en cualquier escuela, el lector irá encontrando, una tras otra, las razones por las que el hombre se ha vestido, las más profundas e íntimas al igual que las más superficiales, porque a lo largo de nuestra civilización, en cada etapa de la Historia hemos venido aplicando unas y otras. Esa misma Historia nos demuestra que incluso la incomodidad, llegando hasta la agresión al propio cuerpo, ha acompañado el uso de la vestimenta; en el caso de la mujer, su represión física y social se dio aplicada en ciertas formas de vestir: canastos, miriñaques, ballenas, corsés, y en peinados y adornos harto complicados. Vestirse se ha convertido en algo innato para el ser humano, en algo imprescindible. Hasta en la sociedad nudista más radical o primitiva, los humanos que la forman se adornarán, se peinarán y cuidarán su aspecto, porque ello está asimilado tan profundamente en su personalidad que se sentirían extraños si no lo hicieran.

Vestirse, como andar, diferencia al homo sapiens del resto de los animales; el hombre no sólo liberó sus brazos cuando se irguió, también visualizó su cuerpo de una forma más completa, lo estudió e incidió sobre él; posiblemente de una manera sutil, al principio, y luego, según la civilización y la cultura se hacían más complejas, sofisticó su ornamentación. El vestido es quizás la primera expresión de diferenciación entre los de nuestra especie; tan pronto como nos habituamos a la indumentaria ésta tiende a especializarse, tendencia que no ha cesado todavía desde que aparecimos como pobladores de este planeta.

1.1 La cultura de la adaptación y la cultura de grupo

Todas las formas constituyentes del medio humano han sido diseñadas por los hombres. La creación de las formas ha sido una imposición de la condición de la especie. Así definimos cultura como “forma de adaptación extracorporal de un animal, el primate humano, a un medio hostil”. El hombre crea su entorno material gracias a la capacidad creativa de su mente y a su habilidad manual. El entorno artificial en que se expresan los conocimientos adquiridos de una colectividad configuran su propia cultura.

Piezas de vestuario pertenecientes a la Edad del Bronce, descubiertas en una tumba de Egtved. Museo Nacional de Copenhague. Foto del museo.
La cultura es la superficie en la que se hace manifiesta la endotransformación que se opera en los niveles psicológico y sociológico. Objetivamente, el hombre es lo que hace (André Malraux). Y Clyde Klukhonn define cultura como la manera de vivir de un pueblo, … el legado que el individuo recibe de su grupo, referido no sólo al aspecto interior del ser sino a lo exterior, material y tangible.

Llamamos medio humano a aquello que el hombre ha transformado de la materia para hacer la vida más segura y confortable; y es gracias al cual distinguimos unas sociedades de otras. La historia, entonces, sería la sucesión de medios humanos; si cada uno de ellos mejora al anterior estará determinándose el progreso, que, a su vez, encierra en sí mismo el mecanismo de estimulación: Lo mejor que encierra lo nuevo es aquello que responde a un antiguo deseo (Valery). Crear es aportar una nueva alternativa a lo existente. Para el creador es de una gran importancia la influencia de una pertinente información relativa a las necesidades y deseos latentes en su sociedad y sobre los medios de producción, avances y materiales. Los que asumen la responsabilidad de concebir el equipamiento objetual de una colectividad deberán estar inmersos en la realidad social, para crear aquello que sea necesario sin forzar un cambio violento para la identidad colectiva.

1.2 Razones para vestirse

En su obra Sicología del vestir, J.C. Flügel habla de las motivaciones profundas que, en su opinión, se han esgrimido casi consensuadamente como razones para vestirse. Gran parte de estas razones pueden contemplarse bastante alejadas de las motivaciones que el ser humano de nuestra sociedad tiene a la hora de elegir su indumentaria; pertenecen más a la historia del traje que a los fundamentos de la moda actual.

a) Protección
Siempre se ha dicho que el ser humano se viste para protegerse de todos los atentados posibles a su integridad física; pero basta con un golpe de vista a cualquier pueblo o cultura para cerciorarse de que esta sola razón no basta. El hombre nace desnudo y está más expuesto al clima que muchas otras especies, pues carece de cuero, pelo y tiene la piel fina; sin embargo, frente a las altas temperaturas los nativos de los climas tropicales tienen las pieles negras y morenas, que son menos sensibles que las blancas a las inclemencias del tiempo. El ser humano posee una gran capacidad de adaptación a las temperaturas extremas. Ciertamente el vestido crea un microclima alrededor del cuerpo y posibilita su supervivencia hasta debajo del agua; pero, por contra, su uso también puede ser un obstáculo, una incomodidad, como las armaduras medievales o los pesados ropajes de lana entre los exploradores del siglo XVIII en Africa, y puede inhibir al cuerpo su recurso de autoprotección, su respuesta a agresiones ambientales. La adaptación al medio no se produce en el hombre como en el resto de los animales, adaptando sus órganos (El origen de las especies, Darwin), sino creando objetos, prótesis, que le permitan no perecer (Andrè Ricard, Diseño, ?por qué?).

b) Pudor
El pudor como motivo en el inicio de la vestimenta no es más que una invención victoriana y pacata, destinada a contentar la ideología de la época. La sociedad, de acuerdo a cada ideología imperante, construye representaciones del cuerpo parcelándolo en zonas nobles, como el rostro, los ojos, las manos, mientras que otras son consideradas innobles: aquellas que tienen que ver con la digestión y con las emociones sexuales. Así, el vestido sirve para ocultar el cuerpo. No es de menor importancia el efecto ideológico y moral de la interpretación cristianorromana de la Biblia en lo que se refiere a los pasajes del principio de la vida humana y las consecuencias de pudor por el pecado original. Lo cierto es que, una vez adquirida la costumbre de la vestimenta, bien de forma real o simbólicamente, ésta ha sido utilizada para cubrir las partes pudorosas del cuerpo tanto como para potenciar las más atractivas y sugerentes de ambos sexos. Como ejemplos tenemos innumerables, desde el kalasiris egipcio, que se ceñía bajo el pecho femenino dejándolo al descubierto, o los jubones masculinos con bragueta, del siglo XV, hasta los jeans de los años 70, ceñidos a la anatomía en los jóvenes.

c) Adorno
Es, sin duda, una motivación mucho más convincente que el pudor para la invención del traje. Los pueblos más antiguos ya se decoraban con pinturas, tatuajes, joyas, adornos en definitiva; incluso con ciertas mutilaciones en el propio cuerpo: grandes collares de las mujeres masai para alargar el cuello, los tabiques nasales perforados, los lóbulos de las orejas con pendientes (de pequeño tamaño entre unos pueblos y de hasta diez centímetros en otros), los pies vendados de las mujeres chinas.

d) Jerarquización social
Es con el desarrollo cultural como muchos usos sociales de la indumentaria se han institucionalizado. La historia de la cultura tiene que ver con la asunción de roles por parte de individuos que lideran movimientos. A estos líderes, cuando han sido socialmente aceptados a lo largo de generaciones, la sociedad les ha conferido atributos externos hasta el punto de configurar su indumentaria, exclusiva e institucionalizada; así el armiño es propio de los papas y los reyes.

e) Diferenciación de los demás
Con la expresa finalidad de diferenciarse de los demás, las clases sociales más poderosas promulgaron las llamadas Leyes suntuarias, una serie de medidas y disposiciones tendentes, más que a combatir el lujo en sí, a reglamentarlo y restringirlo, en el sentido de que no puedan los individuos de las clases sociales bajas vestir mejor que los de las clases altas . Este hecho lo encontramos ya en civilizaciones antiguas, cuando en ellas una élite se apropia del privilegio de vestir mejor que sus semejantes y pone todos los medios a su alcance para mantener esta situación. Las cruzadas, por ejemplo, traen el gusto por el “lujo asiático” y las ricas telas orientales y un perfeccionamiento de la incipiente industria textil en occidente. Será en la burguesía de las ciudades medievales donde la nobleza encontrará su tropiezo a estos privilegios.

f) Integración en un grupo
En cuanto a los grupos sociales (nacionalidades, pueblos, clases, profesiones, etc), es la vestimenta algo que objetiva su diferenciación de los demás. Y también a la inversa, el individuo utiliza la indumentaria para evidenciar su personal integración en el grupo al que ingresa o al que pertenece.

g) Uso lúdico de la ropa
La forma “más culta” de utilización de la ropa como adorno tal vez sea el uso lúdico que de ella se hace (los disfraces, el teatro, la danza, la ropa de ceremonias) y pretender reflejar en ella nuestros propios y personales estados de ánimo.

2. El dimorfismo sexual

Observando lo que ocurre en las llamadas culturas primitivas actuales y en las pruebas evidentes de las edades del hombre, puede afirmarse que el dimorfismo sexual es un fenómeno que aparece tardíamente en el uso de la vestimenta. Pero desde su aparición, el dimorfismo sexual es tan contumaz y reiterativo que le ha imprimido a nuestra indumentaria un movimiento pendular constante, oscilando siempre de un lado a otro, de un sexo a otro, aproximándose a uno e inmediatamente separándose de él.

Dice Renato Sigurtá que mientras que en el caso de la mujer el lenguaje del traje ha sido siempre una alternancia entre exhibición y pudor, el masculino ha sido, sobre todo, simbólico. Eso parece deberse al hecho de que todo el cuerpo femenino se vive como atracción sexual, mientras que en caso del hombre se da una concentración de dicha atracción en el órgano genital. Por consiguiente, mientras que la mujer expresa “sexo” con toda su persona, el hombre, ante la imposibilidad de recurrir a la exhibición específica, por ser demasiado directa, se refugia en el símbolo.

Por lo general, el traje a lo largo de la Historia ha dado lugar a dos tipos:

Traje masculino = pantalón
Traje femenino = falda

Excepciones a esta norma inexorable se dan en la Roma y Grecia clásicas, donde los hombres llevaban túnicas (faldas); también en Escocia los hombres visten falda (kilt). Y al contrario, hay mujeres en oriente que tradicionalmente usan pantalones anchos. En 1870 Redfern crea el traje sastre para la mujer, a imitación de la vestimenta masculina; la prenda es adoptada con satisfacción por las sufragistas de la época. En 1920 Coco Chanel lanza su famoso tailleur, que subraya y matiza lo anterior; sin embargo, enseguida provoca el efecto contrario: realza el gusto por la individualización de hombres y mujeres. Aparece el prêt-à-porter, en 1949, modelo de prenda fabricada en serie pero que conserva parte de la calidad de la alta costura, y ello inicia el breve lapso de veinte años en que la mujer se ha apropiado de gran parte de la indumentaria típicamente masculina, llegando a una cierta uniformidad en algunas modas; por contra, el hombre se abstiene de incorporar a su vestuario aspectos considerados netamente femeninos, como, precisamente, la falda.

3. La moda y la gran división social

Actualmente el fenómeno social llamado MODA es todo, abarca tanto que comprende toda la actividad de un individuo en su función social, en todo lo que le relaciona con los demás. Moda no es sólo el vestir; también forman parte de la moda las costumbres en el ocio, en el arte, en el adorno o en la vivienda; moda es toda la apariencia del ciudadano, del trabajador, del patrono, del profesor, del estudiante, del clérigo, del funcionario, del joven, del adulto, del anciano, de los adinerados y de los que, sin serlo, lo aparentan porque está de moda aparentarlo. Moda es la forma de estar ante los demás y de hablar; moda es la ideología; se ha ampliado tanto y es tan complejo que viene a ser el concepto que mejor define una sociedad; más aún, conceptual y formalmente LA MODA distingue dos tipos de sociedades que pueblan el planeta (Margarita Rivière):

la sociedad que vive la moda,
la sociedad apartada de la moda.

Tocado femenino del antiguo Egipcio (Tebas, XVIII Dinastía). Metropolitan Museum, New York. Foto del museo.
Geográficamente, estas sociedades dispares están extendidas por el territorio de los países desarrollados, la primera, y en los subdesarrollados o en vías de desarrollo, la segunda. División totalitaria, absoluta, que segrega una pequeña parte de la especie humana (menos de un 20% del total): la que crea, produce y consume moda, situando al resto, más de 6.000 millones de personas, en lo que se puede llamar otra civilización, otro mundo, el de los que no cuentan en la moda o no existen para esa cultura que llamamos moda.

Fuente: EDYM

Courrèges: creó un estilo futurista en 1960 que revolucionó la alta costura inspirado en la generación del 2000

•2 Julio 2009 • Deja un comentario

COURRÈGES, André Nació en Pau, Francia en 1923. Inició estudios de ingeniería, pero inmediatamente fue atraído por la moda y decide estudiar diseño y textiles en Paris. Pronto es contratado por el gran Balenciaga, para quien trabajaría por once años, desde 1950 hasta 1961. Quien comenzará como cortador emergió siendo un diseñador y un perfeccionista del arte de sastrería. A mediado de los 60’s su nombre se había establecido y su firma fue sello de la época. Junto a su esposa, quien trabajará con el en Balenciaga, impuso sus ideas.
La revelación y la revolución estuvieron en el primavera de 1964, figuras geométricas, faldas cortas y pantalones. Se crearon para ser el uniforme unisex de una forma de vida de la “era espacial”, esta vestimenta sin embargo era muy sexy.

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El nuevo estilo de Courrèges dio la vuelta al mundo de la misma manera que el New Look de DIOR, excepto que la de DIOR era muy parecida a una época que ya no existía, la de Courrèges no se parecía nada a los estilos tradicionales. Como lo dijo el “Women’s Wear Daily” él era ” Le Corbusier of the París Couture”. Después de su colección de mini faldas de 1965 fue plagiado alrededor del mundo y como consecuencia le vendió su comercio a L’Oreal y cerró sus puertas a todo excepto a los diseños individuales y exclusivos.
Un año más tarde reabrió con tres marcas en un intento por combatir los plagios: “Prototype”, “Couture Future” y “Hyperbole”, este último era de estilo casual y económico. Para todo hay una temporada y para Courrèges como líder la moda terminó a finales de la década de los 60’s, cuando lo espacial dejo de ser novedad. Aun así su influencia es enorme y continúa a través de los patrones femeninos y masculinos que se venden en las boutiques por todo el mundo. En 1983 el grupo Japonés Itokin, compró el sesenta y cinco por ciento de las acciones de Courrèges a L’Oreal.

Por www.modaweb.com

Courrèges: El regreso de un futurista

por www.enfemenino.com

“Courrèges es la aventura de un visionario, sin el que la libertad y el look de las mujeres no sería seguramente el mismo. También es la historia de un modisto que vuelve a escena, gracias al homenaje que le rinde La Redoute al abrirle las paginas de su catalogo.

Descubre la génesis de este creador mítico, la aventura de su casa de costura, el espíritu de su estilo, su pasión por el diseño y la actualidad de Courrèges.”

Génesis de un visionario
© André Courrèges

Génesis de Courrèges

Nace el 9 de marzo de 1923 en Pau (Francia). André Courrèges se interesa desde pequeño al dibujo, a la pintura, a la arquitectura, a la costura y a la moda. Su padre, mayordomo al servicio de una gran familia de la región, hereda de su patrón unos trajes con acabados ejemplares, y transmite a su hijo el amor por el corte impecable y la perfección.

Apasionado por todo tipo de deportes (pelota vasca, rugby, alpinismo…) el joven André se decide sin embargo por los estudios de ingeniería de canales y puertos. Su formación incluye la arquitectura, una disciplina que influenciará toda su obra.
Una vez que obtiene su diploma de ingeniero, André Courrèges se da cuenta que su atracción por la costura es mucho más fuerte. Llega a Paris al finalizar la guerra, y al pasar por la avenida Montaigne, la calle de la moda por excelencia, toma la decisión de convertirse en un gran modisto.

Durante algunos años, es diseñador en una pequeña casa de costura parisina, pero en 1948, hace un encuentro determinante: Cristobal Balenciaga, un dios de la moda, una de las grandes personalidades de la costura, (leer nuestro artículo).

Dos años más tarde comienza a trabajar para Balenciaga, donde profundiza sus conocimientos y conoce realmente la experiencia del trabajo de la Alta Costura. Aprende las bases de la profesión de modisto y conoce a la que se convertiría en su esposa:  Coqueline, originaria también del suroeste de Francia.

La aventura de la Costura
© Dalmas/Sipa

La explosión de Courrèges en los años 1960

Tras diez años al servicio del maestro Balenciaga, deja la casa de costura y se lanza en solitario con la ayuda de su mentor.

En 1961, la casa Courrèges abre una boutique en Paris, en el número 48 de la avenida Kléber, con tan sólo dos costureras y su esposa Coqueline.

En pleno periodo “yeye”, el país galo concede por primera vez importancia a su juventud. Es el momento de la despreocupación, de la utopía y el futurismo,  es la explosión de Courrèges!

Su estilo, intensamente blanco, transparente y luminoso, teñido de una dimensión espiritual (según el modisto), marca los espíritus y la cultura, a través del mundo. Courrèges aparece en el buen momento.

Yves Saint Laurent declara en 1966: “Las cosas ya no han vuelto a ser lo mismo desde la explosión propuesta por  André Courrèges.”

Foto: Linea prêt-à-porter Courrèges para La Redoute primavera verano 2007




Colores, materias y cortes revolucionarios
© La Redoute – Courrèges

Colores, materias y cortes revolucionarios

André Courrèges imagina la costura de otra forma. Es el primero que se libera de la herencia de la historia de la costura. Con él, se acaban las 6 o 7 pruebas necesarias para la elaboración de un prototipo  de Alta Costura. ¡Los clientes están encantados!
Con el nuevo modisto, predomina el blanco. También utiliza el color plata, el transparente o los colores vivos para acompañar. Elige materias que no comprimen el cuerpo.

Con él, los vestidos se acortan, mostrando la rodilla, al tiempo que esconden la cintura y las caderas, el pantalón se impone para un porte cotidiano. Courrèges es un visionario, sueña con una mujer activa, que trabaja, que conduce. Declara: «  Nos hemos inspirado de la generación del año 2000 ».

Para Courrèges, la ropa debe dejar la mujer libre en todos sus movimientos.

Para Courrèges, la moda ya no es un modelo sino una forma de vivir.
En 1964, su colección “Fille de Lune” (Hija de Luna) se compone de faldas en blanco y plata con formas geométricas, de impermeablas « paracaídas », de botas brillantes en PVC con tacón plano. Courrèges siempre ha preferido los zapatos planos.
Con este tipo de calzado la forma de caminar recuerda los movimientos de danza. El tacón plano obliga al modisto a calcular nuevas proporciones para el cuerpo femenino. Fija la prenda a la altura de los hombros para dejar que se ensanche en forma de trapecio a lo largo del cuerpo.

Para evitar que la silueta se encoja, utiliza los sombreros. La cintura se esconde y sus colecciones enseñan las piernas. ¡Toda una novedad!
Se habla de la « Bomba Courrèges ».

Foto: Courrèges para La Redoute primavera verano 2007.

Courrèges en libertad, un estilo renovado
© 70’s: Courrèges

Courrèges en libertad, un estilo renovado

En 1965, Courrèges moderniza y populariza la mini falda, que aparece en Inglaterra en las colecciones de Mary Quant. Consigue tanto éxito que decide no presentar nada a la prensa entre 1965 y 1966 para evitar problemas de falsificación.

Vuelve en 1967. Sus proporciones se suavizan y elige colores pastel. Las margaritas estilizadas, se imponen como un nuevo código de la casa. Las sandalias “infantiles” llevadas con calcetines altos, sustituyen las botas planas. Los primeros pantalones piratas aparecen con el modisto.

También crea  la combinación “segunda piel”, que todavía se llevan hoy en día bajo las prendas  Courrèges. Siguiendo la actualidad, inventa el famoso eslogan Courrèges “En Liberté” (en libertad) en 1968.

En 1969, la línea “Hipérbole” ve la luz con unos modelos concebidos para las más jóvenes, como complemento de su línea Alta Costura. El desarrollo de la marca a través de conceptos innovadores permite al modisto atraer una clientela diferente alrededor de un mismo estilo.

En 1970, André Courrèges no quiere seguir considerando la costura como un modelo único para una mujer única. La concibe más bien como un prototipo que puede multiplicarse por 10, 100 0 1000 mujeres diferentes. Este concepto permite dar un nuevo auge a las colecciones Costura Futura e Hipérbole.

Durante esos años, André Courrèges desarrolla también las  prendas para hombre.

También es la década del primer perfume Courrèges, Empreinte (1971).

El diseño
© La Redoute – Courrèges

Hacia el arte contemporáneo y el diseño

André Courrèges define los principales colores de su estilo a través de las vibraciones de la luz blanca y pastel.

Según él, “crear es imaginar formas”. Las formas de un universo completamente blanco que despliegan hasta la concepción global del entorno, es decir como otras ramas además de la moda. Courrèges extiende su estilo a otras actividades: salones de arquitectura, gastronomía, mobiliario, cuarto de baño, teléfonos, coches…

Su formación de ingeniero le conduce a crear la compañía Courrèges Design y continúa su reflexión sobre el entorno del ser humano, así como el hábitat contemporáneo. Su arquitectura es traslúcida y luminosa: Ultramoderna. Se alia al mismo tiempo a otros grandes nombres de la industria mundial: Peugeot, Honda, Minolta, Hitachi…

En 1986, Courrèges lanza un amplio programa inmobiliario las “Perspectivas Courrèges”, en Francia, Japón y Brasil.

El mismo año lleva a escena la totalidad de  los modelos de una gran exposición en la Fundación Cartier para el Arte Contemporáneo, con los años sesenta como tema principal y “confia” a Arman sus siete accesorios principales: los guantes blancos, las gafas, las botas, los calcetines, las tijeras, las pajaritas rosas y las gorras de vinilo rojo, para realizar una obra gigante, “Hard and Soft”.

Foto: Ropa de hogar y accesorios Courrèges para La Redoute primavera/verano 2007




Courrèges en libertad, un estilo renovado
© 70’s: Courrèges

Courrèges en libertad, un estilo renovado

En 1965, Courrèges moderniza y populariza la mini falda, que aparece en Inglaterra en las colecciones de Mary Quant. Consigue tanto éxito que decide no presentar nada a la prensa entre 1965 y 1966 para evitar problemas de falsificación.

Vuelve en 1967. Sus proporciones se suavizan y elige colores pastel. Las margaritas estilizadas, se imponen como un nuevo código de la casa. Las sandalias “infantiles” llevadas con calcetines altos, sustituyen las botas planas. Los primeros pantalones piratas aparecen con el modisto.

También crea  la combinación “segunda piel”, que todavía se llevan hoy en día bajo las prendas  Courrèges. Siguiendo la actualidad, inventa el famoso eslogan Courrèges “En Liberté” (en libertad) en 1968.

En 1969, la línea “Hipérbole” ve la luz con unos modelos concebidos para las más jóvenes, como complemento de su línea Alta Costura. El desarrollo de la marca a través de conceptos innovadores permite al modisto atraer una clientela diferente alrededor de un mismo estilo.

En 1970, André Courrèges no quiere seguir considerando la costura como un modelo único para una mujer única. La concibe más bien como un prototipo que puede multiplicarse por 10, 100 0 1000 mujeres diferentes. Este concepto permite dar un nuevo auge a las colecciones Costura Futura e Hipérbole.

Durante esos años, André Courrèges desarrolla también las  prendas para hombre.

También es la década del primer perfume Courrèges, Empreinte (1971).

Proyectos futuristas

Courrèges en la actualidad
© La Redoute – Courrèges

André y Coqueline Courrèges se han convertido en los únicos accionistas de su compañía, libres tanto en el plano del capital como en la creación. En 1994 recuperaron el control de su casa de costura y en 1996 se convirtieron en los propietarios de Courrèges Parfums.

En la actualidad, Coqueline Courrèges lleva las riendas de la empresa. Ha conseguido la interacción de las actividades de moda, arte contemporáneo y diseño. Ha sido distinguida por su nueva versión de su prototipo de automóvil eléctrico “toute blanche!” (1969) convertida en “La Bulle “, y expuesta en el Centro Georges Pompidou de Paris, y la creadora sueña actualmente con un segundo modelo que funcione con hidrógeno.

Trabaja también en colaboración con importantes científicos para elaborar una nueva fibra fundada en la investigación genética. Su sueño: permitir a los seres humanos vestirse gracias a las tecnologías del mañana. Su objetivo: ser el modisto del ADN.

André Courrèges retirado en su “maison blanche” (casa blanca) a las afueras de París, ahora se consagra únicamente a la pintura y la escultura.

En julio de 2001, la boutique acogió una serie de modelos emblemáticos Courrèges en vidrio, arena, aluminio, cemento, plástico, alquitrán, y madera. Conservadas de esta forma, estas obras únicas perdurarán en el tiempo. La boutique Courrèges, situada en el n° 40 rue François 1er en París, agrupa todas las actividades de la marca: costura, perfumes, licencias…

Hoy, gracias a La Redoute, un público más amplio podrá apropiarse del estilo “Couture Future” (Costura Futura). Para esta primavera verano 2007, Courrèges ha firmado una exclusiva con el gigante de la venta a distancia de diez modelos  ”Couture Future”, así como una línea para el hogar y accesorios de baño. Al margen de las tendencias, es la ocasión de democratizar su estilo y ofrecer a sus clientes una oportunidad única de descubrir o redescubrir la determinación del modisto por soñar con un nuevo modo de vida.

Foto: Vestido trapecio Courrèges para La Redoute primavera verano 2007

Cubanos residentes en Miami estrenan “Guerra de la Paz”, en NYC

•30 Junio 2009 • Deja un comentario

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Fuente: http://cyanatrendland.com

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Alain Guerra y Neraldo de la Paz crearon esta Guerra de la Paz. Los artistas -Cubanos residentes en Miami- desarrollan estas esculturas textiles de increíble colorido. La idea de usar textiles se basa en el trabajo de materiales no convencionales en esa disciplina. El resultado se encuentra en Nueva York en el Daneyal Mahmood Gallery

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Cuban born and Miami based artists, Alain Guerra and Neraldo de la Paz created . Its seems the creative duo loves to create colorful ‘textile sculptures’ and playing with textural layering. Their work is based on a combination of traditional disciplines and experimentation  with dimension and the use of unconventional materials. Its just sumptuous ! If you are in NY be sure to check their latest exhibition at Daneyal Mahmood Gallery

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El panorama internacional para la industria textil

•29 Junio 2009 • Deja un comentario
Lic. Fernando PORTA
El panorama internacional para la industria textil

Hay tres órdenes de factores en el escenario internacional en el que se desenvuelve la industria textil que convergen para la definición a corto y mediano plazo de un contexto de mayor presión competitiva para el complejo textil argentino: la caducidad del ATV establecida para fines del 2004 y los compromisos contemplados en los Acuerdos de Doha, la eventual concreción de los cronogramas de liberalización comercial en los acuerdos ALCA y MERCOSUR-Unión Europea y la propia situación de las normativas y el comercio intra-MERCOSUR. La evolución previsible en estas sendas negociaciones podría implicar, en líneas generales, una mayor apertura del mercado argentino para el ingreso de productos importados, en un contexto de fuerte agresividad de los principales productores asiáticos. Este panorama hace aún más


Lic. Fernando PORTA (CEPAL)
imperativa la necesidad de reactivar el proceso de inversión en la industria argentina, de manera tal de mejorar los niveles de productividad y calidad actuales y cerrar lo más posible la brecha de competitividad que afecta la sustentabilidad misma del sector.

El fin del ATV y la liberalización plena del comercio mundial de productos textiles implica una probable disminución generalizada de los precios internacionales, impulsada por el aumento de la competencia y la desaparición de las cuotas de acceso a los principales mercados importadores. Un escenario de esta naturaleza supone mayores dificultades para la colocación de exportaciones argentinas y, obviamente, una amenaza importadora adicional sobre el mercado doméstico. Al mismo tiempo, en un contexto de desregulación del mercado textil, es previsible que, tanto en el ámbito multilateral como en las diferentes negociaciones bilaterales, se desarrollen fuertes presiones para un progresivo desmantelamiento de los aranceles (al menos, una reducción de los picos arancelarios) y para la eliminación de los derechos específicos y otras para-arancelarias con las que suelen administrarse las importaciones de estos productos.

Una vez liberalizado el mercado internacional de textiles, es previsible que el ingreso de productos a los mercados de Estados Unidos y Europa quede principalmente regulado por los respectivos niveles arancelarios. Por lo tanto, en el caso de que avancen los acuerdos del ALCA o del MERCOSUR-Unión Europea, la negociación concerniente a los productos textiles tendería a concentrarse en torno de los aspectos tradicionales de acceso, es decir, el desmantelamiento de aranceles y otras imposiciones en frontera y las reglas de origen. En líneas generales, los niveles arancelarios que gravan el acceso de estos bienes en Estados Unidos y Europa son relativamente bajos, por lo que el tratamiento preferencial que pasarían a recibir los productores del MERCOSUR sería un estímulo mínimo frente a la competitividad-precio exhibida por los grandes países exportadores de Asia. Asimismo, en la medida en que los aranceles del MERCOSUR son actualmente más elevados, aparece en las negociaciones una presión adicional para un desmantelamiento acelerado de los mismos, a fin de liquidar tal asimetría arancelaria. En estas condiciones, la concreción de sendos acuerdos subrayarían más las amenazas de desplazamiento en el mercado doméstico que las oportunidades abiertas para el incremento de las exportaciones.

El tercer elemento preocupante del escenario internacional para el CTA es la propia situación del MERCOSUR y, en particular, de Brasil y su sector textil. Más allá de las asimetrías estructurales entre ambos complejos, ampliadas sustantivamente en los últimos años a favor de la expansión de inversiones y capacidad en la industria brasileña, hay dos cuestiones que resultan especialmente conflictivas: por un lado, las asimetrías de política, es decir, el diferente alcance e intensidad de los instrumentos de promoción aplicados a nivel nacional, y, por el otro, la ausencia de normativas e instituciones MERCOSUR con eficacia para administrar las situaciones de emergencia y los efectos de aquellas asimetrías. En lo que respecta a los incentivos disponibles, las diferencias se han extremado en los últimos años a favor de Brasil: el diferencial en la promoción de inversiones alimenta el gap estructural entre ambas industrias en el mediano y largo plazo, mientras que el diferencial en la promoción de exportaciones es más visible en el corto plazo y facilita el vuelco de excedentes sobre el mercado regional.

Aquí es donde se hace evidente el déficit institucional del MERCOSUR: la ausencia de una política de competencia a nivel regional imposibilita la evaluación y el tratamiento de estas distorsiones; la ausencia de coordinación de políticas microeconómicas dificulta la consolidación de procesos de especialización y complementación tendientes a una distribución más armónica de las capacidades instaladas; la ausencia de mecanismos y fondos de reconversión estructural impide la asistencia a regiones y sectores afectados por el ajuste a las condiciones de liberalización del comercio sin coordinación de políticas. Cabe señalar que, a diferencia de otros sectores en los que predominan filiales de empresas transnacionales que desarrollaron estrategias de relocalización según las ventajas específicas de cada país, en el complejo textil argentino predominan empresas independientes de capital nacional, que no pasan de un tamaño mediano y que no han tenido iguales posibilidades de “regionalizarse”.

En síntesis, la concreción de la anunciada caducidad del ATV puede desatar un conjunto de efectos en cascada, acentuando la competencia en el mercado internacional, impulsando una caída en los precios internacionales de los productos textiles e instalando fuertes presiones para un desmantelamiento rápido de los sistemas de protección remanentes. Dentro de este contexto, el establecimiento de sendas áreas de libre comercio en las Américas y con la UE supone un aumento de la presión competitiva en el mercado doméstico, sin que mejoren de modo significativo las condiciones de acceso de los países del MERCOSUR a esos grandes mercados de consumo. Por último, el empeoramiento de las condiciones internacionales podría impulsar una estrategia activa de la industria textil brasileña sobre el mercado argentino, lo que sería preocupante en el marco de las acentuadas distorsiones competitivas del MERCOSUR. A la constatación de este panorama hostil podría sumarse el impacto de las eventuales negociaciones de la Argentina con grandes productores y exportadores textiles, tal como China y la India: en este caso, si se priorizara en estos acuerdos la liberalización comercial en función del patrón de ventajas comparativas ya consolidado, emergería una seria presión adicional sobre la industria textil argentina.
Revista BASE TEXTIL

The Domingueros: la remera oficial…

•28 Junio 2009 • Deja un comentario

Camiseta The Domingueros

The Domingueros. Su propio nombre lo dice todo, esta camiseta es un homenaje a todos aquellos que cuando llega el calor no faltan a esa escapada de la ciudad dominical, o algunas veces de fin de semana, para irse a disfrutar del pueblo, la naturaleza, la playa… Eso sí, con media casa a cuestas, o casi.

La verdad es que creo que es una camiseta bastante divertida, ideal para ponerse el domingo cuando nos vayamos por ahí… porque sí señores, al final todos hacemos de domingueros en alguna ocasión, ¿o no?

Interesantes programas de actualización: Coolhunting, MKT, SEO, Creatividad

•27 Junio 2009 • Deja un comentario

Basados en la innovación, la creatividad, la exploración y la cultura del proyecto, los programas TCN imprimen su sello distintivo: garantizar y potenciar el vínculo entre el universo académico y el mundo profesional.

ACTIVIDADES ARANCELADAS

SEARCH MARKETING. ADVANCED. SEO

Del 14 al 17 de Julio
Inscripción anticipada hasta el 10 de Julio

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El Marketing en buscadores es la puerta de entrada a las infinitas oportunidades que Internet ofrece, es la forma de estar, de ser, en un mundo actual con una cultura de rankings, nuestro tiempo es finito y deseamos todo rápidamente. Vivimos la cultura del TOP 10: las 10 mejores películas, los 10 mejores cantantes, los 10 mejores goles y las 10 mejores empresas. Nos interesa lo mejor porque sabemos el premio que conlleva ser el mejor. No nos podemos quedar afuera.

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CLÍNICA DE CREATIVIDAD. CÓMO SIENTEN LOS QUE HACEN

Del 22 al 24 de Julio
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Sergio Pollaccia – Amen | Pancho Dondo – Adlatina | Pablo Lezama – IECO Clarín | Claudio Sordó – CP Proximiti Argentina | Marcelo Sorzana – Surreal Marketing and Publicity | Mariano Favetto – Director de Arte | Augusto Pugliese – Director Creativo Marcelo Montes – SinFilm | Omar Di Nardo – Young & Rubicam [ver profesionales]

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MANAGMENT MUSICAL. CLÍNICAS EN MANAGMENT Y PRODUCCIÓN MUSICAL

Del 11 al 13 de Agosto
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La oportunidad de compartir experiencias y aprender con consagrados profesionales del mundo de la música:
Horacio Sarria – Management | Esteban Cavanna – Prensa & Difusión | Mario Breuer – Producción Musical | Edi Pampín – Iluminación y Puesta en escena | Bruno Maccari – Diseño y Planificación de Proyectos | Pablo Montiel – Gestión Cultural [ver profesionales]

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Coolhunting. Observatorio de Tendencias

Del 18 al 21 de Agosto
Inscripción anticipada hasta el 14 de Agosto

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La oportunidad de compartir las tendencias del fututo junto a destacados profesionales:
Ana Torrejón | Raúl Trujillo | Paco Savio – Remolino | Arturo Grimaldi – MALBA Diseño | Mariela Mociulsky – Trendsity | Ximena Díaz Alarcón – Trendsity | Marina Zelaschi – Inti Trend | Javier Lourenço – Amaulatab. The uncoolhunter | Soledad Offenhenden – Visiones | Fernando Mayoral – Thymus | Germán Martitegui – Tegui | Jerôme Mathe – Café Des Arts. MALBA [ver profesionales]

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Diseñadores argentinos en el Fashion Week de Nueva York: convocatoria

•25 Junio 2009 • Deja un comentario

PRIMERA VEZ, del 10 al 17 de setiembre de 2009

New York Fashion Week (NYFW) se realiza dos veces al año y, junto con las semanas de la moda en París y Milán, es considerada una de las muestras más importantes y prestigiosas de la industria de la moda, convocando a compradores de todo el mundo.

La participación de nuestro país en el NYFW, y en la posterior ronda de negocios, consistirá en la presentación de un grupo de diseñadores (pool), en un mismo desfile en Bryant Park -en la carpa ‘The Salon’ con capacidad para 340 personas sentadas y 80 de pie- en el transcurso de la Semana de la Moda de Nueva York.

Es la primera vez que un grupo de diseñadores participará en este evento como marca ‘país’, al mismo tiempo que será una excelente oportunidad para mostrar -una vez más- la calidad del diseño argentino que, si es acompañado de una buena relación costo-calidad, tendrá un gran potencial en ese mercado norteamericano.

La Cancillería Argentina no sólo organizará el desfile en Bryant Park sino que, posteriormente, preparará agendas de negocios para cada diseñador participante que se harán en el Auditorio del Consulado General de la República Argentina en Nueva York.

La selección de los diseñadores correrá por cuenta de un comité conformado por editores, estilistas y directores de moda de los Estados Unidos convocados por los organizadores del NYFW.

La invitación y convocatoria a los compradores, prensa y ’showrooms’ para el desfile será llevada a cabo por una agencia de Relaciones Públicas (la que también se ocupará de la musicalizacíón e iluminación) y contará con la coordinación del Consulado Argentino y Centro de Promoción de nuestro país en Nueva York.

El desfile tendrá una duración de no más de 25 minutos, por lo que el número de diseñadores participantes no podrá exceder de seis. Cada diseñador podrá presentar 6 a 8 prendas únicamente, con un tiempo estimado de 4 minutos.

Al final, los diseñadores podrán hacer una última pasada todos juntos y cada uno de ellos deberá representar por lo menos a un diseñador de calzado argentino y mostrar por lo menos una prenda que requiera accesorios de una marca argentina. De esta forma se suma la presencia de 12 empresas más a la muestra.

Las empresas de calzado y accesorios seleccionadas indefectiblemente deberán tener trayectoria en el país, experiencia exportadora, interés en exportar en el mercado norteamericano y página web en inglés.

Los diseñadores seleccionados deberán asumir el costo del pasaje aéreo y la estadía de una semana en N.Y., el envío y despacho de las prendas a N.Y., la contratación de modelos (costo promedio de U$S600,- por cada una, es decir, un total de aproximadamente U$S 3.600,- por diseñador).


Mayores informes: upaex@mrecic.gov.ar

En busca de una mejora de la trama textil argentina

•22 Junio 2009 • Deja un comentario

Lic. Bernardo KOSACOFF (CEPAL)
Lic. Bernardo KOSACOFF
Una política pública para el sector debería tener como objetivo el paulatino replanteo de su competitividad sobre la base de mejoras sustantivas de la trama textil en su conjunto

El Complejo Textil Argentino (CTA), incluido el sector de indumentaria, atravesó durante la mayor parte de la década de los noventa y los comienzos del nuevo milenio por su mayor crisis en más de 50 años. Unos pocos indicadores bastan para reflejar la magnitud de la caída: entre los años 1993 y 2001, el valor agregado de los sectores de hilado y tejido se contrajo 38%, el consumo aparente 37%, el número de obreros ocupados 42%, las horas trabajadas 52% y los salarios reales 30%. Idénticos indicadores correspondientes al sector de indumentaria exhiben,

respectivamente, los siguientes valores: el valor agregado cayó 37%, la demanda interna 36%, el empleo 51%, las horas trabajadas 45% y el salario real 20%. Al mismo tiempo, en ese mismo período, el saldo del comercio exterior registró un déficit acumulado de 3.163 millones de dólares en productos textiles y 1.081 millones en indumentaria. Este proceso de involución registrado a nivel macro-sectorial fue causa y efecto, a la vez, de la ruptura y desestructuración de la red productiva y la desaparición de un elevado número de establecimientos y empresas. Si bien durante este período las exportaciones contribuyeron positivamente a la evolución sectorial, tanto el proceso de de-sustitución de importaciones como la variación de la demanda interna jugaron un papel negativo, convirtiéndose en los factores esenciales de la declinación del CTA hasta el 2001.

Durante la década de los noventa y la crisis que prologó y sucedió al colapso del régimen de la Convertibilidad, las estrategias de ajuste a las condiciones imperantes en el entorno macroeconómico y sectorial que predominaron dentro del CTA fueron i) la reducción y racionalización de la capacidad instalada y ii) el desplazamiento – dentro de las posibilidades efectivas de cada subsector o etapa – hacia gamas productivas menos transables o más altas, en la búsqueda de condiciones y precios más remunerativos. Paralelamente, y como parte esencial del proceso de disminución de costos y afianzamiento de la posición competitiva en el mercado interno, el CTA fue incorporando un creciente componente de “informalización” laboral, previsional y fiscal; la difusión de esta tendencia fue claramente desigual a nivel de subsectores o empresas, en la medida que han estado sometidos a marcos regulatorios específicos de diferente rigidez o permeabilidad. Del mismo modo, el creciente componente importado de las funciones de producción y oferta respondió tanto a la lógica de los precios relativos predominantes, como a las “perforaciones” permitidas sobre las condiciones de acceso al mercado local. Por lo tanto, un régimen de competencia predatoria acompañó, paradójicamente, al intento del CTA de diversificar su oferta y mejorar el nivel de calidad de los productos.

El colapso del régimen de convertibilidad dio pie a un fuerte cambio en los precios relativos a favor de los bienes comercializables internacionalmente y a un importante abaratamiento, en términos internacionales, del costo laboral y de las tarifas de los servicios públicos, instalando incentivos para la sustitución de importaciones y la expansión de las exportaciones de los productos manufacturados. Aún en un contexto inicial de mayor recesión en el consumo doméstico, el CTA reaccionó positivamente durante el año 2002, en una dirección acorde con esos estímulos; en el 2003, la demanda y la producción local crecieron fuertemente, al tiempo que el proceso sustitutivo se debilitó y, en promedio, volvió a jugar un papel contractivo, siendo la expansión de la demanda interna la clave explicativa del crecimiento sectorial. Estas tendencias de crecimiento, aunque más moderadas, se mantienen durante el 2004 y parecen emerger algunos cuellos de botella en la producción; el incremento del PBI sectorial continúa apoyándose en la expansión del consumo interno, mientras que las exportaciones apenas contribuyen ligeramente a esa evolución y las importaciones vuelven a desplazar a importantes segmentos de la oferta local.

Con todo, el conjunto del CTA ha respondido a la nueva configuración de precios relativos con que la economía argentina salió del régimen de convertibilidad y a la reactivación del consumo que sucedió a la estabilización relativa de la situación macroeconómica con un fuerte aumento de sus niveles de producción; inclusive, en algunas líneas se habría alcanzado ya a saturar la capacidad disponible. Obviamente, aquella historia de ajuste previo condiciona la naturaleza y las posibilidades de respuesta de cada uno de los diversos segmentos y actores; al mismo tiempo, estas diferentes perspectivas y posicionamientos obedecen también a algunos factores estructurales y endógenos (intensidad factorial, atributos competitivos, orientación de mercado) y a otros de carácter más coyuntural o exógenos (nivel de capacidad ociosa, presión de importaciones, situación de Brasil). Esta combinación de historia reciente y condicionantes actuales, sumada a la influencia de algunas regulaciones que afectan específicamente al sector, determinan el tipo de ventaja (desventaja) competitiva que caracteriza a cada etapa y, en menor medida (ya que es necesario atender a la “subjetividad” empresarial), su respectiva modalidad de ajuste.

Se ha insistido a lo largo del documento en que las posibilidades de crecimiento del CTA se vinculan estrechamente con la necesidad de ampliar y renovar el aparato productivo, de desarrollar una creciente articulación especializada entre las diferentes etapas y de sustentar esos procesos en el mediano y largo plazo. Esta perspectiva es crucial, no sólo para proyectar un aumento importante de las exportaciones, sino aún en la hipótesis (de hecho, la más firme) de que el mercado interno seguirá siendo el ámbito de realización principal y que éste, una vez que recupere los niveles de fines de los años noventa, probablemente sólo crezca a tasas vegetativas. Sin embargo, los márgenes de rentabilidad de la mayoría de las firmas del sector, recompuestos a la salida de la crisis recesiva en el 2002, tienden a reducirse junto con el debilitamiento de las señales macroeconómicas que los auparon hasta hace algunos meses, por lo que los incentivos para la reactivación del proceso de inversión aparecen difusos e insuficientes(1). Si a ello se le suma que la competencia proveniente del ámbito regional e internacional adquirirá, en lo inmediato, mayor agresividad, no es difícil concluir en que el CTA enfrenta una situación coyuntural caracterizada por importantes amenazas.

Al mismo tiempo, las condiciones internacionales que entornan al CTA instalan una perspectiva, por lo menos, preocupante. La concreción de la anunciada caducidad del ATV desatará un conjunto de efectos en cascada, acentuando la competencia en el mercado internacional, impulsando una caída en los precios internacionales de los productos textiles e instalando fuertes presiones para un desmantelamiento rápido de los sistemas de protección remanentes. Dentro de este contexto, y pasando por alto toda consideración sobre la gestión de los negociadores respectivos, el establecimiento de sendas áreas de libre comercio en las Américas y con la UE supone fundamentalmente un aumento de la presión competitiva en el mercado doméstico, sin que mejoren de modo significativo las condiciones de acceso de los países del MERCOSUR a esos grandes mercados de consumo, al menos en relación con los países fuertemente exportadores de textiles. Por último, tal como ya ha venido sucediendo, el empeoramiento sucesivo de las condiciones internacionales, en un marco de acentuadas distorsiones competitivas en el MERCOSUR, puede impulsar una conducta particularmente agresiva de la industria textil brasileña sobre el mercado argentino.

Al momento de la elaboración de la investigación y del informe mismo, se había estimado una brecha importante entre la demanda real y la demanda potencial dirigida al CTA, comparando los niveles de consumo observados con los registrados en el pico máximo previo a la recesión iniciada a finales de los años noventa; esta evidencia llevaba a afirmar que había todavía un margen de crecimiento importante en el mercado interno y que, si la producción local no satisfacía esa mayor demanda potencial, las importaciones podrían encontrar un nuevo impulso. Lo observado en los últimos meses revela que una parte importante de esa brecha de consumo ha sido recorrida y cerrada durante el 2004, al tiempo que confirma la hipótesis de nuevas y crecientes importaciones sustitutivas de la potencial oferta local. En este marco, las conclusiones de este informe sobre la necesidad de dinamizar el proceso de inversión, si se pretende retener una parte sustantiva de la capacidad productiva textil, resultan todavía más perentorias.

Se está, por lo tanto, frente al caso de un complejo productivo y empresarial bastante desarticulado, con serios déficit en sus eslabonamientos físicos y en su tramado social e institucional, que afectan fuertemente su desempeño agregado y la propia evolución de las empresas. Considerando que la recreación paulatina de la red puede devenir en la generalización de mejoras competitivas, esta perspectiva debe ser incorporada con fuerza en el diseño de las políticas. Una política pública para el sector debería tener como objetivo el paulatino replanteo de su competitividad sobre la base de mejoras sustantivas de la trama textil en su conjunto. Se trataría, en tal caso, de identificar y poner en funcionamiento una serie de estímulos que alienten “construcciones sociales” de esta naturaleza y, en el extremo opuesto, desalienten los “atajos” para acceder a ganancias insostenibles tanto temporal como socialmente. Este enfoque supone un realineamiento de los múltiples incentivos actuales a efectos de la generación de formas de funcionamiento individual y colectivo sustentables en el marco de los escenarios descritos.

Al efecto de garantizar la máxima eficacia de políticas para el sector, deberían articularse instrumentos y recursos de financiamiento disponibles en fuentes públicas nacionales e internacionales y establecerse un marco institucional de gestión de la misma que asegure operatividad, transparencia y eficiencia. Para ello, debería asegurarse la participación conjunta del sector privado y el sector público en las instancias de selección, decisión y supervisión de los proyectos. Asimismo, deberían definirse estrictamente los posibles beneficiarios, el plazo de vigencia de los incentivos, los compromisos de contrapartida por parte de las empresas y las sanciones en caso de incumplimiento de los compromisos asumidos.

Revista BASE TEXTIL

Premio ARNET de Esculturas e Instalaciones 2009… A cielo abierto

•22 Junio 2009 • Deja un comentario

CON LA INTENCIÓN DE GENERAR UN ESPACIO QUE IMPULSE LA CREATIVIDAD Y FOMENTE LA PARTICIPACIÓN, EL PROGRAMA “ARNET CULTURA PARA TODOS” DE LA BANDA ANCHA DE TELECOM PRESENTA EL “PREMIO ARNET A CIELO ABIERTO 2009 – ESCULTURAS E INSTALACIONES

Este premio tiene por objetivo consolidarse como un evento anual para convocar a artistas visuales provenientes de distintas disciplinas a presentar obras escultóricas o instalaciones urbanas. En esta oportunidad, se conformará un Jurado de Honor que deberá seleccionar diez proyectos para ser exhibidos públicamente en paneles al aire libre a lo largo del Malecón Pierina Dealessi del Dique 4 de Puerto Madero, Ciudad A. de Buenos Aires.

El Jurado de Honor adjudicará entre los diez proyectos seleccionados un 1° Premio Adquisición que consistirá en la suma de cincuenta mil pesos ($50.000) para ser aplicada a la construcción del proyecto en forma definitiva en un espacio público del barrio de Puerto Madero, evento que se realizará en el marco del programa de festejos por el 20 Aniversario de la Corporación Antiguo Puerto Madero. Los proyectos seleccionados serán galardonados con menciones honoríficas y con la publicación de la obra en el catálogo del premio.

Esta actividad cuenta con el auspicio del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la Corporación Antiguo Puerto Madero.

PREMIOS

* 1° Premio Adquisición: $ 50.000

* 9 menciones honoríficas para los proyectos seleccionados.

PARA PRESENTAR PROYECTOS

ver bases y condiciones en:
www.arnet.com.ar


RECEPCIÓN DE PROYECTOS

Hasta el 31 de julio en la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat
Olga Cosettini 141, Puerto Madero – Dique 4, Buenos Aires, (C1107CCC) de martes a domingos de 12 a 20 hs.

PARA PRESENTAR PROYECTOS

ver bases y condiciones en:
www.arnet.com.ar

RECEPCIÓN DE PROYECTOS

Hasta el 31 de julio en la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat
Olga Cosettini 141, Puerto Madero – Dique 4, Buenos Aires, (C1107CCC) de martes a domingos de 12 a 20 hs.

Diseño con carácter. Buenos Aires Moda 2010, concurso para diseñadores

•20 Junio 2009 • 2 comentarios

por Redacción Infobrand

Por tercer año consecutivo, Bodegas Santa Ana auspicia el concurso “Diseño con Carácter” en Buenos Aires Moda e invita a todos los estudiantes de diseño del sector moda, emprendedores y diseñadores profesionales de indumentaria a presentar sus colecciones.

Entre el 2 de junio y el 1° de julio se encuentra abierta la inscripción al concurso “Diseño con Carácter”, Los ganadores podrán exhibir su colección en un espacio gratuito en la  46º edición de Buenos Aires Moda 2010 que se realizará del 14 al 16 de Agosto en Costa Salguero.  Además, se realizará un desfile para que el emprendedor seleccionado presente su nueva colección primavera/verano.

El objetivo de esta convocatoria es presentar nuevas y diferentes propuestas y de esa manera potenciar la red de comercialización creando nuevas oportunidades de negocios y la expresión de  nuevas tendencias de diseño argentino.

“Diseño con Carácter” está  organizado por la Asociación de Amigos del Centro Metropolitano de Diseño, Buenos Aires Moda, Dinámica SE, con el apoyo de la agencia  GLOC .

Los interesados podrán inscribirse vía correo electrónico a disenioconcaracter@cmd.org.ar asunto “Inscripción Convocatoria Buenos Aires Moda”  y consultar las bases y condiciones en www.gloc.com.ar/convocatoria

El papel: todo lo que hay que saber. Historia, fabricación, tipos y propiedades. Proceso de elaboración y características, aplicaciones.

•17 Junio 2009 • 1 comentario

El papel es una delgada hoja elaborada mediante pasta de fibras vegetales que son molidas, blanqueadas, desleídas en agua, secadas y endurecidas posteriormente; a la pulpa de celulosa, normalmente, se le añaden sustancias como el polipropileno o el polietileno con el fin de proporcionar diversas características. Las fibras están aglutinadas mediante enlaces por puente de hidrógeno. También se denomina papel, hoja o folio a su forma más común como lámina delgada.

Historia

Precedentes

En el Antiguo Egipto se escribía sobre papiro (de donde proviene la palabra papel), el cual se obtenía a partir del tallo de una planta muy abundante en las riberas del río Nilo (Cyperus papyrus). En Europa, durante la Edad Media, se utilizó el pergamino que consistía en pieles de cabra o de carnero, curtidas, preparadas para recibir la tinta, que por desgracia eran bastante costosos, lo que ocasionó que a partir del siglo VIII se popularizara la infausta costumbre de borrar los textos de los pergaminos para reescribir sobre ellos (dando lugar a los palimpsestos) perdiéndose de esta manera una cantidad inestimable de obras.

El papel

Sin embargo, los chinos ya fabricaban papel a partir de los residuos de la seda, la paja de arroz y el cáñamo, e incluso del algodón y transmitieron este conocimiento a los árabes, quienes a su vez lo llevaron a las que hoy son España y Sicilia desde el siglo X. La elaboración de papel se extendió a Francia que lo producía utilizando lino desde el siglo XII.


Manufactura de papel en la Antigua China.

Fue el uso general de la camisa, en el siglo XIV, lo que permitió que hubiera suficiente trapo o camisas viejas disponibles para fabricar papel a precios económicos y gracias a lo cual la invención de la imprenta permitió que unido a la producción de papel a precios razonables surgiera el libro, no como una curiosidad sino como un producto de precio accesible.

Desde entonces el papel se ha convertido en uno de los productos emblemáticos de nuestra cultura, elaborándose no sólo de trapos viejos o algodón sino también de gran variedad de fibras vegetales; además la creciente invención de colorantes permitió una generosa oferta de colores y texturas.

El papel ahora puede ser sustituido para ciertos usos por materiales sintéticos, sin embargo sigue conservando una gran importancia en nuestra vida y en el entorno diario, haciéndolo un artículo personal y por ende difícilmente sustituible.

La aparición y rápido auge de la informática y los nuevos sistemas de telecomunicación, permiten la escritura, almacenamiento, procesamiento, transporte y lectura de textos con medios electrónicos más ventajosos, relegando los soportes tradicionales, como el papel, a un segundo plano.

Fabricación del papel (siglos XX y XXI)

Pasta mecánica de madera
Con la primera elaboración de la madera (primer proceso), se obtiene un producto impuro, porque la celulosa se utiliza mezclada con el resto de los componentes de la madera. Se utiliza para la elaboración de papeles de baja calidad (por ejemplo: papel prensa para periódicos); tiene más aprovechamiento pero menos calidad, además tienen escasa consistencia y amarillea al poco tiempo de fabricación.
Pasta morena
Se obtiene simplemente desfibrando la madera después de haberla lavado y hervido (para eliminar materias incrustantes y facilitar el desfibrado). Se consigue una pasta de fibras largas y resistentes. Se emplea para la elaboración de cartones, papel de embalaje, sacos de papel, etc.
Pasta química o celulósica
Para la elaboración de papeles de buena calidad. Los primeros pasos son similares a los de la pasta mecánica pero luego: se cocina la madera con una solución llamada bisulfito, a gran temperatura (a vapor en la “lejiadora”). Luego se lava la masa con agua caliente para sacarle los restos de bisulfito, se blanquea y se desfibra, y finalmente obtenemos una buena pasta de celulosa.
Pasta de paja
Se obtiene de cereales y de arroz. Posee un color amarillento y se emplea para la elaboración de papeles de carnicería y para el interior del cartón ondulado.
Pasta de recortes
El recorte de papel se mezcla con las pastas para abaratar los costos. Según de donde proceda el recorte se dividen en las siguientes categorías:

  • De cortes de bobina: en la fábrica al cortar las bobinas, papeles de buena calidad.
  • De guillotina: aquí se clasifica según la blancura, composición, etc.
  • Recortes domésticos: estos provienen de las oficinas, para elaborar papeles de baja calidad
  • De la calle o impresos: solo utilizado para fabricar cartón gris.
Pasta de trapos
Al estar compuesto por celulosa pura (libre de cortezas, lignina, etc) solo se realiza antes del proceso, una limpieza. Se emplean trapos de algodón, cáñamo, lino, yute y seda. Con ella se realizan papeles de primera.

Tipos de papel

Papel cristal
Papel traslúcido, muy liso y resistente a las grasas, fabricado con pastas químicas muy refinadas y subsiguientemente calandrado. Es un similsulfurizado de calidad superior fuertemente calandrado. La transparencia es la propiedad esencial. Papel rígido, bastante sonante, con poca mano, sensible a las variaciones higrométricas. A causa de su impermeabilidad y su bella presentación, se emplea en empaquetados de lujo, como en perfumería, farmacia, confitería y alimentación. Vivamente competido por el celofán o sus imitaciones.
Papel de estraza
Papel fabricado principalmente a partir de papel recuperado (papelote) sin clasificar.
Papel libre de ácido
En principio, cualquier papel que no contenga ningún ácido libre. Durante su fabricación se toman precauciones especiales para eliminar cualquier ácido activo que pueda estar en la composición, con el fin de incrementar la permanencia del papel acabado. La acidez más común proviene del uso de aluminio para precipitar las resinas de colofonia usadas en el encolado, de los reactivos y productos residuales del blanqueo de la pasta (cloro y derivados) y de la absorción de gases acídicos (óxidos de nitrógeno y azufre) de atmósferas contaminadas circundantes. Un proceso de fabricación de papel ácido es incompatible con la producción de papeles duraderos.
Papel kraft
Papel de elevada resistencia fabricado básicamente a partir de pasta química kraft (al sulfato). Puede ser crudo o blanqueado. En ocasiones y en algunos países se refiere al papel fabricado esencialmente con pastas crudas kraft de maderas de coníferas. Los crudos se usan ampliamente para envolturas y embalajes y los blanqueados, para contabilidad, registros, actas, documentos oficiales, etc. El término viene de la palabra alemana para resistencia.
Papel liner
Papel de gramaje ligero o medio que se usa en las cubiertas, caras externas, de los cartones ondulados. Se denomina kraftliner cuando en su fabricación se utiliza principalmente pasta al sulfato (kraft) virgen, cruda o blanqueada, normalmente de coníferas. La calidad en cuya fabricación se utilizan fibras recicladas se denomina testliner, a menudo constituido por dos capas.
Papel (cartón) multicapa
Producto obtenido por combinación en estado húmedo de varias capas o bandas de papel, formadas separadamente, de composiciones iguales o distintas, que se adhieren por compresión y sin la utilización de adhesivo alguno.
Papel pergamino vegetal
Papel sulfurizado verdadero
Papel simil-pergamino
Papel sulfurizado verdadero
Papel similsulfurizado
Papel exento de pasta mecánica que presenta una elevada resistencia a la penetración por grasas, adquirida simplemente mediante un tratamiento mecánico intensivo de la pasta durante la operación de refinado, que también produce una gelatinización extensiva de las fibras. Su porosidad (permeabilidad a los gases) es extremadamente baja. Se diferencia del sulfurizado verdadero en que al sumergirlo en agua, durante un tiempo suficiente, variable según la calidad, el simil pierde toda su resistencia mientras que el sulfurizado conserva su solidez al menos en parte.
Papel sulfurizado
Papel cuya propiedad esencial es su impermeabilidad a los cuerpos grasos y, asimismo, una alta resistencia en húmedo y buena impermeabilidad y resistencia a la desintegración por el agua, incluso en ebullición. La impermeabilización se obtiene pasando la hoja de papel durante unos segundos por un baño de ácido sulfúrico concentrado (75%, 10ºC) y subsiguiente eliminación del ácido mediante lavado. Al contacto con el ácido, la celulosa se transforma parcialmente en hidrocelulosa, materia gelatinosa que obstruye los poros del papel y lo vuelve impermeable.
Papel tisúe
Papel de bajo gramaje, suave, a menudo ligeramente crespado en seco, compuesto predominantemente de fibras naturales, de pasta química virgen o reciclada, a veces mezclada con pasta de alto rendimiento (químico-mecánicas). Es tan delgado que difícilmente se usa en una simple capa. Dependiendo de los requerimientos se suelen combinar dos o más capas. Se caracteriza por su buena flexibilidad, suavidad superficial, baja densidad y alta capacidad para absorber líquidos. Se usan para fines higiénicos y domésticos, tales como pañuelos, servilletas, toallas y productos absorbentes similares que se desintegran en agua.
Papel permanente
Un papel que puede resistir grandes cambios físicos y químicos durante un largo periodo de tiempo (varios cientos de años). Este papel es generalmente libre de ácido, con una reserva alcalina y una resistencia inicial razonablemente elevada. Tradicionalmente la comunidad cultural ha considerado crucial usar fibras de alta pureza (lino o algodón) para asegurar la permanencia del papel. Hoy día, se considera que se ha de poner menos énfasis en el tipo de fibra y más sobre las condiciones de fabricación. Un proceso de fabricación ácido es incompatible con la producción de papeles permanentes.
Papel fluting
Papel fabricado expresamente para su ondulación para darle propiedades de rigidez y amortiguación. Normalmente fabricado de pasta semiquímica de frondosas (proceso al sulfito neutro, NSSC), pasta de alto rendimiento de paja de cereales o papel recuperado, se usa en la fabricación de cartones ondulados.

Propiedades

Durabilidad del papel
La durabilidad expresa principalmente la capacidad del papel para cumplir sus funciones previstas durante un uso intensivo y continuado, sin referencia a largos periodos de almacenado. Un papel puede ser durable (al resistir un uso intensivo durante un tiempo corto) pero no permanente (debido a la presencia de ácidos que degradan lentamente las cadenas celulósicas).
Estabilidad dimensional
Capacidad de un papel o cartón para retener sus dimensiones y su planidad cuando cambia su contenido en humedad, por ejemplo, bajo la influencia de variaciones en la atmósfera circundante. Un alto contenido en hemicelulosas promueve el hinchamiento de las fibras y su inestabilidad.
Mano
Término aplicado a un papel que expresa la relación entre su espesor y el gramaje. Su valor disminuye cuando aumentan la compactación y la densidad de la hoja.
Permanencia
Se refiere a la retención de las propiedades significativas de uso, especialmente la resistencia mecánica y el color, después de prolongados periodos de tiempo. Un papel es permanente cuando retiene sus características iniciales. Un papel puede ser permanente (retiene sus características iniciales) pero no durable, debido, por ejemplo, a su baja resistencia inicial.
Resiliencia
Capacidad del papel para retornar a su forma original después de haber sido curvado o deformado. La presencia de pasta mecánica en la composición confiere dicha propiedad.
Carteo
Combinación de tacto y sonido que produce una hoja de papel cuando se agita manualmente.

Etapas del proceso

Refinado: la pasta se refina para desfibrar y cortar las fibras a fin de adaptarlas al tipo de papel deseado. De este proceso depende el grado de resistencia que tendrá el papel al doblado, reventado y rasgado.

El papel puede sufrir dos tipos de refinamiento: graso o magro

  • El graso deja las fibras muy hidratadas dotando al papel de resistencia, rigidez y cierta transparencia, pero le quita flexibilidad y lo hace quebradizo, con dificultad para el plegado (papeles vegetales, de fumar, pergaminos).
  • El magro deja las fibras enteras o truncadas, lo que le da al papel flexibilidad, facilidad para el plegado, grosor, blandura y opacidad (son por ejemplo los papeles absorbentes, de impresión, offset, etc.)

Encolado: en esta etapa, se le añade cola al papel, para evitar que sobre el papel se corra la tinta al imprimir o escribir. De este proceso depende el grado de permeabilidad.

Se puede realizar en dos momentos: en masa o en superficie.

  • En masa se realiza en el transcurso de la fabricación, en el momento en el que se preparan las masas (las pasta).
  • En superficie cuando el papel está casi seco, en el tercio de la sequeria.

El encolado consiste en la adición de productos hidrófobos (como colas de resina, gelatina, colas reforzadas y productos fijantes como sulfato de alúmina).

La finalidad es evitar la penetración de líquidos en el papel que originan problemas de resistencia y de impresión (por ejemplo los caracteres pueden perder nitidez).

El encolado en masa retarda la penetración de líquido a través de la envoltura hacia los materiales. La porosidad disminuye si se utilizan gelatinas como cola. La blancura también disminuye ya que las sustancias que se emplean son menos blancas que la celulosa. La opacidad también disminuye (en general el encolado disminuye las características físicas de los papeles como pliegues, alargamiento, estallido, etc.)

Sirve también para favorecer la retención del siguiente paso: la incorporación de cargas y la mejora de la uniformidad del color.

Cargas: son productos en polvo (normalmente procedentes de la molturación de rocas) que contribuyen a darle cuerpo al papel, además de contribuir sustancialmente a conseguir otras características como: disminuir el brillo, aumentar la resistencia mecánica, crear una microporosidad adecuada para su transpirabilidad, facilitar su lijado, aumentar su poder de relleno, etc. Las más utilizadas son: carbonato de calcio, caolín, mica, talco, sílice, yeso, sulfato de bario, etc.

Como las cargas son más económicas que la celulosa, disminuye el precio del papeles. Los productos de carga rellenan todos los vacíos existentes entre las fibras, con lo cual los papeles adquieren una superficie uniforme, al mismo tiempo que se ablandan, reducen su transparencia y mejoran condiciones para la impresión.

La blancura del papel, su brillo u opacidad, dependen de la clase de producto de carga. El grano más fino, por ejemplo, produce mayores opacidades y una blancura más elevada. Las cargas son productos que dan cuerpo al papel que no posee mucha celulosa. La proporción que se le añade a las pastas de cargas varía proporcionalmente a su calidad (más carga, peor calidad). Se usan cargas: minerales (caolín, yeso, talco, carbonatos de cal, nitro, etc.) y orgánicas (fécula de patata, almidón)

Pigmentos: al igual que las cargas, rellenan los huecos del papel dando más opacidad y blancura. Se diferencian de éstas por el modo en que se aplican y porque las partículas son más pequeñas. Los pigmentos se aplican en superfície y las cargas en masa.

Coloración: se le añaden a la pasta sustancias colorantes de naturaleza mineral u orgánica (según el tipo de papel). Los colores obtenidos de sustancias minerales son más resistentes a la luz que los derivados orgánicos.

Se puede añadir el color en masa (en las mezcladoras) o en algunos tipos de papel se efectúa cuando se forma la hoja en la máquina continua.

Agente de Blanqueo Optico (A.B.O.): El agente de blanqueo óptico se utiliza para dar un efecto visual de mayor blancura al papel. Para que os hagáis una idea es el responsable de que veamos ese brillo azulado cuándo el papel está bajo una luz ultravioleta.

Ligantes: Debido al carácter orgánico de las fibras y el carácter inórganico de los aditivos (cargas, pigmentos…) se necesitan los ligantes para poder unirlos entre sí. Éstos crean unos “puentes” que unen los aditivos entre sí y después los unen a la fibra. Los más utilizados son:

  • Almidón
  • Latex
  • Alcohol polivinílico

Procesos de elaboración: (máquina continua)

La pasta del refinado pasa a unos depósitos de reserva (llamados Tinas) donde unos aparatos agitadores mantienen la pasta en continuo movimiento. Luego pasa por un depurador probabilístico y por uno dinámico o ciclónico. El depurador probabilístico separa las impurezas grandes y ligeras (plásticos, astillas..) y los dinámicos separan las impurezas pequeñas y pesadas (arenas, grapas..) Luego la pasta es llevada a la caja de entrada mediante el distribuidor que transforma la forma cilíndrica de la pasta (venía por tubos) en una lámina ancha y delgada.

Después llega a la mesa de fabricación, que contiene una malla metálica de bronce o de plástico, que al girar constantemente sobre los rodillos, hace de tamiz que deja escurrir parte del agua, y a la vez realiza un movimiento de vibración transversal para entrelazar las fibras.

Las telas transportan al papel por unos elementos desgotadores o de vacío, entre ellos nos encontramos los foils, los vacuofoils, las cajas aspirantes, el rodillo desgotador o “Dandy Roll” y el cilindro aspirante. La función de estos elementos es la de absorber el agua que está junto a las fibras, haciendo que la hoja quede con un buen perfil homogéneo a todo el ancho.

Después la hoja es pasada por las prensas, éstas están provistas de unas bayetas que transportan el papel y a la vez absorben el agua de la hoja cuándo ésta es presionada por las prensas. El prensado en húmedo consta de 4 fases:

1ª fase, compresión y saturación de la hoja El aire abandona los espacios entre fibras y su espacio es ocupado por el agua, hasta llegar a la saturación de la hoja, que es cuándo la hoja no puede absorber más agua.

2ª fase, compresión y saturación de la bayeta Se crea una presión hidráulica en el papel y el agua empieza a pasar del papel a la bayeta hasta llegar a la saturación de ésta.

3ª fase, expansión de la bayeta La bayeta se expansiona más rápido que el papel y sigue absorbiendo agua hasta la máxima sequedad de la hoja

4ª fase, expansión de la hoja Se crea una presión hidráulica negativa y el agua vuelve de la bayeta al papel, en éste momento hay que separar la hoja de la bayeta lo más rápidamente posible.

Después del prensado en húmedo la hoja pasa a los secadores dónde se seca mediante unos cilindros que son alimentados con vapor. La hoja es transportada por unos paños que ejercen una presión sobre los secadores para facilitar la evaporación del agua de la hoja.

De los secadores el papel llega a la calandria o calandra. Estos son cilindros superpuestos verticalmente y apretados entre sí que en su interior puede circular vapor para calentar el papel, o agua para refrescarlo (según el tipo de papel que se desee fabricar). Así se le da al papel un ligero alisado que puede ser definitivo (si se está fabricando papel alisado) o preparatorio para la calandria de satinado (que según la intensidad de la presión de los cilindros, se obtienen diferentes satinados). Este proceso además de alisar y compactar la estructura del papel, da mayor brillo a la superficie del papel.

Finalmente el papel llega al plegador donde se procede a recogerlo en una bobina.

Manufactura

Las fibras para su fabricación requieren de unas propiedades especiales, como alto contenido en celulosa, bajo costo y fácil obtención, por lo que las más comúnmente usadas son las vegetales. La materia prima más común es la pulpa de celulosa, proveniente de madera de árboles, principalmente pinos, por su precio y la calidad de su fibra (muy larga), y eucaliptos, pues es muy barata y resistente. También se utilizan otros materiales, como el algodón y el cáñamo.

Nos centraremos en la producción de papel, ya que el proceso de obtención de pasta o pulpa es un tema totalmente diferente.

Preparación de las fibras

Papel reciclado

Obtención de papel con materia prima reciclada. Los pasos de formación de la hoja y su manipulación son los mismos. La diferencia radica en que el material utilizado es papel. Éste es obtenido en su mayor parte de los sobrantes de edición (mejor calidad, menos utilizado, más limpio y homogéneo) y de las recogidas selectivas (papel más sucio por estar utilizado y desconocerse su composición exacta, periódicos mezclados con revistas, cajas de cartón usadas, etc.)

Papel de pasta virgen

Una vez se tiene la pasta de papel, obtenida por medios químicos (pasta química o Wood Free, se consigue disolviendo la lignina) o medios mecánicos (pasta mecánica, no se elimina la lignina sino que se separan las fibras por fricción), hay que acondicionarla para el proceso de fabricación.

Pulper

Vista de la hélice de un pulper

La pasta se prepara en un aparato llamado pulper (dispositivo semejante a una gran batidora), donde se mezcla agua con la pasta de papel. La pasta puede estar en forma de fardos y balas (muchas hojas de pasta de papel), a granel (pasta de papel desmenuzada) o, si se trata de una fábrica integrada cuyo proceso de pasta y de papel se realiza en la misma factoría, en suspensión de agua.

El pulper es una gran cuba, normalmente a nivel inferior del suelo, en cuyo interior se encuentra una gran hélice. Al añadir la pasta de papel, comienza el proceso de disgregación de fibras, primero por el impacto al caer los fardos, después por el rozamiento de la hélice con la pasta y finalmente por el rozamiento de las mismas fibras entre sí. Esta acción genera calor que ayuda a la dispersión.

Según el tipo de producción, se puede usar papel viejo, obteniendo un papel de menor calidad (papel reciclado). Aunque siempre se mezcla con pasta virgen, ya que las fibras se estropean, se rompen y dejan de ser útiles para la fabricación. Es imposible reciclar o reutilizar papel indefinidamente.

Refino

Después, las fibras en suspensión se han de tratar físicamente mediante un proceso de fricción, para aumentar su capacidad de “afieltrarse” y unirse entre sí. A este proceso se le llama “refino”. Consiste en frotar las fibras entre sí y contra unos discos metálicos. Esto hace que se rompan parcialmente y se creen una especie de pelos que son los que crearán los puentes de hidrógeno y darán al papel mayor resistencia a la tracción.

Cada tipo de fibra papelera y cada tipo de papel usan una refinación distinta que se adecua a cada necesidad.

Al aumentar el grado de refinación de una pasta disminuye su opacidad, aumenta la resistencia a la tracción y disminuye la porosidad.

El papel cebolla (típico papel usado en dibujo, semitransparente) está muy refinado.

Una vez refinado, pasa por varias tinas (contenedores de líquidos) donde se le añaden aditivos tales como colorantes, cargas minerales (para añadir blancura, disminuir porosidad, etc.), productos especiales (para aumentar la resistencia al agua, a la tracción, etc.)

Una vez se le han añadido todos los elementos que se necesitan y la pasta ha reposado un pequeño tiempo para eliminar la latencia (propensión de la fibra a enredarse, convirtiéndose en pegotes), llega a la máquina de papel donde será tratado para ser después secado en un sitio secante.

La máquina de papel

Es el elemento más importante. Es el lugar donde la pasta en suspensión se convierte en papel.

Aunque hay varios tipos, la más extendida es la máquina de mesa plana, derivada de la primera máquina inventada por Fourdrinier en tiempos de Napoleón.

Consta de varios elementos, se citan los más importantes por orden de utilización y la utilidad que desempeñan.

Cabeza de máquina

Vista de los labios de la cabeza de máquina.

Se encarga de expulsar la pasta de papel en una fina capa sobre la tela de la máquina de papel.

Básicamente es una caja alargada, en cuyo interior circula la pasta. En su extremo inferior, tiene una abertura en su largo por donde sale la película de pasta. El ancho de esta abertura se controla con unos labios, que al aumentar su distancia entre sí dejan caer más o menos cantidad. Controlando la salida de pasta de los labios se obtienen distintas propiedades de la hoja formada.

Al salir de los labios, cae directamente en la tela de máquina, ésta en su inicio, se le da un movimiento horizontal para mitigar un sentido de la fibra pronunciado.

Al caer las fibras tienden a colocarse en una posición paralela al movimiento de la tela, si no se elimina en parte, el papel tendrá una serie de características no adecuadas, como menor estabilidad dimensional (al humedecerse el papel, las celulosa se hincha, si todas las fibras van en el mismo sentido, se hincharán más en sentido longitudinal que en el transversal), mayor desgarro (fibras menos unidas).

Un experimento sencillo para descubrir el sentido de la fibra: tomar una hoja de periódico (tienen el sentido muy marcado), desgarrarla (sin tijeras, usar las manos), primero en el sentido de las letras impresas y después en el contrario, puede verse que en un sentido sale una línea casi recta, mientras que en el otro es complicado conseguir.

En otros papeles de gran calidad esta diferencia es casi imperceptible, se han de realizar ensayos más complicados (rigidez por ejemplo).

Tela

Es una malla muy fina donde se coloca la pasta de papel y comienza el desgote y secado.

La primera parte del secado es por gravedad, el agua cae atravesando la tela y las fibras quedan retenidas en la parte superior.

Después, el exceso de agua no desgota por sí sola, por lo que hay que ayudarla con varios elementos.

  • Foils

Detalle de los foilds.

Unas piezas, generalmente de plástico, que se colocan en la parte inferior de la tela. Tienen un ligero ángulo de descenso que al contacto con la malla generan un cierto vacío.

  • Vacuum foils

Lo mismo que los foils, pero además absorben el agua mediante bombas de vacío.

  • Dandy

Dandy roll.

Un gran rodillo hueco, cuyo exterior está recubierto de una malla. Se coloca en la parte superior de la tela en contacto directo con el papel. Mediante presión y, en algunos casos bombas de vacío, exprime el agua.

Además puede tener una serie de dibujos en relieve, que al presionar sobre el papel húmedo crea las marcas al agua. Es posible ver marcas de agua si se coloca, por ejemplo, un billete de banco al trasluz.

Al eliminar el agua en su mayor parte, el papel comienza a tener consistencia y se coloca en la sección de prensas y secadores.

Prensas y secadores

Rodillos de la zona de sequeria

Una vez el papel ya ha adquirido consistencia, se ha de eliminar toda la humedad posible, para esta etapa se usa presión y calor.

La presión se da por medio de pares de rodillos recubiertos de goma; entre los rodillos y la hoja de papel corre una cinta de fieltro que absorbe el agua escurrida por la presión del rodillo.

La banda de papel prensada se hace pasar por una serie de rodillos huecos por los que circula vapor a altas temperaturas, para ello se acompaña con una manta de fieltro que evita que la hoja se aparte del cilindro ayudando al secado y guiando la hoja por ellos.

Cocina

Es un proceso aparte del de fabricación del papel en el que se elaboran los productos para ser aplicados a la superficie del papel para modificar aspectos del producto final. Después continúa otra serie más de prensas para terminar el secado.

Este producto aplicado en la máquina de papel es llamado preestucado, luego el papel puede ser llevado a la máquina estucadora para serle aplicado el estucado que junto con una aplicación de presión y calor se da brillo al papel.

Lisas y calandras

Una vez seco, las fibras se han unido convirtiéndose finalmente en lo que consideramos papel. En algunas ocasiones, se requiere un papel muy brillante, o con una lisura especial, esto se consigue presionando entre dos rodillos llamados lisas. Las calandras tienen varios rodillos metálicos colocados unos sobre otros, algunos calentados a vapor.

Otra aplicación de las lisas es la de modificar el calibre o grosor del papel mediante presión.

Pope

Finalmente, el papel fabricado se enrolla en grandes bobinas para su posterior uso. Es un cilindro refrescador con entrada y salida de agua para el correcto enrollado.

Manipulado

  • Rebobinado:

la máquina de papel entrega una hoja continua de ancho fijo y con defectos. En una etapa de rebobinado se eliminan los defectos y se corta la hoja por el largo de acuerdo a las necesidades de los usuarios. Las grandes bobinas que se obtienen en pope se transforman en bobinas terminadas más pequeñas y fáciles de manejar.

  • Corte:

el transformado de bobinas de papel a papel cortado, se realiza en una máquina llamada Cortadora.

El papel una vez cortado, se separa en paquetes.

  • Resma – 500 hojas
  • Media resma – 250 hojas
  • Cuarta – 125 hojas
  • Quinta – 100 hojas

Estas medidas vienen dadas porque antiguamente el papel se contaba a mano. Se separaban las hojas de cinco en cinco (dedo = 5 hojas), cada cinco dedos era una mano (mano = 25 hojas).

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b7/A_size_illustration.png

Distintos formatos de papel

Formatos

Para facilitar la impresión y economizar en gasto de papel, existen una serie de normas sobre el formato del papel.

En la mayoría de países europeos, la norma UNE (una adaptación de la norma DIN).

Los formatos más habituales son:

Norma DIN Serie A

Más información sobre formatos de papel.

Reciclaje

Antecedentes

Contenedor de papel y cartón para reciclaje en España

Aunque antiguamente se obtenía papel de otras plantas (incluyendo el cáñamo del que se extrae una celulosa de alta calidad) la mayor parte del papel se fabrica a partir de los árboles. Los árboles y los bosques protegen la frágil capa de suelo y mantienen el equilibrio adecuado de la atmósfera para todas las formas de vida.

Para fabricar 1.000kg de papel convencional es necesario un estanque de 100.000 litros de agua.

Con papel y cartón se fabrican:

  • Bolsas de papel para diversos usos
  • Cajas de cartulina para variados usos
  • Cajas de cartón corrugado
  • Bandejas de cartón y cartulina para repostería y para packs de bebidas
  • Papel para imprentas, oficinas y muchos tipos más.

En el mundo, la industria consume alrededor de 4 000 millones de árboles cada año, principalmente pino y eucalipto. Las técnicas modernas de fabricación de pastas papeleras usan especies muy específicas de estos árboles.

El consumo de papel y cartón en Argentina alcanza 42kg por persona al año; en Estados Unidos, 300kg por persona al año, y en China y la India 3kg por persona al año.

En Chile se producen entre 450 y 500 mil toneladas de papel al año y se recupera alrededor del 47%. La industria de la celulosa y el papel utiliza un tercio de la producción nacional de madera.

Con el reciclaje se ahorra un 25% de energía en el proceso de fabricación.

El reciclaje del papel y cartón

El papel de desecho puede ser triturado y reciclado varias veces. Sin embargo, en cada ciclo, del 15 al 20 por ciento de las fibras se vuelven demasiado pequeñas para ser usadas. La industria papelera recicla sus propios residuos y los que recolecta de otras empresas, como los fabricantes de envases y embalajes y las imprentas.

El papel y el cartón se recolectan, se separan y posteriormente se mezclan con agua para ser convertidos en pulpa. La pulpa de menor calidad se utiliza para fabricar cajas de cartón. Las impurezas y algunas tintas se eliminan de la pulpa de mejor calidad para fabricar papel reciclado para impresión y escritura. En otros casos, la fibra reciclada se mezcla con pulpa nueva para elaborar productos de papel con un porcentaje de material reciclado.

Uno de los sectores industriales que ocupa gran cantidad de material de desecho es la fabricación de papel y cartón. En Chile, la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, CMPC, es el principal comprador de estos desechos. En los comienzos, la Papelera compraba el material en su planta de Puente Alto. Con el aumento de los volúmenes comercializados, la Papelera creó una empresa subsidiaria, SOREPA, que desde 1972 es abastecida, a lo largo del país, por los recolectores independientes e intermediarios.

Papel artesanal

Otras empresas que realizan esta labor en este país son: Eco-lógica, Recupac S.A., Comercial Ecobas Ltda., Sociedad de Servicios Industriales Ltda, Reciclados Industriales Ltda. Además, en el último tiempo se han incorporado algunos centros de acopio y empresas de reciclaje (éstas provienen, por lo general, de agrupaciones de cartoneros), los que utilizan esta estructura para salir al mercado mayorista. A raíz de esto han surgido: Ecores Ltda., Centro de Acopio de Residuos Sólidos Conchalí, Centro de Acopio Santiago Centro, entre otros.

Acciones para los consumidores

Lo principal es comprar productos que estén mínimamente envueltos.

Es posible promover la reutilización, la reducción y el reciclaje de las cajas y otros envases y embalajes, así como incentivar a las organizaciones de las comunidades, a los supermercados, escuelas y tiendas, a la instalación de programas de reciclaje de papel y cartón.

Producción mundial

Los principales países productores de papel y carton

Los productores de papel y cartón más importantes
Posición País Producción
(en Mt)
Posición País Producción
(en Mt)
1 Estados Unidos 80,8 11 Brasil 7,8
2 China 37,9 12 Indonesia 7
3 Japón 30,5 13 Reino Unido 6,5
4 Canadá 20,1 14 Rusia 6,3
5 Alemania 19,3 15 España 5,4
6 Finlandia 13,1 16 Austria 4,6
7 Suecia 11,1 17 India 4,1
8 Corea del Sur 10,1 18 México 4,1
9 Francia 9,9 19 Thailandia 3,4
10 Italia 9,4 20 Países Bajos 3,3
Fuente : Handelsblatt – Die Welt in Zahlen (2005)

Características técnicas [editar]

Según el uso al que vaya dirigido, necesita unas características técnicas específicas. Para ello se miden las cualidades del papel.

Las más comunes son:

  • Peso – Gramaje: peso en gramos por unidad de superficie (g/m2). Antiguamente se medía por el peso de una resma, una docena de docenas de pliegos, siendo cada pliego del tamaño de 8 hojas, del antiguo tamaño folio (215mm x 315 mm). Actualmente, la resma tiene otro valor (500 hojas).
  • Longitud de rotura: se mide la cantidad de papel (en miles de metros) necesaria para romper una tira de papel por su propio peso.
  • Desgarro: resistencia que ofrece el papel a la continuación de un desgarro.
  • Resistencia al estallido: resistencia que ofrece el papel a la rotura por presión en una de sus caras.
  • Rigidez: resistencia al plegado de una muestra de papel.
  • Dobles pliegues: cantidad de dobleces que soporta una muestra hasta su rotura.
  • Porosidad: se mide la cantidad de aire que atraviesa una muestra de papel.
  • Blancura: grado de blancura.
  • Opacidad: es la propiedad del papel que reduce o previene el paso de la luz a través de la hoja. Es lo contrario a la transparencia.
  • Estabilidad dimensional: básicamente la estabilidad dimensional hace referencia a las modificaciones en tamaño de una hoja de papel dependiendo de las condiciones de humedad en el ambiente. Esto quiere decir que dependiendo de la humedad el papel tendera a variar su tamaño, suele hacerlo en dirección de las fibras (fusiforme) por lo que se puede predecir aproximadamente como se deforma.
  • Ascensión capilar: altura en milímetros que alcanza el agua en una muestra parcialmente sumergida.
  • Planeidad: algunos de los cambios anteriormente enumerados inciden en la planeidad del papel, esto último es un factor importante para la impresión offset.

Aplicaciones

Rollo de papel tissue.

El papel se usa para infinidad de cosas. Aparte de las más habituales (escritura, impresión…) hay una serie de usos curiosos:

  • Para la papiroflexia
  • Puertas. Algunas puertas de baja calidad constan de dos chapas de madera en cuyo interior se encuentran unas celdas tipo abeja, que dan consistencia, hechas de papel.
  • Decorativo como sucedáneo de madera. Por ejemplo, en las de roble en cuyo interior aparece al romperse serrín prensado y una capa con el dibujo simulando las vetas de madera. Es papel pintado y melaminado (tratamiento que le da aspecto de plástico). También se usa para elaborar objetos decorativos superponiendo capas de trozos engomados dándole la forma deseada, o moldeándolo después de reconvertirlo en pasta, técnicas denominadas papel maché o carta pesta.
  • Dinero (billetes). Es un papel complicado de fabricar, y muy complicado de imitar. Se fabrica con un gran porcentaje de pasta de algodón, que le confiere resistencia (fibras muy largas). Se añaden fibras especiales que brillan con luz ultravioleta, y se le aplican marcas al agua.
  • El empapelado decorativo de paramentos en arquitectura interior.
  • En la escultura, aunque siempre tuvo su sitio para la realización de ciertas figuras, más o menos artísticas, para las cuales se utiliza el llamado cartón piedra, se ha integrado para la realización de aquellas “más nobles”. El papel tiene, en contra de lo que se pudiera suponer, una gran fortaleza y persistencia en el tiempo.

Solo tenemos 10 años para cambiar nuestros modos de vida…

•16 Junio 2009 • Deja un comentario

El tema del aprovechamiento de los recursos naturales sin explotarlos a mansalva merece un llamado de atención a todos los diseñadores de indumentaria y productores textiles. Debemos estar conscientes de la importancia de mantener estos recursos, no solo para vivir mas saludablemente, sino porque son el sustento económico de muchos países en vías de desarrollo.

Últimamente me encuentro insistiendo en el cuidado del medio ambiente hasta en lo más básico: el papel. Cada hoja de papel mal aprovechada se traduce en un proceso que parte desde un árbol y pasa por muchos etapas antes de llegar a nosotros. Por esto, cada hoja de papel que uso la veo como un árbol talado… intento entonces aprovecharla al máximo. Este hecho es uno de los motivos por el que creé éste blog, porque soy partícipe de los apuntes virtuales para los alumnos. Así ellos deberán imprimir menos, fotocopiar menos y los invita a leer más sobre cada tema, ya que la web es una telaraña con múltiples caminos para transitar. La curiosidad va gestando una trama que los lleva por diversos pasajes en los que investigan cada cosa que les interesa.

Y entonces, estrenan la película HOME simultáneamente en el Cine y en YourTube. Como un presagio de lo que será de nosotros si no atendemos al llamado desesperado de la naturaleza: nos los dicen las inundaciones, nos lo cuentan las tremendas sequías que estamos padeciendo en el país y en el mundo, nos lo hacen saber los animales en peligro de extinción. Si no lo vemos es porque no queremos.
No queremos que estos sean los últimos 10 años del resto de nuestras vidas. Empeza desde hoy a tomar conciencia, y poné atención a las cosas simples que haces cada día: algo podemos cambiar desde nuestro pequeño lugar en el mundo.

k

“Estamos viviendo un periodo crucial. Los científicos nos dicen que solo tenemos 10 años para cambiar nuestros modos de vida, evitar de agotar los recursos naturales y impedir una evolución catastrófica del clima de la Tierra.
Cada uno de nosotros debe participar en el esfuerzo colectivo, y es para sensibilizar al mayor número de personas que realicé la película HOME.
Para que esta película sea difundida lo más ampliamente posible, tenía que ser gratuita. Un mecenas, el grupo PPR, permitió que lo sea. Europacorp que lo distribuye, se comprometió en no tener ningún beneficio porque HOME no tiene ningún interés comercial.
Me gustaría que esta película se convierta en vuestra pelicula. Compártelo. Y actúa.” Yann Arthus-Bertrand

Nada es casualidad. EL 2009 ha sido declarado el Año Internacional de las Fibras Naturales por la ONU y este hecho marca un hito en el contexto del agotamiento de los recursos a nivel mundial. Los motivos por lo que surge la propuesta se condicen con esta necesidad de volver la mirada hacia los recursos naturales, es por este motivo que trascribo lo principal:

“Observando que las fibras naturales desempeñan una función importante en la vestimenta de la población mundial y que también tienen usos tradicionales y nuevos usos industriales de carácter prometedor;

Recordando que los pequeños agricultores de países de ingresos bajos y en desarrollo son quienes producen buena parte de la fibra natural del mundo como fuente de ingreso en efectivo;

Deseando centrar la atención del mundo sobre la función que los ingresos derivados de la venta y exportación de fibras naturales desempeñan al contribuir a la seguridad alimentaria y a la mitigación de la pobreza de la población;

Creyendo que, aunque la producción y el consumo de fibras naturales ofrezcan notables beneficios ambientales, deberían realizarse esfuerzos concertados para asegurar que dichos beneficios no se vean comprometidos por prácticas equivocadas;

Reconociendo que existen importantes asociaciones potenciales entre los participantes en las diferentes industrias de las fibras naturales;

Afirmando la necesidad de incrementar la sensibilización del público ante las propiedades económicas y ambientales de las fibras naturales”


Los nuevos materiales: nanotecnologia, metamateriales, inteligentes, biométicos e “invisibles”

•15 Junio 2009 • Deja un comentario

http://www.ciencia101.com/wp-content/uploads/2009/02/nanotecno.jpg

La nanotecnología es uno de los novedosos campos que promete cambios espectaculares en la fabricación de nuevos materiales. La nanotecnología es la ciencia de fabricar y controlar estructuras y máquinas a nivel y tamaño molecular, capaz de construir nuevos materiales átomo a átomo. Su unidad de medida, el nanómetro, es la milmillonésima parte de un metro, 10 -9 metros. Algunos de estos dispositivos se utilizan en la actualidad, como por ejemplo los nanotubos, pequeñas tuberías conformadas con átomos de carbono puro para diseñar todo tipo de ingenios de tamaño nanoscópico.

También existen los metamateriales, compuestos cuyas propiedades físicas son distintas a la de sus constituyentes. Algunos de ellos se fabrican con técnicas de nanotecnología similares a las que se usan para fabricar micromáquinas y circuitos integrados. Una ventaja de estos metamateriales es que con ellos se podrían fabricar lentes planas que permitirían enfocar la luz en áreas más pequeñas que la longitud de onda de la luz, con lo que podrían conseguirse aplicaciones en el terreno de la óptica o de las comunicaciones totalmente inéditas. Una de estas posibles aplicaciones serían los ordenadores ópticos, muchísimo más potentes y rápidos que los actuales, aunque su desarrollo se encuentra todavía en una fase muy preliminar.

Asimismo, los materiales inteligentes revolucionarán la forma de concebir la síntesis de materiales, puesto que serán diseñados para responder a estímulos externos, extender su vida útil, ahorrar energía o simplemente ajustarse para ser más confortables al ser humano. Así, las investigaciones en nanomateriales permitirán en el futuro, por ejemplo, sistemas de liberación de fármacos ultra-precisos, nanomáquinas para microfabricación, dispositivos nanoelectrónicos, tamices moleculares ultra-selectivos y nanomateriales para vehículos de altas prestaciones. Los materiales inteligentes podrán replicarse y repararse así mismos, e incluso, si fuera necesario, autodestruirse, reduciéndose con ello los residuos y aumentando su eficiencia. Entre los materiales inteligentes que se están investigando se encuentran los músculos artificiales o los materiales que “sienten” sus propias fracturas.

Por su parte, los materiales biomiméticos buscan replicar o “mimetizar” los procesos y materiales biológicos, tanto orgánicos como inorgánicos. Los investigadores que trabajan en este tipo de materiales persiguen un mejor conocimiento de los procesos utilizados por los organismos vivos para sintetizar minerales y materiales compuestos, de manera que puedan desarrollarse, por ejemplo, materiales ultraduros y, a la vez, ultraligeros.

La llamada biomedicina, así como otras nuevas disciplinas, como la biotecnología, la genómica o la proteinómica, persiguen también la creación de nuevos materiales que puedan dar lugar al desarrollo, por ejemplo, de tejidos y órganos artificiales biocompatibles, células madre, contenedores de tamaño molecular e inteligentes para la dosificación controlada de fármacos, proteínas bioactivas y genes, chips de ADN, dispositivos de bombeo, válvulas altamente miniaturizadas, una especie de plásticos, los polímeros, altamente biodegradables y medioambientalmente limpios a partir de microorganismos para evitar la utilización de derivados del petróleo como materia prima, y un sinfín de posibilidades que hoy por hoy se encuentran en la mente de los científicos.

Pedro Gómez Romero, investigador del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona del CSIC, habla también de ‘materiales invisibles’: “Son especies y subespecies de materiales que no están a la vista, pero que constituyen la esencia de multitud de dispositivos y productos que cada vez nos parecen más indispensables”. Su utilidad reside no tanto en sus propiedades mecánicas como en sus propiedades químicas, magnéticas, ópticas o electrónicas. Aunque representen una pequeña parte de los dispositivos en los que actúan, cumplen en ellos un papel estelar. Entre estos materiales invisibles, se habla por ejemplo de los empleados en las baterías, en las pantallas planas de ordenadores, teléfonos móviles, paneles electrónicos y otros dispositivos, o en las películas sensibles a los rayos-X.

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